Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte IV)

VIENE DE LA PARTE III

Lista completa de temas

LA ESCALOFRIANTE HISTORIA DE CATHY O’BRIEN
(sobreviviente del MK Ultra) 

Horacio Velmont
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CAPÍTULO XIII

OPERACIÓN “TRILEROS”

 En algún momento antes de la muerte del jefe de la CIA William Casey, yo estaba en Washington, DC  para  una  reunión  informativa  sobre  la  Operación  “Trileros”.  El  Irán-Contra  era  políticamente explosivo en ese momento, y el senador de EE.UU. Allen Simpson (R.Wyoming) tenía un plan para hacer caer al general panameño Manuel Noriega en ciertos aspectos de la investigación de cocaína. Noriega se había convertido en una nueva fuente de vergüenza para la administración Reagan-Bush. La necesidad de convencerle de ser discreto sobre su participación en actividades delictivas encubiertas de Estados Unidos alcanzó  proporciones  alarmantes.  Noriega  había  sido  una  parte  confusa  al  armar  Reagan  la  Contra Nicaragüense,  así  como  un  núcleo  internacional  de  las  operaciones  de  cocaína  que  financiaban  los presupuestos negros para proyectos ultra secretos como el Proyecto Monarca. Mi controlador el agente de la  CIA,  de  tenebrosos  negocios  de  droga  por  la  puerta  trasera  con  Panamá,  Alex  Houston,  además ejemplifica las reglas del tipo “honor entre ladrones” que Noriega rutinaria y abiertamente violaba. En mi papel,  mi  “Contra-bución”,  no  era  más  que  una  pequeña  parte  de  la  imagen  total.  Sin  embargo,  la operación “Trileros” fue una de las operaciones encubiertas más importantes e informativas en las que me vi obligada a participar.
Mi  papel  comenzó  un  día  frío  y  lluvioso  cuando  Houston  me  dejó  en  el  Monumento  a Washington, donde me encontré con dos agentes, que me “pulsaron el gatillo” de ir con ellos mediante el parpadeo de sus documentos de identidad. Me acompañaron hasta la gran oficina de la Casa Blanca donde me había encontrado con Cheney la primera vez para hacer la “audición” de las Demostraciones Prácticas del  Control-Mental,  algunos  años  antes.  Como  de  costumbre,  Cheney  y  Reagan  bebían,  esta  vez  en exceso para ser tan temprano. Las mejillas de  Reagan habían enrojecido y arrastraba la voz cuando  me saludó: “Bueno, hola, gatita. Dick y yo estábamos discutiendo la situación de los Contras ya que esta cosa del Ollie North ha explotado”. El alcohólico mal humor de Cheney se hizo evidente de inmediato. Estaba inquieto como siempre ante la informalidad de Reagan conmigo. Al parecer yo debía entrar en un debate serio sobre tran-Contra pues el estado de ánimo de Reagan era más oscuro de lo que nunca había visto.
Hizo un trago y miró por la ventana. “Los estadounidenses creen en  su país-del-béisbol, los hot-dogs y Ollie North”. Cheney soltó una carcajada ante lo que parecía ser una broma en curso entre ellos sobre “hot dogs y Ollie North”. Reagan continuó: “Y yo creo en la causa Contra y en todo lo que hemos conseguido.
Y  estoy muy  orgulloso  de  ello!  No  es  ‘Ley  y  Orden’.  No,  es orden  y  luego  ley.  El  orden  debe  ser  el primero porque sin él, la ley sería ineficaz. A veces tenemos que estar por encima  y más allá  de la ley para establecer este orden (miró seriamente a Cheney) – o un nuevo orden (mundial). Como presidente, es mi responsabilidad. Establecer el orden a través de la democracia mediante la difusión de la democracia en  todo  el mundo.  Con  orden, hay  paz.  Ahora mismo,  en  Nicaragua  la  gente  está  pidiendo  a  gritos  la democracia,  la  paz,  y  no  les  puedo  hacer  caso.  Ni  siquiera  veían  los  problemas  de  Ollie  North.  Los estadounidenses de verdad saben que es un héroe. Es por ello que debemos estar por encima de la ley para establecer el orden mediante el cumplimiento de los deseos , las esperanzas, los sueños de estos hombres valientes luchando por la libertad de hacer nuestra parte en la difusión de democracia”. Reagan hizo un gesto en el aire, aparentemente perdido en la poesía de sus propios gritos.
Cheney  perdió  la  paciencia  y  saltó  de  la  silla para  burlarse  de  mí  y  con  el  dedo  me  empujó  el pecho mientras decía, “El orden es lo único que importa, y tú seguirás el mio”.
Reagan se volvió hacia nosotros. “Me alegro que lo hayas mencionado, Dick. Gatita, tú tienes un papel  a  la  hora  de  establecer  este  orden  con  la  misma pasión  patriótica  que  arde  en  tu  pecho  por  los luchadores por la libertad de Afganistán, llevarás tus órdenes a los Contras. Dick definirá tu papel y te proporcionará todo lo necesario y todo lo que necesites saber de la vieja bolsa del Mago que hay  en el sótano (la programación de Oz en la oficina de Cheney en el Pentágono). Por lo tanto, ve corriendo y haz lo que él te ordene”.
El senador Allen Simpson estaba en la oficina de Cheney cuando llegamos. Cheney dió la vuelta al reloj de arena para hacerme saber que mi vida estaba en peligro según la Programación de Oz. Cheney hizo un gesto a Simpson y comenzó, “La Operación “Trileros” es hija del cerebro de Simpson, de modo que él es un maestro en el juego y te enseñará las reglas. El objetivo del juego es ver “quién se queda con la mercancía””. Señalando a Simpson, ordenó: “Escúchale”.
Simpson se puso de pie y empezó a hablar crípticamente. “Irás al ‘Crucero de la Princesa’ (el yate de Noriega). The Baby’s Ear Shell (La Oreja de Mar) es tu contraseña. Te proporcionaré las tuyas en el momento adecuado”. Cogió la “concha” (shell) de su cartera. Medía aproximadamente 1 pulgadas y 1/2 de largo (unos 4,5 cms). Y era de color rosa translúcido, con forma y detalle exactamente como la oreja de un bebé. Simpson notó el relajamiento cruzando mi cara al darme cuenta que no era la oreja de un bebé de verdad.  Sonrió. “Esto sólo son conchas vacías de la vida  que alguna vez  poseyeron.  Como  tú estás hueca y vacía de  vida.  Una concha. Te entra  por  una oreja y te sale por la otra.  Ahora tengo tu oreja ESCUCHA, si ellos tienen la contraseña, tu escuchas. Cuando oigas la contraseña, habla. Por una oreja te entra y por la otra te sale otra vez, nunca será recuperado”.
Devolvió la cáscara a su cartera y continuó: “Oye. Sigue las instrucciones. El coronel (Aquino) estará  ahí  y  tú  seguirás  sus  órdenes  y  harás  una  especie  de  Demostración  Práctica  para  el  General (Noriega). Será diferente, pero lo mismo, así que sigue atentamente las órdenes del coronel”.
Cheney bruscamente me cogió del pelo y me tiró la cabeza hacia atrás, y mirándome a la cara dijo, “O, voy a buscarla, a mi preciosa, a tu niña. Sigue las instrucciones como si tu vida dependiera de ello, porque de ello depende. O la próxima oreja de bebé la tomaremos de Kelly. Así que escucha. Cuando veas la  oreja  de mar,  tienes que  escuchar”. Giró  la  cabeza en  dirección  al  reloj  de arena  mientras  me soltaba el pelo. Se estaba burlando y Simpson miró como si pensara que Cheney exageraba. Me alivió el hecho de que no sería tarea mía calmar sexualmente a “la bestia salvaje de Cheney” ese día.
Cheney me llevó de nuevo a la oficina de la Casa Blanca donde habíamos empezado. Él y Reagan compartían otro trago. Reagan dio unos golpecitos en mi pelo hacia atrás en el lugar donde Cheney había estirado, lo que me hizo sentir segura de alguna manera ya que no podía comprender que él estaba detrás de mi terrible experiencia con Cheney. Reagan cambió mi personalidad ya no lo consideraba el “Jefe”, sino como el “Tío Ronnie”, lo hizo al coger su bote de Jelly Bellys y darme uno. Ciertos colores y sabores provocan ciertas respuestas programadas. El Tío Ronnie debía haber tenido otras “Gatitas” condicionadas al caqui sandía porque guardaba una cantidad excesiva de éstos en sus numerosos botes.
Cheney dijo:  “¿Cómo demonios  se puede  beber  coñac y comer estos malditos  Jelly  Bellys está más allá de mi entendimiento”.
Reagan respondió: “Bueno, Dick, no debes tener Jelly Bellys si no quieres. Sólo estaba dando uno aquí, a la Gatita”.
“Maldita solución que no deba tener Jelly Bellys si no quiero, pero tú debes tener Jelly Bellys para mantener esta mierda”. Cheney se acabó su trago.
Reagan se puso a reír: “Ahora, ya sabes que cuido mi figura …”
“Figura  esta”,  interrumpió  Cheney.  “¿Qué  harás  con  los  Contras?”  y  se  fue  hacia  la  puerta maldiciendo la bebida.
“Exactamente lo que he estado haciendo”. Reagan se dirigió a mí: “Venga, Gatita, vamos a dar un paseo, necesito mi noche constitucional”.
Reagan no estaba de humor para el sexo, y fue un alivio alejarme de Cheney, me llevó a dar un paseo por su “jardín secreto”, donde decía que iba a “pensar y resolver los problemas del mundo”.
