Mente reactiva y programación MK Ultra

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CONTROL MENTAL BASADO EN EL TRAUMA
por Horacio Velmont
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ADVERTENCIA
Lectura no recomendada para personas sensibles

La programación conocida como “Control mental basado en el trauma” no podría funcionar sin la existencia en el hombre de una segunda mente, descubierta por L. Ronald Hubbard y dada a conocer al mundo en su libro “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”, cuya primera edición data de 1950.

No hemos visto ninguna publicación que aborde este tema, ni siquiera mínimamente, de modo que resulta conveniente que ahora lo hagamos nosotros.

Conforme a los descubrimientos de Hubbard, la mente reactiva puede operar fundamentalmente para tres propósitos: 1) supervivencia; 2) hipnotismo, y 3) control mental..

LA MENTE REACTIVA PARA PROPÓSITOS DE SUPERVIVENCIA

Si alguien tiene un accidente vehicular y se desmaya o su mente queda abrumada por el impacto, la mente reactiva de inmediato toma el mando del organismo y graba todo lo sucedido para que  le sirva de advertencia en el futuro cuando se presenten similares circunstancias.

La acción de la mente analítica se suspende durante un momento de dolor intenso. La persona atropellada queda inconsciente a causa del impacto; al recuperar la conciencia no tiene ningún registro del período en que estuvo “fuera de combate”. Esta sería una circunstancia de no supervivencia. Significa que no habría voluntad por parte de la persona que estuviese lesionada, justo en el momento en que el organismo más necesita de ella. De manera que si toda la mente se desconecta cada vez que aparece el dolor, esto no es supervivencia. ¿Dejaría un organismo con más de mil millones de años de ingeniería biológica tras de sí un problema como éste sin resolver?

La solución prevista es la misma que la de cualquier máquina. Consideremos a la mente analítica como una máquina computadora. En realidad no es una simple máquina computadora, sino la más fantástica. Pero sin embargo algo sucede con ella: en determinadas circunstancias se desconecta, dejando que el organismo se las arregle por sí mismo. Pero esto es solo en apariencia.

¿Cómo emprenderíamos la construcción de una máquina sensible de la cual dependieran los asuntos de vida y muerte de un organismo y que tuviera que ser la herramienta principal de un individuo? ¿Dejaríamos sus delicados circuitos expuestos a cualquier sobrecarga, o instalaríamos un sistema de fusibles? 

Si un instrumento delicado está conectado a un circuito eléctrico se le protege con varios juegos de fusibles. Cualquier computadora estaría protegida así. Ésta es, precisamente, la función de la mente reactiva: servir de fusible cuando la mente analítica está tan sobrecargada que se desconecta. 

La mente analítica es un mecanismo delicado que se sobrecarga cuando el dolor emocional o físico es muy intenso.

La mente reactiva, por el contrario, es un mecanismo muy rudo. Y tiene que serlo. Una persona con graves quemaduras que se arrastra para salir de un edificio en llamas no lo hace con su mente analítica, sino con su mente reactiva. Más tarde no podrá recordar cómo es que se salvó. No puede recordar porque su mente analítica estaba desconectada. Es un caso similar al boxeador que completamente “groggy” continúa lanzando puñetazos al aire..

LA MENTE REACTIVA PARA PROPÓSITOS DEL HIPNOTISMO 

Experimentos clínicos han demostrado que la mente registra continuamente durante toda la vida del organismo, porque cuando la mente analítica se desconecta es la mente reactiva la que continúa el registro. Estos registros se pueden localizar con la tecnología descubierta por L. Ronald Hubbard (terapia dianética) e incluso trasladarlos a los bancos de recuerdos de la mente analítica de modo que la persona pueda tener la línea temporal completa a su disposición.

Recordemos, en este sentido, que la conciencia no tiene conocimiento de lo sucedido en momentos de desconexión analítica mientras no lo haga consciente la terapia dianética.

Si se hiciera el experimento de llevar a una persona a la inconsciencia, lesionarla y proporcionarle información, ésta puede ser recuperada, de la misma forma que lo grabado en un CD puede ser recuperado con una grabadora. Desde ya que este experimento es peligroso y no debe hacerse descuidadamente, puesto que nadie sabe los engramas al acecho, listos para activarse, que pueda tener una persona.

Existe lo que es conocido como “sugestión poshipnótica”. Una comprensión de esto puede ayudar a entender el mecanismo básico de la mente reactiva. Las acciones bajo ambas circunstancias no son idénticas, pero son suficientemente parecidas en su esencia. 