Caminábamos  por  un  camino de  cemento  que  él  llamaba  “el  Camino  de  Baldosas  Amarillas”. Después de sentarse en silencio un rato en un banco de cemento, dijo: “Si sigues el Camino de Baldosas Amarillas,  te  llevará  directo  a la  guarida del  Mago  –  al  despacho  Oval,  Te  gustaría  ver  dónde  el  Tío Ronnie resuelve realmente  los  problemas  del  mundo?” Me sentí como una niña pequeña con  su  padre yendo  a  ver  donde  trabaja  sin  ningún  concepto  real  de  la  experiencia.  El  guardián  de  la  puerta  del Despacho Oval se aseguró de que fuera devuelta a mis escoltas después de que Reagan me “colara” en su oficina. Entonces me llevaron de vuelta al Monumento a Washington, donde Houston me esperaba en el coche como si yo no me hubiera marchado nunca.
La Operación Shell Game (“Trileros”) me puso de nuevo en contacto con el ex presidente Gerald Ford, fue temprano una nublada mañana de otoño. Las continuas relaciones de Ford con mis agresores me habían dado motivos para estar en contacto con él a través de los años, sobre todo desde que él y mi padre estaban todavía  activos  en  el  conjunto  de  crimen  organizado,  drogas  y  operaciones  de  pornografía  de Michigan que me había introducido en el Proyecto Monarca tantos años antes.
Ford estaba a punto de embarcarse en un partido de golf con mi padre en el campo de golf, de alguna manera “Cerrado por fin de Temporada” al lado de casa de mi padre en la opulenta zona de Grand Haven, Michigan. Mi hermano, Mike, estaba con mi padre y conmigo cuando nos reunieron en la Sede del Club con Ford y su personal asignado del Servicio Secreto. Ford le dijo a mi padre que “ya los pillaría a él y a Mike en el tercer agujero” y que “nos dejasen con nuestros negocios”. Me mantuve en “Silencio” hasta que Ford y yo quedamos fuera del alcance de los hombres del servicio secreto, y recité un mensaje de Reagan inculcado antes de los Trileros, “Con su permiso, señor”, empecé con el críptico Oz, “Tengo un mensaje para usted del Tío Ronnie. Es un “telegrama tarareando” (juego de sexo oral) para ver si está de  acuerdo  en  que  nuestro  Himno  Nacional  deba  ser  cambiado  por  America  the  Beautiful”  (Reagan hablaba realmente en serio sobre lo de cambiar el Himno Nacional.)
Ford  respondió:  “Quizá  tengamos  que  ver  esto  más  tarde.  Primero,  tenemos  algún    que  otro “agujero” que atender antes de que el sol suba más”.
Al primer  golpe a su pelota de golf le pregunté: “¿Todavía juega tanto golf ahora que ya no es presidente?”
Dijo  muy  serio,  “yo  jugaba  mucho  a  golf  cuando  era  presidente.  Pero  ahora,  simplemente  me mantengo al día de los acontecimientos del campo de golf. Me he ganado el privilegio de monitorizar el progreso del Tren de la Libertad de América en el mi tiempo libre”. Se volvió hacia mí, “ya juegas al golf?”
“Muy  bien,  señor,  con  permiso”.  (Houston  aseguraba  que  yo  siempre  ganaba.)  A  Ford  le hizo abiertamente gracia mi respuesta y me dio su palo. “Enséñame tu mejor tiro posible”.
Le ofrecí un excelente primer golpe y su diversión desapareció. Le devolví su palo de golf según lo ordenado.
Al final del segundo agujero, Ford dijo: “Me gustaría tener unas palabras contigo”. Me llevó sobre unos árboles de la calle y se volvió hacia mí con los brazos cruzados sobre su abultado pecho, haciéndose más alto, y me perforó  los ojos con los suyos como de tiburón. “Déjame tu oreja”, tenía la Concha de Oreja de Mar conmigo como me habían ordenado, la saqué del bolsillo y la entregué a Ford. Empezó a hablar como si yo fuera una máquina y él dictaba un mensaje. “Toma este mensaje para Dick Cheney, en el Pentágono. La Mafia se ha comprometido a transferir los 2,3 millones de dólares (ganancias del porno) en  el  Banco  de  Crédito  y  Comercio  Internacional.  Ahora reuniremos  nuestro  dinero  y  vamos  a nadar dentro. Esta operación ha sido un éxito empresarial. Mantengámoslo así. Cese del acuerdo con Panamá.
Todos los canales mexicanos se implementan (cocaína y heroína). Saludos al Jefe “. Hizo una pausa, y añadió: “Y tú (me empujó el pecho como hacía Cheney) cuida de mi amigo, Dick. Aquí …”, me entregó la Oreja de Mar. Por mezquindad añadió “cambio y fuera”, e hizo el signo de los cuernos (satánico) en mis ojos, que profundizó mi trance significativamente desde que había sido fuertemente condicionada a ello por Byrd.
Después  de  golpear  la  pelota  de  golf,  preguntó:  “¿Cómo  está  mi  amigo,  Allen  Simpson,  estos días?”
“Muy bien, señor”. Me di cuenta de que él se erizaba como si hubiera errado un tiro. Su mal genio iba en aumento. Cuando quiso añadir algo más a su mensaje, descargó su frustración en mí.
“Dame esta jodida cáscara”. Movió sus dedos hacia mí. Esto no era que la contraseña no hubiera funcionado.  Se  puso  más  duro  y  más  agitado  “¿Dónde  está  esa  Oreja  de  Mar”.  Yo  todavía  no  podía responder. “Déjame tu maldita oreja!” Rugió contra mí. Lo suficientemente cerca.
“Sí, señor”, le respondí mansamente mientras la dejaba caer en su mano.
Procedió. “Di a Simpson que cuide de mi amigo Dick Thomburgh. Devuélvemelo”. Me devolvió la oreja. Podíamos ver a mi padre que esperaba en el siguiente hoyo y Ford dijo que podía hacer un “vean him one” (¿…?) en su siguiente golpe. Él oscilaba, pero extrañaba a mi padre. Cuando nos reunimos con mi padre en el tercer agujero, Ford comenzó con la primera bola, por supuesto, y agitando el palo me dijo: “Sal de aquí antes de que te eche”. Mi padre señaló el camino con el pulgar de arriba abajo y soltó un silbido estridente. Mi hermano, Mike, me acompañó a través de los arbustos de nuevo a casa de mi padre.
Mi hermana, Kelli Jo, estaba llorando esperando mi regreso. Fue DPM y aterrorizada por Ford. Ella, mi hermana pequeña, Kimmy, y yo habíamos estado todas obligadas a satisfacer sexualmente a Ford justo  antes  de  una  película  porno,  pedido  especial,  titulada  Las  Tres  gatitos  en  la  que  se  filmó “anónimamente” su semen. Yo era consciente de que Ford había iniciado a mis dos hermanas de la misma manera que a mí en Cedar Springs, y ellas también temían su sexualidad brutal y degradante. Con prisa dejé a mi hermana para asegurarme de que mi hija, Kelly, estaba bien. La amenaza de Cheney hacia su vida aún sonaba alto en mis oídos.
No vi el espíritu  de la Concha de  la Oreja de Mar  hasta que Kelly y  yo llegamos a  Bradenton Beach, Florida. Llevé la autocaravana a Florida con Houston y Kelly juntos, y dejamos a Houston en el aeropuerto de Tampa, ya que  él no tenía ningún papel en la Operación  “Trileros”. “Tenía negocios en Boys Town en Omaha, Nebraska” donde los chicos descarriados eran traumatizados y víctimas de abusos sexuales, de acuerdo con la participación Católica en el Proyecto Monarca. Paul Bonacci superviviente del infame caso encubierto Franklin nombró a Alex Houston como uno de sus abusadores en Boys Town.
Houston iba a menudo a Boys Town o a otros “centros de vacaciones” similares, mientras yo estaba en empresas  gubernamentales  secretas.  Kelly  y  yo  fuimos  a  Bradenton,  donde  nos  registramos  en  un camping activo de la bahía desde la Base MacDill de la Fuerza Aérea. Que, también, estaba “Cerrado por fin de temporada”.
La sala de recreo del campamento era en realidad una operación de programación de armónicos, y las oficinas estaban llenas de sofisticados ordenadores consistentes en altas operaciones de la CIA. El día que Kelly y yo nos reunimos con el senador Simpson, los trabajadores del camping me habían indicado por  donde  conducir  hacia cerca  de la  Isla  de  Santa  María  donde  íbamos  a  recoger  inusuales  conchas.
Kelly  y  yo  estàbamos  en  el  “lado  salvaje”  de  la  isla  cazando  erizos  porque  allí  había  “PÁJAROS”. Mientras caminábamos por las aguas poco profundas, Kelly asustó una pastinaca, que nos envió gritando a la orilla. Simpson estaba en la playa riendo, con la mirada perdida, su sombrero Cagney y el traje gris con los pantalones  arremangados y  los  enlustrados  zapatos en  las manos.  Parecía familiarizado  con la playa. Cuando llegamos a la orilla, empezó una conversación sobre conchas. No fue hasta que nos habló de Conchas de Oreja de Mar y abrió su cartera para sacar una, que me activó y supe quién era. Al parecer, él también hizo señales al mostrar su identificación para que fuéramos con él. Teniendo en cuenta a Kelly, hizo deslizar una concha  en la arena  para  que  ella  al verla  le pareciera un  ojo  en forma  de espiral, lo utilizó como una inducción hipnótica para controlarla, comparándolo con el Ojo en el Cielo de Bush.
Simpson me mostró la concha en la mano y comenzó: “Tú. Sólo tú cogerás el barco de transporte para tu crucero de Princesa. Dejarás el muelle desde tu propio patio trasero (Oz) a las 7:30 pm. Vestida apropiadamente (Houston se había asegurado que la vestimenta adecuada había sido embarcada). Serás escoltada a la sala de conferencias en la cubierta superior. Verás como te acercas a la nave (el yate de Noriega) de la cubierta superior rodeada de espejos negros. Mira profundamente dentro de los espejos; es donde irás a colocar-te. Y donde estaré yo la próxima vez que nos encontremos”. Andamos un poco más por la playa hasta donde estaba aparcada la autocaravana y, refiriéndose a la Oreja de Mar, Simpson dijo:
“Son muy raras. Esta es la oreja derecha. Tienes que ir al otro lado de la isla, lejos de Long Boat Key, para  encontrar  a  su  pareja.  El  Coronel  (Aquino)  tiene  la  oreja  izquierda  del  bebé  y  la  voluntad  de encontrarse contigo en el Pier a las 4 pm. Detente en el pequeño mercado de la esquina y llama. Entonces sólo es bajando la calle un poco más allá”. Seguí automáticamente las instrucciones. Kelly y yo vimos desde  el  muelle  como  cuatro  grandes  guardias,  armados  (con  ametralladoras)  sin  emociones (programados?) registraban el área mientras Aquino salía de un coche. Kelly dijo: “Mamá, vámonos”. Me acordé de la amenaza de Cheney y le aseguré que la protegería, aunque no podía comprender de qué.
Cuando Aquino se acercó con dos doberman con correa, le dije que Simpson me había enviado allí en busca de la oreja izquierda del bebé. Abrió la mano para revelar “todo lo que quedaba de la oreja izquierda  del  bebé  –  los  perros  habían  devorado  y  consumido  el  resto  del  bebé”.  Estaba  sangrando, destrozada, y azulada en vez de color rosa. Al margen de si era o no la oreja de un bebé real, el impacto fue el mismo. Puse a Kelly aún más detrás de mí lejos de los perros. Me quedé traumatizada y en tránsito, lista para las órdenes. Aquino me indicó con todo detalle las actividades nocturnas, y que yo  dejaría a Kelly con el personal del camping hasta mi regreso.
Esa noche me llevaron al yate de Noriega en la bahía con una pequeña lancha. Me activé y entré en trance aún más al acercarme al familiar yate  de los “espejos negros” según el plan.  Me ayudaron a subir a la parte posterior de la embarcación unos guardias de “palacio” panameños que me mantuvieron allí  a  punta  de  pistola  hasta  que  fui  autorizada  y  mi  contraseña  de  la  Oreja  de  Mar  aceptada.  Me escoltaron más allá de los funcionarios de la Base de la Fuerza Aérea, de sus mujeres, de la gente de las drogas, y las grandes cantidades de cocaína dispuestas para ellos. Reconocí a varios de los invitados, entre ellos a Oliver North y al narcotraficante de Puerto Rico, José Busto. Me llevaron por las escaleras hasta la sala de conferencias donde Aquino, Noriega, y Simpson estaban esperando. Simpson! Me di cuenta que tenía que estar en “el otro lado del espejo negro” y miraba hacia fuera en la oscuridad.
Simpson dijo en voz baja: “Ya estás en el otro lado del espejo negro (programación de la NASA), mirando hacia la oscuridad del mar. El Mar de negrura. Cabalgando en un mar de negrura, a la deriva, a la deriva  de  los vientos.  En  la  profundidad  de la  negrura.  A la  deriva  a través  de  las arenas  del  tiempo. Arenas negras, produciendo conchas como ésta Oreja de Mar”. La apretó con la mano señalando que era el  momento  de  que  yo  hablara,  me  dirigí  a  Noriega,  “Con  su  permiso,  señor,  tengo  un  mensaje  del presidente  de los  Estados Unidos  de  América:  Los  logros  que hemos  disfrutado  en nuestros esfuerzos compartidos  están  haciendo  historia  ahora,  el  curso  no  puede  ser  alterado,  sin  importar  el  inminente  levantamiento  del  velo  por  bien  intencionados  benefactores.  Cuando  este  velo  sea  levantado,  podría arrojar luz sobre ti. Así que deberías tener tu casa en orden, igual que Ollie North, y cesar toda y cada una de las actividades detectables. Haré el esfuerzo que sea necesario para mantenerte bajo el escudo y fuera de la vista, siempre que cumplas estas órdenes y pongas fin a toda actividad detectable inmediatamente”.
Noriega  reaccionó  como  se esperaba, obviamente insultado por  mi mensaje.  En  el  momento  de caos que siguió, Aquino hipnóticamente agitó las manos delante de Noriega y dramáticamente extendió su  capa  satánica  negra  (usada  para  impactar  en  las  Supersticiones  de  Noriega)  que  pareció  llenar  la habitación. Noriega le hizo casi una reverencia, el control de Aquino sobre él se había completado.
Las maneras de Aquino eran de estilo feriante en vez de los habituales tonos sombríos utilizados en las bases militares en las Demostraciones Prácticas. “General, para su entretenimiento y con respeto y en  reconocimiento  a  su  exitosa ‘Contra-bución’ empresarial,  el  jefe  ha  enviado  su  Modelo Presidencial para demostrar la última tecnología en los avances de control-mental. Con un toque de interruptor, ésta Paloma se convierte en una Gatita (empecé a desnudarme). Todo un diferente animal”.
Debido  a  las  supersticiosas  creencias  de  Noriega,  la  idea  del  cambio  de  personalidades aparentemente le daba miedo. Sé que Noriega creía de todo corazón en el control-mental, pero no podía entender  el  concepto  de  personalidades  múltiples  (ahora  creo  que  lo  percibió  como  una  posesión demoníaca).  Por  tanto,  no  se  ceñía  a  la  idea  de  un  esclavo  siendo  entrenado  por  negocios  y  placer.
Aquino,  a  quien  Noriega  ya  veía  como  un  “diablo”  trabajando  para  Reagan,  estaba  manipulando  sus creencias  con  maestría.  El  impacto  de  esta  demostración  y  Operación  resultaría  ser  una  Guerra Psicológica de primer orden.
Aquino ordenó que me fuera a dormir a la cama e invitó a Noriega a mirar más de cerca lo que el “Mago” – su  “Jefe” (Reagan) – podía  crear.  Noriega  se acercó más para  ver  lo  que Aquino le  señalaba entre  mis  pechos.  Aparecía  cortado,  un  gran  Baphomet.  Aquino  me  había  hecho  retroceder hipnóticamente a la época que lo había hecho y ahora aparentemente “aparecía de repente” justo ante los ojos de Noriega. Noriega saltó hacia atrás de miedo, por ignorancia de este fenómeno científico. Creo que Noriega se quedó en la habitación el resto de la demonio-tración simplemente porque estaba congelado de miedo. Aquino me golpeaba con un gato-de-nueve-colas y yo gritaba de dolor. Noriega saltaba, Aquino me golpeaba de nuevo, esta vez activándome para responder sexualmente como si el dolor fuera placer – un concepto del control-mental que Noriega comprendía más fácilmente. Entonces Aquino señaló que el Baphomet  había  desaparecido.  Mientras  Noriega  miraba,  Aquino  usó  la  inducción  hipnótica  de  Byrd mientras  me  cortaba  “entre  los  pechos  con  un  cuchillo  diciendo:  como  un  cuchillo  afilado  y  limpio, cortaré lo que quiera”. Mi trance había sido profundizado hasta tal extremo que mi sistema circulatorio se ralentizó. Por lo tanto no sangré hasta que Aquino hipnóticamente cambió mi nivel de tránsito. Entonces le dijo a Noriega que la talla  del Baphomet se había “retirado a lo más  profundo de mi cuerpo y alma, poseyendome  e  incitando  la  sanación  del  infierno”.  Me  mandó  que  mostrara  cualquier  “cara”,  la mutilación vaginal de  la talla de la cara  de Baphomet. Mientras lo hacía, Aquino  ofreció a  Noriega  mi sexo. Como era de prever, los ojos de Noriega se hincharon de terror y repulsión. Aquino todavía le dijo que  al  “rechazarme  me  había  matado”,  dejé  de  respirar  y  de  moverme,  tal  como  como  estaba condicionada.  Noriega  estaba  estupefacto  cuando  Aquino  rió  malvadamente  y  amenazó:  “Incluso  la muerte  no  permitirá  que  ella,  o  tú  escapéis  del  poder  del  Mago”.  Explicó  que  yo  era  “propiedad  del Mago” y estaba “bajo su hechizo” y por tanto podía “re-energizarme y devolverme la vida”. Me puso un utensilio vaginal eléctrico de alto voltaje en la mano y me ordenó que me masturbara yo misma con él, apretando el botón  para sacudirme eléctricamente  a mí  misma internamente siguiendo las órdenes.  Los ojos de Noriega eran enormes. Palideció hacia un gris enfermizo, se le abrió la boca y salió corriendo por la puerta mientras Aquino le aseguraba que “No hay adonde ir, no hay donde esconderse de los poderes de Reagan”.
Noriega  previsiblemente  interpretó  la  demostración  como  una  amenaza  desde  el  fondo  del INFIERNO, que debería haber sido suficiente para atender las órdenes de Reagan de romper los lazos con el  tráfico  de  drogas  inmediatamente.  (Al  parecer,  éste  no  fue  el  caso,  como  lo  evidenció  el  posterior encarcelamiento de Noriega en Florida.) Aquino y Simpson se partían de risa mientras se felicitaban por el trabajo bien hecho. Simpson finalmente ordenó que me vistiera y me acompañó a la parte posterior de la  embarcación  para  asegurarse  de  que  los  guardias  me  metían  en  el  barco  de  transporte  en  vez  de matarme debido al terror de Noriega.
Mientras me acercaba al muelle del campamento, el conductor del barco me dijo que encontraría a Kelly durmiendo en la habitación ‘de recreo’. Corrí hacia ella, y temerosa de la Amenaza de Cheney, me aseguré de que sus orejas estuvieran intactas. Me alivió inmensamente encontrarla todavía allí y saber que estaba “OK” (no  se  me  ocurrió  preguntarle  si  había  sufrido  en mi  ausencia.)  Me  sentía  de una  manera ilógica una “buena madre” por “haber hecho lo que  estaba  a  mi  alcance para  que Kelly pudiera vivir”.
Nunca  antes  había  experimentado  una  sensación  de  peligro  como  ésta  para  las  dos  y  mi  alivio  fue proporcional. La tuve amorosamente en mis brazos el resto de la noche. 