Se pone a un hombre en trance hipnótico mediante la técnica hipnótica estándar o con alguna droga hipnótica. Después el operador puede decirle: “Cuando despiertes hay algo que debes hacer. Cada vez que yo me toque la corbata, te quitarás el saco. Cuando yo suelte la corbata, te pondrás el saco. Ahora olvidarás que te he dicho que hagas esto”.

Se despierta entonces al individuo. Él no está conscientemente enterado de la orden, y si se le dijera que se le había dado una orden mientras “dormía”, se resistiría a la idea o se encogería de hombros, pero no lo sabría. Entonces el operador se toca la corbata. El individuo puede hacer un comentario de que hace demasiado calor y así quitarse el saco. Entonces el operador suelta la corbata. El individuo puede decir que ahora tiene frío y volverá a ponerse el saco. El operador, entonces, se toca la corbata. El individuo puede decir que ha llevado el saco al sastre y con mucha verborrea explicará finalmente por qué se lo quita, quizá para ver si la costura de la espalda estaba bien cosida. Entonces, el operador suelta su corbata y el individuo dice que está satisfecho con el sastre y vuelve a ponerse el saco. El operador puede tocar su corbata muchas veces y todas ellas conseguir que el individuo actúe.

Finalmente, por las expresiones en los rostros de la gente, el individuo puede darse cuenta de que algo anda mal. No sabrá qué es lo que anda mal. Ni siquiera sabrá que el tocar la corbata es la señal que le hace quitarse el saco. Empezará a sentirse incómodo. Puede encontrar defectos en el aspecto del operador y comenzar a criticar su indumentaria. Todavía no sabe que la corbata es una señal. Seguirá reaccionando y continuará ignorando que hay una extraña razón por la cual debe quitarse el saco; todo lo que sabe es que se siente incómodo con el saco puesto cada vez que el operador se toca la corbata, e incómodo sin el saco cada vez que el operador suelta la corbata..

LA MENTE REACTIVA PARA PROPÓSITOS DE CONTROL MENTAL

 

Concretamente, entonces, cuando aparece una emoción dolorosa intensa o un dolor físico extremo, la mente analítica se desconecta y se activa la mente reactiva que graba todo lo que sucede de la misma forma que lo hace una grabadora, pero obviamente con muchas más percepciones. Dichas grabaciones, particularmente las órdenes, operan como sugestiones hipnóticas de alto poder porque está presente el dolor. El dolor potencia el cumplimiento de dichas sugestiones. 

Esta peculiaridad de la mente es aprovechada por los programadores del control mental basado en el trauma para crear robots humanos.

El hipnotismo, al cual ya nos hemos referido, fue el medio por el cual Hubbard investigó  las mentes y obtuvo sus reacciones.  Así comprobó que no importa cuán tonta sea la sugestión dada a un individuo bajo hipnosis, él la llevará a cabo de una manera u otra.

Se le puede decir que se quite los zapatos o que llame a alguien a las diez del día siguiente o que coma guisantes para desayunar, y lo hará. Estas son órdenes directas, y él las cumplirá. Se le puede decir que sus sombreros no le sientan bien, y lo creerá así. Cualquier sugestión operará en el interior de su mente, quedando desconocida para sus niveles más altos de consciencia.

Pueden darse sugestiones muy complejas. Una de estas sería la de que fuese incapaz de pronunciar la palabra yo. La omitiría en su conversación, utilizando sustitutos notables, sin “darse cuenta” de que tenía que evitar la palabra. O bien se le podría decir que jamás debe mirarse las manos, y no lo hará. Estas son represiones. Dadas al individuo estando éste drogado o en un sueño hipnótico, estas sugestiones operan cuando está despierto. Y seguirán operando hasta que el hipnotizador le libere de ellas.

Se le puede decir que tiene necesidad de estornudar cada vez que escucha la palabra “alfombra” y que estornudará cuando se pronuncie. Se le puede decir que debe dar un salto de medio metro de altura cada vez que vea un gato, y saltará. Y hará todas esas cosas después de que se le haya despertado. Estas son compulsiones.

Se le puede decir que tendrá pensamientos muy eróticos respecto a cierta chica, pero que cuando los tenga sentirá que le pica la nariz. Se le puede decir que tiene un continuo impulso de acostarse y dormir, y que cada vez que se acueste sentirá que no puede dormir. Experimentará estas cosas. Son neurosis.