CAPÍTULO XIV

LÍNEAS DE COCA CLINTON

 

Me volví a encontrar con Bill Clinton en 1982 en una feria del condado de Berryville, Arkansas. Alex Houston “entretenía” allí debido  a la proximidad del Centro  de Trauma cercano  a  la muerte de la CIA (alias acondicionamiento esclavo y campamento de programación) y punto de distribución de droga en la Villa Swiss en Lampe, Missouri. Yo acababa de sufrir un intenso traumatismo físico y psicológico y programación,  Clinton  hacia  campaña  para  gobernador  y  estaba  detrás  del  escenario  con  Hillary  y Chelsea  a  la  espera  de  hacer  un  discurso. Clinton  tomando  el  sol  de  la  tarde  con  los brazos  cruzados, hablaba con Houston sobre él y “su gente” (los agentes de la CIA) que estaban estudiando áreas concretas con el doble propósito de entretenerlas y llevar nuestras específicas operaciones encubiertas de drogas.
Desde  mi  punto  de  vista,  aquellos  que  estaban  preparando  activamente  el  terreno  para  la implementación del Nuevo Orden Mundial a través del acondicionamiento de la mente de las masas no hacían  ninguna  distinción  entre  los  partidos  Demócrata  y  Republicano.  Sus  aspiraciones  eran  en proporción más bien internacionales, que americanas. Los miembros eran a menudo elegidos a partir de, entre otros grupos elitistas, el Consejo de Relaciones Exteriores. Como George Bush, Bill Clinton era un miembro  activo  de  la  CFR (Consejo  de  Relaciones  Extranjeras),  Bilderberg  y la  Comisión Tri-Lateral. Sobre  la  base  de  numerosas  conversaciones  que  oí.  Clinton  estaba  siendo  entrenado  y  preparado  para ocupar  el  cargo  de  presidente  enmarcado  en  el  disfraz  de  Demócrata  en  caso  de  que  el  pueblo estadounidense se  desanimara  con los líderes Republicanos.  Esto  se ponía  de  manifiesto además  por  el grado de conocimiento de Clinton del New World Order y la lealtad que les profesa. (1)
Clinton comprendió que yo acababa de pasar  por “el infierno” en Lampe, y lo tomó con toda  la calma del  mundo  ya  que  él  se  centraba en  su discurso. No  sólo  era  muy consciente  de  las  torturas  del control-mental y de las actividades criminales clandestinas que proliferan en Arkansas y su vecino estado Missouri, sino que las toleraba! De la misma manera que no hay preferencias parciales en este esfuerzo por dominar el mundo, ni unos ni otros tienen tampoco ningún tipo de consideraciones ni límites. Sabía por experiencia que las operaciones encubiertas criminales de Clinton en Arkansas eran la misma red que el  centro  de  Lampe,  Missouri  donde  habitualmente  solían  hacer  negocios  e  iban  de  “vacaciones”, quedándose en las villas del complejo.  

En  1983,  Houston  me  llevó  a  Lampe para  el  trauma  de  rutina  y  programación  mientras  que  él estaba programado para “entretener” en el anfiteatro. También estaba programado para actuar el amigo de Bill Clinton y George Bush, Lee Greenwood y el agente de la CIA, vendedor de esclavos, y cantante de música  country  Tommy  Overstreet.  Greenwood  y  Overstreet  fueron  activos  tanto  en  Lampe,  Missouri como  en  Lake  /  Mount  Shasta,  California,  dos  complejos  de  la  CIA.
Clinton  voló  desde  Berryville,
Arkansas en helicóptero para asistir a los espectáculos, así como para una reunión de negocios.
Antes  de  que  Clinton  llegase,  Greenwood  y  Houston  estaban  en  los  vestuarios  resoplando  tras unas  líneas  de  cocaína,  Houston,  que  siempre  estaba  dispuesto  a  pellizcar  un  centavo  extra,  trató  de prostitutuirme  con  Greenwood,  “Ella  actúa  de  verdad”,  dijo  Houston.  “Realiza  cualquier  tipo  de  acto sexual que le ordenes. Por poco dinero, es tuya”.
Greenwood rió, y refiriéndose a mi programación de la NASA en Huntsville, Alabama, dijo: “He pasado más  tiempo  en  Huntsville  que  el  que  tiene  ella,  y  yo  se  muy  bien  quién  y  que  es  una  “cadete espacial” programada para el sexo. Ella es una versión modificada de Marilyn Monroe”.
Tommy Overstreet había estado esperando a Greenwood y oyó lo que decía. “¿Cuánto tiempo has estado en Shasta?”
“En Shasta?” Greenwood lo miró con arrogancia y sonrió como quien sabe cuando dijo, “No vas a Shasta a “pasar el rato”, mantienes el concepto si puedes. O bien, no he perdido el tiempo allí, si esta era tu siguiente pregunta. Realmente estuve allí un poco demasiado, lo suficiente para anular con facilidad la sugerencia de Houston y coger lo que quiero, cuando quiero y como quiero”.
Greenwood como un experto accedió a mi programación sexual y dijo al resto de la habitación:
“Todos  ustedes  pueden  entrar  y  salir  cuando  quieran,  pero  me  han  hecho  una  oferta  que  tengo  que utilizar”. Me ordenó que me desnudara y me agacho sobre el escritorio donde casi me sodomizó mientras  decía, “pensarás que es de nuevo tu padre”.
Cuando  Greenwood  terminó  conmigo,  me  ordenaron  salir  al  área  del  concierto  del  anfiteatro. Durante el intermedio, me encontré con el director de la Villa Swiss, Hal Meadows, Tommy Overstreet, y el  gobernador  Clinton  en  el  pasillo.  Clinton  llevaba  una  gorra  que  decía  “Entrenador  Diesel”,  (Diesel Trainer) que me pareció que se equipaba a decir literalmente “este-te-entrenarà” (“these-will-train-her”).
Desconcertada, miré hacia la gorra y le pregunté: “¿Eres un conductor?”     Clinton  sonrió  y  dijo,  “de  electricidad”.  Overstreet  reía  mientras  continuaba:  “En  realidad,  esto significa que  compruebo furgones de cola. Cómo  está  el tuyo?”  Me retorcí.  Al  parecer,  Greenwood  se había jactado de sodomizarme. Rieron más incluso cuando Clinton dijo: “Todavía corre, estoy seguro”.
Houston salió del camerino a saludar Clinton: “Hola, amigo”. Houston extendió la mano. “He oído que  serás  gobernador”.  “He  oído  que  entregarás  un  trazador  de  líneas”,  replicó  Clinton,  crípticamente refiriéndose a la cocaína y NO a lo que Houston llamaba rutina de la comedia. “Siempre aspiro a lograr nuevas alturas”.
“Bueno, vamos a dentro”, invitó Houston. “Tengo suficiente (cocaína) como para poneros a todos en  órbita”.  Yo  iba  con  ellos  hacia  el  vestuario  cuando  Houston  dijo  a  Clinton:  “Supongo  que  no  hay límites para ti ya que has atravesado (pasado) la línea”.
“¿Qué línea?” Clinton fingió sorpresa e ignorancia. Miró a Hal Meadows y continuó: “¿Que quieres decir que he dejado mi estado? En el estado de ánimo en que estoy, no hay límites de todos modos”. Fue hacia la mesa y esnifó una línea de cocaína. “He venido aquí para escapar de todo. Este tipo de negocios son un placer”.
“Y dónde está esa joven esposa tuya?” Preguntó Houston, refiriéndose a Hillary.
“Está  con  unos  amigos”.  Clinton  esnifó  la  coca  nariz  arriba  aún  más.  “Esta  ocupándose  de  sus asuntos. Sólo estoy aquí para relajarme, ver el espectáculo, y tal vez hacer un poco de caza (refiriéndose al  Juego  Más  Peligroso).  Tengo  un  pájaro  (Helicóptero)  listo  para  volar  de  regreso  cuando  haya terminado. Oye, hablando del “Pájaro” (“Byrd”) (Hizo un gesto hacia mí) He oído que se ha mudado a la casa grande (Casa Blanca)”. Al referirse a su amigo y mentor el senador Byrd le preguntó: “¿Y cuál es su posición ahora?”
“La misma”. Respondió Houston. “Probablemente está …” Houston hizo una pantomima obscena con apariencia de sodomía mientras todo el mundo se echaba a reír. “Todavía hace el show”.
Clinton  mantenía  los  ojos  fijos  en  el  “furgón  de  cola”  de  Houston  y  dijo:  “¿Por  qué  no  haces que me muestre (refiriéndose a mí) la salida y que me lo enseñe otra vez?” Si hubiera podido pensar en ese momento, me habría dado cuenta de que Bill Clinton era/es bisexual. Mi experiencia sexual personal con Clinton fue limitada, pero tenía el testimonio de haberlo pillado en actividades homosexuales durante una orgía en la Villa Swiss.
Inmediatamente  después  del  incidente  en  la  Villa  Swiss,  Houston  estuvo  frecuentemente contratado para actuar en la  feria  country  de  Benyville,  Arkansas. Allí, Houston y yo habíamos  estado frecuentando  desde  hacía  tiempo  al  partidario  y  mentor  de  Clinton,  HB  Gibson,  cuando  nos encontrábamos  para  asistir  a  una  reunión  privada  en  la  mansión  del  partidario  y  amigo  bisexual  de Clinton, Bill Hall, Hall había hecho su fortuna según se decía, en el negocio de las casas prefabricadas y los  Clinton  se  alojaban  en  una  casa  de  invitados  parecida  a  las  de  la  Villa  Swiss.
Hillary  llevaba  a  la
pequeña  Chelsea  a  la  villa  mientras  que  Clinton  y  su  ayudante/guardaespaldas  asistían  a  la  reunión. Tommy  Overstreet  también  estaba  presente,  ya  que  coincidía  directamente  con  la  reciente  reunión  de Lampe. Todos nos sentamos en la salón subterráneo de Hall en dos sofás que se enfrentaban el uno con el otro  y  con  una  mesa  de  café  de  espejo  negro  entre  nosotros.  Hall  había  cortado  numerosas  líneas  de cocaína sobre la mesa, y todos los presentes –  incluyendo Bill Clinton – las esnifaban con tubos hechos con billetes de 50 dólares enrollados. La conversación variaba desde la CIA, las drogas y la política en el Anfiteatro  de  la  Villa  Swiss  y  la  música  country.  En  ese  momento,  estaba  en  marcha  un  esfuerzo importante para mover la industria de la música country de Nashville, Tennessee hacia la zona de Lampe (desde entonces la trasladaron a la cercana Branson), intentando acercar las operaciones de cocaína de la CIA hacia el filtro de la industria.
Tommy  Overstreet  estaba  intentando  convencer  a  Hall,  quien  obviamente  no  era  ajeno  a  los negocios de la  droga  (cocaína),  de  unirse a la operación  de alto nivel de cocaína de la CIA que estaba financiando  actividades  encubiertas.  Se  discutió  la  posibilidad  de  que  Hall  transportara  cocaína  desde Berryville,  Arkansas  en  Nashville,  Tennessee  para  estar  en  la  base  de  la  que  pronto  sería  una  de  las mayores  y  más  prolíficas  operaciones  de  cocaína  de  la  CIA.  en  la  industria  de  la  música  country  de Branson,  Missouri.
Al  alistarse  ahora,  los  contactos  y  clientes  que  Hall  aportase  podrían  “reforzarlo 
política y financieramente de por vida”. Además, Overstreet discutía la viabilidad de utilizar los camiones de  la  empresa  de  Hall  para  el  transporte  de  la  droga  por  Atlanta,  Georgia,  Louisville,  Kentucky,  y Jacksonville, Florida,  así  como  por  Nashville,  Tennessee  y  Lampe,  Missouri.  Estas  rutas  claves  de  la cocaína de la CIA coincidían con las rutas establecidas de los camiones de Hall, según los presentes en la reunión.  Ofrecían a  Hall  “la  oportunidad  de su  vida”  su  papel  incluiría  también  el  lavado  de  dinero a través de su empresa para financiar los presupuestos negros de las operaciones encubiertas. Hall parecía nervioso y escéptico, y Clinton y Overstreet trataban de mantener una “luz” en el ambiente bromeando diciendo que Hall podría cambiar el nombre  de su línea de  camiones para el de “LÍNEAS  DE COCA CLINTON”.
Hall  no  estaba  convencido  y  comenzó  a  hacer  preguntas  en  cuanto  a  la  longevidad  del funcionamiento y a la manera como debía protegerse. Aunque Hall era muy experto en el negocio de la cocaína, expresó su preocupación de que le resultaba más fácil confiar en aquellos que no estaban en las operaciones  de  la  CIA,  sino  que  eran participantes  protegidos  del  gobierno  de  los  EEUU.  Clinton  le aseguró que “la operación  era de Reagan”,  pero a Hall  le preocupaba que alguna facción  del  gobierno “podía hundirla con una operación policial” sin previo aviso y dejarlo literalmente aguantando la bolsa, Houston rió y explicó que “nadie cortará esto (el negocio de la droga)”. Les aseguró que era demasiado lucrativo y que “Siempre habrá un mercado” para las drogas – un mercado controlado por los delincuentes aplicando su Nuevo Orden Mundial.
Clinton se añadió a lo que decía Houston, hablando en términos coloquiales locales. “La cuestión es, que tenemos el control de la industria (droga), por lo que tenemos el control de ellos (proveedores y compradores). Tú controlas el tipo que tienes por debajo y el Tío (Sam) te tiene cubierto. ¿qué puedes perder? No hay riesgo. Nadie puede colgarte a que te seques. Y al pasar, lo que se derrame del camión (y riendo esnifó otra raya de coca) siempre puedes limpiarlo”.
Hall sonrió a su amigo, lo que fue interpretado aparentemente como un consentimiento. Clinton indicó a su ayudante para conseguir su libro mayor. Overstreet comenzó a sacar su papeleo, y Hall limpió cuidadosamente la mesa de las líneas de coca restantes.
Clinton hizo un gesto hacia mí y dijo a Houston, “Sácala de aquí”.
Houston no se movió y se rió.  “Es una modelo presidencial. Ha guardado secretos más grandes que los tuyos”.
Clinton respondió: “No me importa. Échala de aquí”
La  esposa  de  Hall  me  llevó  y  me  encerró  en  un  dormitorio  trasero.  Al  cabo  de  un  período  de tiempo indeterminado, oí como llamaba a Hillary a la casa de invitados. Luego me llevó por la montaña a través de la oscuridad para reunirnos con Hillary. Aunque nos habíamos reunido previamente Hillary y yo teníamos  muy  poco  que  decirnos  la  una  a  la  otra  –  en  particular  porque yo  estaba  aturdida  y aún  en tránsito por las torturas que había sufrido en el Centro de Trauma cerca de de muerte de la CIA en Lampe.
Hillary sabía que yo era una esclava del control-mental, y, como Bill Clinton, lo tomaba con calma como algo “normal” de la vida de los políticos.
Hillary estaba completamente vestida y tumbada en la cama durmiendo cuando la mujer de Hall y yo  llegamos.  “Hillary,  te  he  traído  algo  que  realmente  te  hará  disfrutar.  Una  especie  de  sorpresa inesperada.  Bill  le  ha  ordenado  salir  de  la  reunión  y  la  he  visto  en  mi  habitación  y  he  hecho  un descubrimiento interesante. Ella es, literalmente, una puta de dos caras “(refiriéndose a la cara tallada en mi mutilación vaginal)
“Hmm?” Hillary abrió los ojos somnolientos y se despertó “Enséñamelo”. La esposa de Hall me ordenó quitarme la ropa, mientras Hillary observaba. “Está limpia?”, Preguntó Hillary, queriendo decir, sin enfermedades.
“Por supuesto, es de  Byrd”,  respondió ella, siguiendo la conversación como si  yo no estuviera, “Además, he oído decir a Houston algo sobre ella que es una Modelo Presidencial, sea lo que sea que se supone que esto quiere decir”.
“Esto  quiere  decir  que  está  limpia”,  dijo  Hillary casualmente  mientras  se levantaba.  Yo  no  era capaz de  pensar  en  estas cosas entonces,  pero  soy  consciente,  en  retrospectiva,  que  todas  las  esclavas Modelo Presidencial que conocía parecían tener una inmunidad a las enfermedades sociales. Era un hecho bien conocido en los círculos en que sexualmente me movía dentro de este nivel gubernamental que las esclavas sexuales  del control-mental estaban “Limpias” en la medida en que ninguno de mis agresores tomó nunca precauciones, como usar preservativos.
La esposa de Hall  dio unos golpecitos en  la cama y me dio instrucciones para que mostrara  la mutilación.  Hillary  exclamó:  “Dios  mío!”  e  inmediatamente  empezó  a  hacerme  sexo  oral  ella  a  mí.
Aparentemente provocada por la talla en mi vagina, (2) Hillary se puso de pie y rápidamente se bajó las bragas y las medias de nylon de matrona. Desinhibida a pesar de pasar todo un día bajo el sol ardiente, se quedó sin aliento, “Cómeme, oh, dios mío, cómeme ahora mismo”. Yo no tenía más remedio que cumplir sus órdenes, y la esposa de Bill Hall no hizo ningún movimiento para librarme de mi desagradable tarea.
Hillary había reanudado el examen de mi horrible mutilación y a hacerme sexo oral cuando Bill Clinton entró. Hillary levantó la cabeza para preguntar: “¿Cómo te ha ido?”
Clinton parecía encontrar totalmente normal lo que vio al entrar, lanzó la chaqueta en una silla y dijo: “Ya es oficial. Estoy agotado. Me voy a la cama”.
Me puse mi ropa según las órdenes, y la esposa de Hall me llevó de vuelta a la mansión donde Houston  me  estaba  esperando.  La  reunión  había  sido  aparentemente  un  éxito.  Oí  conversaciones  a  lo largo de los años siguientes entre Houston, su agente Reggie MacLaughlin, y el controlador de Loretta Lynn,  Ken  Riley perteneciente a  la  rama de  Hall  sobre el  éxito  de la operación  de  cocaína de  la  CIA procedente de Arkansas, ninguna de las conversaciones fueron tan conmovedoras y reveladoras como las que hubo entre Alex Houston y el agente de la CIA e intérprete de música country Boxcar Willie.   