En otros experimentos se le puede decir, mientras se encuentra en su “sueño” hipnótico, que es el presidente del país y que los agentes del servicio secreto están tratando de asesinarle. O se le puede decir que se le está dando veneno en todo restaurante en el que intente comer. Estas son psicosis.

Puede informársele de que en realidad es otra persona y de que posee un yate y responde al nombre de “Sir Reginaid”. O bien puede decírsele que es un ladrón, que tiene antecedentes penales y que la policía le anda buscando. Estas serían demencias esquizofrénicas y paranoico-esquizofrénicas, respectivamente.

El operador puede informar al individuo que es la persona más maravillosa del mundo y que esto lo piensa todo el mundo; o que el individuo es el objeto de adoración de todas las mujeres. Esto sería el tipo de demencia maníaca.

Mientras está hipnotizado, se le puede convencer de que cuando despierte se sentirá tan terriblemente mal que no tendrá otra esperanza más que la muerte. Este sería el tipo de demencia depresiva.

Puede decírsele que en lo único que puede pensar es en lo enfermo que está y que hará suya toda enfermedad sobre la que lea. Esto le haría reaccionar como un hipocondríaco.

Así podríamos recorrer todo el catálogo de enfermedades mentales y, creando sugestiones imperativas para crear el estado de ánimo, podríamos lograr en el individuo despierto una apariencia de cada demencia.

Quede entendido que éstas son apariencias. Son similares a la demencia en el sentido de que el individuo actúa como una persona demente. No sería una persona demente. En el momento en que se elimina la sugestión –informándole al individuo de que se trataba de una sugestión– la aberración (y todas estas demencias, etc., se agrupan bajo el título de aberraciones) teóricamente desaparece.

Refiriéndose al hipnotismo ha dicho Hubbard: “El hipnotismo es una variable incontrolable. Unas pocas personas puede ser hipnotizadas; muchas no pueden serlo. Las sugestiones hipnóticas a veces “prenden” y a veces no. A veces mejoran a las personas y a veces las enferman; la misma sugestión reacciona de forma diferente en diferentes personas”.

Pero Hubbard se refería al hipnotismo sin dolor. El hipnotismo en el cual se utilizan las drogas y las torturas extremas, es harina de otro costal. En estos casos las sugestiones hipnóticas se graban de tal forma en la profundidad de la mente que la persona, cuando el programador las restimula con el detonante preciso, las cumple a rajatabla. Quienes han sido programados, y luego desprogramados en cierta medida, han mencionado, por ejemplo, que han recibido una llamada telefónica y esto es lo último que recuerdan, quedándole una laguna de unos cuantos días en los que no supo qué hizo.

Resultado de imagen para imagenes Duncan O’ Finioan

https://www.youtube.com/watch?v=6pU2cvFpJ5k

Esto lo relata el ex esclavo MK Ultra Duncan O’ Finioan en un desgarrador video, en el cual revela haber asesinado a personas, incluso niños (no puede contener el llanto al recordarlo).

Duncan fue el “Guerrero Final”, con lavado de cerebro, condicionado y controlado como parte de un programa MK-ULTRA “altamente clasificado”, llamado Proyecto Talento. De otros mil niños entrenados como guerreros en 1966, es ahora, él cree, solo uno de los 20 restantes con vida para contar la historia. En su poderoso y convincente testimonio para la cámara (uno de los más sorprendentes que jamás hayamos escuchado) Duncan describe:

– Su misión para “terminar” al muy borracho, futuro Presidente de los Estados Unidos… George W. Bush;

– Su vertiginoso aumento de las habilidades físicas y psíquicas… incluyendo las habilidades de lanzar a alguien atravesando el cuarto con su mente, y caminar a través de una pared sólida;

– Cómo él y otros 11 niños fueron llevados a Cambodia para cumplir un determinado golpe mortal a todo el área circundante de las tropas de Khmer Rouge… utilizando sólo el poder combinado de sus mentes;

– Cómo su brazo derecho es “estructurado” y es capaz de increíbles velocidades y fuerzas;

– Su lucha para recuperar su memoria, ayudado por un accidente vehicular el cual lo llevó al descubrimiento de un implante craneal revelado por una máquina de resonancia magnética… desactivando el implante y causando que la máquina se incendiara;