Boxcar Willie irrumpió en la escena de la música country tras una campaña de anuncios de alta tecnología  hipnóticamente  persuasiva  producidos  para  la  televisión  que  le  hizo  estratégicamente  una sensación de la  noche  a  la  mañana,  y una “estrella”.  La industria de la  música  country  del  Tren  de la Libertad  necesitaba  un  conductor  para  dirigir  la  industria  y  los  aficionados  de  Branson,  Missouri,  y Boxcar Willie fue  colocado  en el asiento  del conductor.  Al  igual  que  el Flautista de Hamelín, Boxcar Willie tuvo éxito en su papel de trance-pasar, en estrecha proximidad, la industria a las operaciones de cocaína de la CIA en Lampe.
Boxcar Willie era uno de los contactos de nivel básico que Bill Hall hizo después de que Clinton le convenciera de sacar provecho de los beneficios de la cocaína en la transferencia de la industria de la música country. Houston y Boxcar Willie discutieron durante años sobre los tratos lucrativos de Hall ante mí mientras viajábamos juntos  por el país, colaborando en las mismas  actuaciones,  incluyendo  las  del Amphitheatre  de  la  Villa  Swiss,  tuve  mucho  contacto  personal  con  Boxcar  Willie  desde  que  mi patrocinador gubernamental de cocaína nos hacía coincidir y entrelazarnos a menudo. Pero nunca conocí a Boxcar Willie, tanto como mi hija, Kelly, le llegó a conocer. Kelly señaló a Boxcar Willie como uno de sus abusadores sexuales primarios en tres diferentes instituciones para enfermos mentales, y ha expresado su  frustración  por  la  falta  de  justicia.  “¿Por  qué  se  me  encierra  a  mí  mientras  mis  agresores  quedan libres?” suplica constantemente. Yo le aseguro que estoy haciendo todo lo posible por dar la alarma sobre Boxcar Willie por maléfico, y exponer su papel en la transferencia de la industria de la música country para  terminar  aproximando  las  operaciones  de  cocaína  de  la  CIA  a  Lampe,  Missouri  siguiendo  el esquema de Bill Clinton.  

 (1) La lealtad a la soberanía de nuestro país es inexistente bajo las Órdenes del Nuevo Mundo. “El presidente”  Clinton  no  plantea  más  liderazgo  ni  más  lealtad  en  nuestro  país  que  lo  que  hizo  Ronald Reagan ya que ambos siguen (son seguidores) las directivas del Nuevo Orden Mundial del ex embajador en la ONU y director de la CIA George Bush.
(2) Hillary Clinton es la única mujer que se ha excitado sexualmente al ver mi mutilación vaginal

CAPÍTULO XV

NO IREMOS MÁS POR LAS RAMAS
(NO MORE BEATING AROUND THE BUSH)  

Era un día soleado, un buen día de 1983, cuando el congresista de los EE.UU. Guy VanderJagt se reunió  con  el  agente  de  la  CIA  y  controlador  mío  del  control-mental,  Alex  Houston,  mi  hija,  Kelly, entonces de 3 años y medio de edad, y conmigo en las escaleras del Senado de los EEUU en Washington DC.  Kelly  parecía  familiarizada  con  Vanderjagt,  aunque  nunca  antes  recordaba  haberla  visto  en  su compañía. Sin embargo, no podía darme cuenta de que, de hecho, abusaba sexualmente de ella tal y como lo había hecho conmigo cuando era pequeña.  VanderJagt se arrodilló ante ella para hablarle, aseguraba que  “hoy  es  un  día  especial”,  porque  “verás  al  tío  George  (Bush),  mientras  mami  ve  al  tío  Ronnie (Reagan)”.
Se puso de pie y la cogió de la mano, diciendo en el lenguaje críptico de Alice In Wonderland:
“Vamos juntos a una aventura” y la llevó como un robot en silencio y lejos.
Me encontré con Kelly de nuevo por la tarde en la Casa Blanca, muchos de nosotros literalmente “en estado de alerta” y en posición de firmes en la oficina de Reagan. Mirando atrás, me pregunto por las medidas de control infligidas a mi hija de 3 años y medio para hacer que funcionara tan robóticamente y se comporta “tan bien” cuando se quedó silenciosamente con la sonrisa de plástico y los ojos sin pestañear, en presencia del presidente Reagan, el vicepresidente Bush, y (el más tarde secretario de Defensa) Dick Cheney. Reagan parecía mirar a Kelly, con su largo pelo rubio en cascada espalda abajo de su traje con delantal azul, completando su Apariencia Alice In Wonderland. Reagan no parecía que representara una amenaza sexualmente directa para ella mientras decía: “Es adorable, una niña modelo”.
Después  Reagan hizo  un  gesto  hacia  Bush y  dijo:  “Este  es  mi vicepresidente  George  Bush.  La gente  normalmente  no  sabe  cuál  es  el  papel  del  vicepresidente y  es porque  siempre  está detrás  de  las escenas  para asegurarse  de  que todo  lo  que  el Presidente  quiere  que se  haga  suceda  de la  manera  que debería ser”. Me miró y dijo, con naturalidad: “Yo atraigo la atención del público (hizo un gesto en el aire que resultó llamativo), mientras que el vicepresidente lleva a cabo las órdenes”.
El amigo cercano de Bush, Dick Cheney, dijo, “y las da”.
“Correcto”, dijo Reagan. “Una orden suya es como una orden mía”.  


Bush llevaba unas naúticas de lona y una chaqueta de punto mientras con una rodilla en tierra ante Kelly hablaba con ella a su mismo nivel. Bush utilizó el programa de televisión infantil El Barrio del Sr. Rogers para codificar / confundir la memoria de jóvenes víctimas (como la Kelly) para contactar y abusar sexualmente de ellas. Su parecido físico con el Fred Rogers del televisor se exageró deliberadamente con su elección de la ropa y los gestos, y lo complicó aún más al desarrollar una suplantación de voz. Con su mejor  voz  del Sr.  Rogers  dijo:  “Ven  aquí,  pequeña.  Quiero  preguntarte  algo.  Ves El Barrio  del  Señor Rogers?”
“Sí, señor”, respondió Kelly.
Bush dijo a Kelly, “Bueno, yo soy un poco como el Sr. Rogers que hace que sus títeres se muevan y hablen, como tu papi (Houston, el ventrílocuo) hace con Elemer (su muñeco). Así que yo soy como el Sr. Rogers,  porque tengo un  montón de  títeres –  sólo que  los mios  son la  gente. Incluso tengo  un Rey (Fahd) igual que el Sr. Rogers. (1) Yo tiro de las cuerdas (hacía pantomima de movimientos de marioneta de mano) y hablo a través de ellos. Dicen mis palabras y creamos todo tipo de aventuras emocionantes.
En este momento estoy construyendo un nuevo barrio (el Nuevo Orden Mundial). El escenario está listo, y no tengo cadenas que me retengan en todo el mundo. Necesito que me ayudes – juntos podemos tirar de los hilos de tu madre. Ella está en mi Barrio. Lo que significa que tú estás en mi barrio, también”.
Ahora me parece obvio que Bush se refería a aquellos que estaban activamente participando en la implementación  del  Nuevo  Orden  Mundial  a  través  del  caos  y  el  control-mental  de  masas  (alias condicionantes  medios  de  comunicación)  como  “El  Barrio”.
Por  supuesto  que  yo  era  incapaz  de
considerar una disputa en la declaración de Bush, y Kelly no tenía ciertamente una mente para ver más allá del giro de Bush en su programa de televisión favorito. Kelly abrió aún más sus grandes ojos azules al responder: “Soy yo?”
Bush se puso de pie y la cogió de la mano, “Vamos. Déjame que te enseñe mi Barrio”, La condujo hacia la puerta.
Kelly se convirtió violentamente en enferma física después de su inducción al “Barrio” de George Bush y de cada encuentro sexual que tuvo con él después de eso. Pasaba de los 40 grados de temperatura, vomitaba  y  soportaba  la  inmovilización  de  los  dolores  de  cabeza  a  una  media  de  tres  días  (que  sería compatible con el trauma de la alta tensión).
Éstas fueron las únicas reveladoras evidencias, aparte de las
cicatrices de quemaduras  dejadas en  su piel.  Houston  me prohibió  llamar  a  ningún médico  y también  consolarla, lastimosamente se quejaba de que la cabeza “le hacía demasiado daño incluso para moverse”.
Y de hecho no se movió durante horas y horas. Kelly se quejaba a menudo de un severo dolor en los riñones, y el recto le sangraba en general uno o dos días después de que Bush abusara sexualmente de ella. Mi propia victimización del control-mental me hizo incapaz de ayudarla o protegerla.

El ver a mi hija en condiciones tan horribles, me condujo a mi propia brecha más profunda de locura, perpetuando mi total incapacidad para afectar en sus necesidades hasta nuestro rescate por Mark Phillips en 1988.
La  hemorragia  del  recto  de  Kelly  fue  sólo  uno  de  los  muchos  indicadores  físicos  de  las perversiones pedófilas de  George Bush, le he  oído hablar  abiertamente de su abuso sexual con  ella en muchas ocasiones. Usó  esto  y las  amenazas  a  su vida  para  “Tensar Mis  Cuerdas”  y  controlarme. Las ramificaciones psicológicas de ser violada por un Presidente pedófilo son bastante mente-agotadoras, pero al  parecer  Bush  reforzaba  aún  más  los  traumas  en  la  cabeza  de  Kelly  con  sofisticados  dispositivos electrónicos y drogas del control-mental de la NASA. Bush también le inculcó el “A quién se lo dirás?” y el  “Te  estoy  viendo”  juntos  a  Kelly,  reforzando  aún  más  su  sensación  de  impotencia.
Las  torturas
sistemáticas y los traumas que sufrí cuando era pequeña me parecen ahora triviales en comparación con la brutal devastación física y psicológica que George Bush infligió a mi hija.
Así que la puerta se cerró detrás de Bush y Kelly, Dick Cheney llegaba al escritorio de Reagan desde su asiento y daba la vuelta al reloj de arena. (Oz) “Su (de Kelly) tiempo se acaba. Será mejor que prestes atención y sigas las órdenes como si aún su vida dependiera de ello, porque a partir de ahora (he he) siempre lo hará! Si cometes un error – sólo uno – entonces iré a por ella, mi preciosa”.
Reagan dijo: “George es como un director. Él hace que el escenario esté listo para implementar el Nuevo Orden Mundial tal como lo imaginamos. Después se asegura que todo el mundo tenga un guión y conozca su papel. Él les dice cómo deben hablar y cuándo deben hablar. Cémo vestir y (acariciando mi cabeza) la forma de llevar el pelo. Él consigue que todo y todos estén en su sitio y grita: “¡Acción!”, gritó Reagan poniendo las manos alrededor de la boca, como si se tratara de un megáfono y divagando: “Todo el mundo es un escenario. Yo soy el Mago. Pero él está dirigiendo el show, así que mejor presta atención y aprende de él, bien, tu parte”.
Cheney interrumpió, “George y yo trabajaremos muy de cerca en algunos proyectos comunes, y cuando le ves a él, me ves a mí. Cuando recibas órdenes de él, recibirás mis órdenes”.
“Ya conoce la  cadena de  mando, Dick”,  apuntó  Reagan, refiriéndose  a su  percepción de  quién estaba al cargo, y en qué orden. Presidente, Vicepresidente, Habib, Cheney, Byrd, etc, podía haber sido la cadena  de  mando  en  la  mente  de  Reagan,  pero  la  definición  de  Cheney  era  necesaria  para  mi entendimiento. Desde mi perspectiva, la cadena de mando era claramente Bush, Cheney, Habib, Reagan, Aquino y,  finalmente y al mismo tiempo mi gestor, Houston, Byrd, lo que estaba sujeto a  cambios en cualquier momento  dado. Cheney  sólo puso  los  ojos en blanco  ante el  comentario de  Reagan y  no se desaceleró  mientras  continuaba:  “Ahora  mismo  se  está  estableciendo  una  etapa  y  tú  quieres  que  sea dirigida por el vicepresidente casi como él quisiera que tú hicieras su parte en el establecimiento de las bases para el papel de México en el Nuevo Orden Mundial”.
Reagan  intervino  de  nuevo:  “Con  el  mundo  en  orden,  habrá  un  mundo  en  paz.  Al  colocar estratégicamente un patriota norteamericano dedicado a la causa de la difusión de la democracia en todas las partes del mundo, podemos influir  en el pensamiento de cada nación líder y dibujar para ellos una imagen  de libertad  y  valores  americanos que  nunca olvidarán.  Ellos  lo extenderán a  las personas y  el planeta tendrá un propósito en mente: una causa. la libertad. Y tú hablarás con algunos de estos amigos y líderes de vez en cuando en mi nombre”.
 Bush se dejó caer de nuevo en la reunión, sin Kelly. Cheney continuó, “Toma mis órdenes y las de tu  nuevo  director  –  Vicepresidente.  Lección  número  uno.  Sabes  qué  es  Vicio  en  Miami.  Agentes  de narcóticos  encubiertos  tomando  el  control  del  negocio  de  la  droga.  El  vicepresidente  sólo  es  eso,  un agente de narcóticos encubierto tomando el control del negocio de la droga – para el Presidente”.
Bush habló. “México es un problema. Tienen un montón de drogas, pero no tienen ni el cerebro ni los  medios  para  venderlas  fuera  de  su  propio  país.  Entonces,  ¿cómo podemos tomar  el control  de  su (creciente)  negocio  de  la  droga  cuando  ni  tan  sólo  podemos  meter  las  manos?  Es  tu  deber  como ciudadano americano abrir las rutas e iniciar la lucha contra la pobreza de su nación, ofreciendo dinero en efectivo como medio para atraer a nuestro alcance directamente su negocio de la droga llevándolo hasta nuestras puertas”.
“Operación Billetes-verdes para Espaldas-mojadas”,  (“Operation  Greenback for  Wetbacks”)  dijo Cheney, riéndose. Bush se puso a reír con él.
Bush  recuperó  la  compostura  para  concluir:  “Tu  misión  comienza  en  Miami  con  la  NCL (Norwegian Caribbean Lines) y termina cuando vuelves de México con la noticia del éxito”.
Cheney  llamó  mi  atención  con  un  gesto  de  la  mano  que  dirigió  mi  mirada  hacia  Bush y  después  al  reloj  de  arena,  que  se  estaba  acabando  rápidamente.  En  aquellos  momentos  yo  estaba profundamente en tránsito y había perdido el contacto con mi entorno todo al mismo tiempo mientras mi trance era profundizado intemporalmente para la programación adicional, salí de la Casa Blanca con un mensaje para el vicepresidente de México, Carlos Salinas de Gortari, del vicepresidente de los EEUU, y con una hija muy enferma.  

 (1) El Sr. Roger proyectaba en su programa a través de los títeres, y uno de sus personajes clave de la Tierra del Imaginación (Land of Make-Believe) era el Rey Viernes XIII.