– Su rol como un asesino programado enfocado a estadounidenses, bajo el mando de una oculta agencia;

– La selección, tortura, y brutal proceso de entrenamiento que él soportó… y en el cual niños están bajo esto hasta el día de hoy;

– Y más…

Veinte años después, Duncan (quien tiene mezcla de sangre cherokee e irlandesa) se presenta para contar la verdad acerca del proyecto Guerrero Final: cómo él fue elegido, preparado y torturado para convertirlo en la perfecta máquina de lucha, combinando superioridad física con las extraordinarias habilidades mentales de un espía psíquico. Intrépido, con principios, y determinado a recuperar el control de su vida, Duncan O’Finioan cuenta su historia en detalle. 

Cuando hablamos del método de control mental basado en el trauma no estamos hablando de torturas más o menos crueles, sino del tipo extremo de ser enterrado vivo durante varias horas con serpientes. 

Según lo relata James Casbolt *, durante la Segunda Guerra Mundial los nazis estaban involucrados en la creación de soldados mejorados genéticamente y espías con capacidades psíquicas conocidos como “Ubermen”, que es el alemán para superhombres.

Los científicos alemanes, enseñados por extraterrestres (los denominados Grises) desarrollaron una técnica en los campos de concentración conocida como ”control mental basado en el trauma”. Ellos descubrieron que si traumatiza sistemáticamente a un individuo, sobre todo antes de la edad de cinco años, su mente se rompe en partes diferentes, lo que los médicos alemanes llaman “alters”.

Cuando la tortura o terror se vuelve tan intolerable, la mente quiere desvincularse del dolor y entonces se crea el alter. En estas edades los niños puede ser programados por el torturador para llevar a cabo casi cualquier tarea.

Uno de los experimentos más crueles del programa para controlar la mente a través del trauma es enterrar vivo al niño durante varias horas acompañado de serpientes. El propio James Casbolt, según él mismo relata, fue sometido a él..

1984 – 8 años de edad. Los detalles de la sesión de programación son los siguientes: … Una mujer con una túnica se acercó a mí sosteniendo una pequeña serpiente de varios colores. Ella tiró de la manga en mi brazo y empujó la parte superior de la cabeza de la serpiente para agitarla. La serpiente silbaba, y se dirigió de frente a mi brazo, el que luego mordió.

El veneno pareció pegar con bastante rapidez, y entré en un estado alterado y me puse muy enfermo. Después de un cierto tiempo me recuperé, y algunas de las personas que vestían túnicas estaban desnudos.

La mujer trajo otra serpiente a mí (esta era de un color ligeramente diferente, pero aún pequeña), y fui mordido de nuevo. Me puse muy enfermo otra vez y esta vez casi me muero. Me inyectaron una droga para revivirme, y me recuperé. Entonces me llevaron hacia la izquierda donde estaba un agujero excavado con un ataúd junto a él.

El ataúd fue abierto, y lo vi lleno de serpientes de gran tamaño. Yo estaba en un estado muy débil y fue levantado y puesto en el ataúd. Entonces fui enterrado vivo. Parecía como si estuve enterrado durante horas.

No había escapatoria para mí en el ataúd, así que me disocié y me fui a otro lugar en mi mente.

Esta nefasta programación fue descubierta, en realidad, por Hubbard mientras auditaba a uno de sus pacientes con la técnica que había desarrollado y que denominó ”auditación”.

En realidad, antes de los descubrimientos sobre la mente que había realizado, dados a conocer al mundo en su libro “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental” (1950), nadie sabía a ciencia cierta la razón de que la mente se comportara de esta manera frente al dolor. La cuestión, en definitiva, es que puede llevarse a una persona a la inconsciencia a través del dolor y luego dársele órdenes para que las cumpla cuando escuche determinadas palabras o sonidos. También puede ordenársele que no recordará nada de tales órdenes. Incluso puede habérsele dado la sugestión poshipnótica de que una vez cumplidas procederá a suicidarse. Y lo hará inexorablemente.

Para quien desee interiorizarse aún más de estas cuestiones, ya que el tema es muy complejo, al pie indicamos algunos links a los que puede recurrirse..

* BIBLIOGRAFÍA

James Casbolt, Agente enterrado vivo,
http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_mannequin07b.htm

Ver también Presentación e introducción a James Casbolt (Trinity a Tierra),
http://www.trinityatierra.com/2008/03/29/presentacion-e-introduccion-a-james-casbolt/

 

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