 CAPÍTULO XVI 

OPERACIÓN BILLETES-VERDES PARA ESPALDAS-MOJADAS

 

MIGUEL DE LA MADRID HURTADO

 

CARLOS SALINAS

Mi  manipulador  del  control-mental  de  la  CIA,  Alex  Houston  y  yo  abordamos  el  barco  de  la Norwegian Caribbean Lines con destino a Cozumel, México, con una gran, negra, y suave maleta llena de dinero en efectivo y una propuesta de “prosperidad” de los EEUU. Esta propuesta, que el vicepresidente Bush había programado, era supuestamente la base diplomática inicial para el Tratado de Libre Comercio de América (TLCAN) (NAFTA).
Yo  tenía  entendido  entonces  que  el  Tratado  de  Libre  Comercio  era  considerado  como  un paso importante  en  la  aplicación del  Nuevo  Orden  Mundial  a través  de  la manipulación  de  la mente  de  las masas. Según Byrd, la propaganda para encubrir el verdadero propósito del TLCAN incluía el concepto de “libre comercio” que los gobiernos de Estados Unidos y México hacía tiempo que habían compartido.
El “Libre comercio” de niños y adultos esclavos del control-mental, de cocaína, de heroína y de empresas que no  tan  secretamente han ido  proliferando  desde  hace años. Mi  padre se  unió a  “la  carrera  hacia la frontera”  a  través  del  Departamento  de  Estado  de  EEUU  y  los  incentivos  a  las  empresas  mexicanas subvencionadas y abrió una nueva rama de su haciendo-negocios-con el Departamento de Defensa de los EE.UU. en México.
Esto formaba parte del “libre comercio” acuerdo que personalmente sé que ha estado
funcionando  sin  problemas  desde  al  menos  1984.  En  un  esfuerzo  por  mantener  la  ilusión  de  que  el acuerdo no crearía un resultado económico negativo y un desequilibrio entre México y EEUU, las zonas turísticas  de  México  fueron  deliberadamente  construidas,  mejoradas  y  americanizadas  con  dólares estadounidenses.
Estos  fondos  eran  proporcionados  por  los  presupuestos  negros  de  las  operaciones
encubiertas de drogas y comercio de esclavos de  la CIA, así como directamente a través del Comité de Apropiaciones del Senado del cual el senador Robert C. Byrd es el presidente en estos momentos.
Yo ciertamente no pretendo entender los negocios internacionales, ni he tratado de “educarme” a mí misma con lo que uno ya sabe que es propaganda sesgada y filtrada para publicaciones periódicas. Tal como las interfaces de dinero en los mercados mundiales han ido documentando tan bien. Por ejemplo, el quién apoya a  quién en  cuanto  se  refiere  a los esfuerzos  financieros es  al parecer  demasiado  complejo incluso para que los abogados y los investigadores del BCCI lo encuentren.
Mi punto de vista personal
sobre la acumulación Mexicana, de EEUU y de Arabia Saudí a la economía de  México se limita  a mis propias experiencias. Mi comprensión se ve afectada por la deliberada desinformación de las perspectivas criminales de aquellos que tenían el control de la base del conocimiento de mi mente y mis acciones.
De
vez  en  cuando,  el  senador  Byrd  me  utilizaba  como  una  robótica  caja  de  resonancia.  Me  decía  lo  que quería  oírme  decir,  lo  estructuraba  más  hacia  satisfacer  su  propio  enorme  y  deformado  ego  que  en educarme a mí en el mundo de las finanzas.
El senador Byrd afirmaba que “el juego del dinero es simplemente un juego de control”, y vivía según su adoptada Regla de Oro de “Quién tiene el oro, pone las reglas”. Venía a decir en pocas palabras que  “apropiándome  de  todos  los  fondos  (posibles)  de  los  proyectos  anunciados  en  el  acuerdo  de  libre comercio, y asignando cantidades menores a los sistemas sociales Estadounidenses como nuestro sistema “criminal”  de  justicia,  puedo  controlar  nuestro  país  y  nuestro  lugar  en  el  mercado  mundial.  Todo  el mundo es un escenario, y el teatro es mio … puedes creértelo!
La  retorcida  realidad  del  senador  Byrd  resonó  en  mi  mente  cuando  América  fue  comprada (robada) y vendida por los presidentes Bush y Clinton en la reciente aprobación del TLCAN. “Yo nunca me presentaría para Presidente – Oh, ganaría si lo hiciera”, presumió Byrd. “Pero por qué debería postular para un  cargo  que está por  debajo de  mí? Puedo  hacer que  el Presidente  quede bien,  o  le  puedo  hacer quedar mal apropiándome estratégicamente de los fondos”. Byrd y otros que conocí presumían que ellos eran  uno  de  ellos  (los  corruptos  intermediarios  del  poder)  que  habían  sido  responsables  de  que  Bill Clinton fuera seleccionado y “elegido” para la oficina de la Presidencia. Y las ofertas de última hora y las relaciones  con  los  congresistas  que  tenían  los  votos  que  decidirían  el  TLCAN  habían  demostrado  ser “créditos estratégicos” que de hecho hicieron “quedar bien” a Clinton con su “victoria” del TLCAN.
En el Hotel La Ceiba de Cozumel, Houston mantenía mi depravación con la comida y el agua para los propósitos del control mental, incluso durante nuestra reunión para la cena en el restaurante esa misma noche. Aunque el restaurante estaba “oficialmente” cerrado debido a lo tardío de la hora, una  banda de mariachis,  un  camarero,  cuatro  guardias  armados  estáticos,  mi  contacto  dignatario  Mexicano,  sus  dos ayudantes,  y  el  manipulador  Houston  y  yo  estábamos  presentes.  Durante  la  reunión,  se  hicieron  los arreglos  para  reunirse  con  el  entonces  Vicepresidente  de  México  Salinas,  la  siguiente  tarde,  en  una instalación militar  cercana. También como  de costumbre  entregaría  un  mensaje del  senador Byrd  en  la próxima  oficina  del  Consulado  correspondiente  a  la  ayuda  financiera  de  EE.UU.  para  la  creación  de propaganda para  asegurar  la ilusión  de la  igualdad  económica en  las  zonas  turísticas de  México.  Estos fondos  eran  simplemente  para  promover  el  objetivo  común  de  facilitar  el  curso  de  la  dominación  del Nuevo Orden Mundial a través de cuidadosas ideas tácticas de cortinas de humo y efectos espejo.
La tarde siguiente, Houston me acompañó a la instalación vallada de alta seguridad del gobierno para el encuentro con Salinas. Según Bush, Salinas era considerado por la Administración Reagan-Bush como  superior  en  poder  a  Miguel  de  la  Madrid,  que  era  oficialmente  el  presidente  de  México  en  ese momento.
Las próximas “elecciones” mexicanas, que no eran más que unas elecciones según el mandato
de  Reagan,  colocaron  a  Salinas  en  el  cargo  de  presidente  para  que  coincidiera  con  la  Presidencia destinada  a  Bush.  Para  asegurarse  de  que  este  “Patriota  Americano  estratégicamente  colocado”  sería votado  para  la  posición,  Reagan  me  informó  que  los  EEUU  podían  “proteger  la  integridad”  de  las “elecciones” de manera encubierta y “supervisarlas”, entre otras estrategias. Salinas debía ser presidente fuera como fuera.
Aunque  el  presidente  de la  Madrid  estaba  considerado  por  Bush  para  ser  la  primera  piedra  del reinado definitivo de las relaciones diplomáticas Salinas/Bush (ya establecidas), también era considerado con el  debido respeto  para que  las favoreciera “sin margen  de error”. Su  plena cooperación  equivalía  a establecer  los  objetivos  de  Bush  y  Salinas  (1)  a  través  del  libre  fluir  de  los  mercados  de  drogas  y  la cooperación de México a la financiación y suministro subversivo de la Contra Nicaragüense de Reagan.
De la Madrid trabajaba en estrecha colaboración con Salinas para que la transición de poder mantuviera las relaciones y los esfuerzos entre México y Estados Unidos siempre en su sitio.
“Un mensaje a Salinas es un mensaje al presidente”, tuvo que explicar Cheney. No sólo el mensaje se retransmitía a de la Madrid, en gran parte Salinas era el responsable de trabajar con George Bush hasta que  llegó  al  poder  durante  el  punto  más  crítico  de  la  promoción  del  TLCAN,  pasando  por  el  pueblo estadounidense  y  por  la  ley.  El  presidente  Reagan,  el  presidente  mexicano  Miguel  de  la  Madrid,  el vicepresidente Bush, y el vicepresidente de México Salinas eran todos “de una mente-un esfuerzo” hacia la  expansión  económica  y  el  crecimiento  de  nuestros  “vecinos  del  sur  en el  Nuevo Orden  Mundial” a través  de  ello  experimenté  donde  se  basaba  el  “libre  comercio”  de  drogas,  niños  y  pornografía.  El vicepresidente  Bush  me  dijo  que  esta  actividad  (criminal)  era  considerada  como  “El  único  medio  que tiene México para un rápido avance económico y librarse de la pobreza, ya que las personas eran esclavos de su propia incapacidad para avanzar en los mercados mundiales”.
Cuando llegué a la instalación militar con la antes mencionada maleta de dinero en efectivo en la mano, me llevaron a la “oficina” de Salinas a través de una serie de puertas electrónicas custodiadas por agentes con uniformes blancos. Salinas sentado frente a su mesa, que era pequeña y funcional (es decir, de tipo militar), colocada sobre un suelo de madera pulida en una vasta sala prácticamente sin decoración ni  efectos  personales.  Esto  creaba  un  aire  de  practicidad  militar.
Dejé  la  maleta  delante  de  Salinas  y empecé a transmitir el mensaje que había sido programada para entregar.  “Tengo un mensaje del vicepresidente de los Estados Unidos de América para nuestros vecinos de México. Los Estados Unidos están dispuestos a compartir su riqueza a través de un tratado de comercio con  México.  Negociaremos  nuestro  efectivo  para  el  control  de  la  producción  de  cocaína y  heroína  en México. Mediante el control de su negocio de la  droga, podemos abrir la frontera entre nuestros países para  permitir  el  libre  flujo  de  cocaína  y  heroína  hacia  los  EEUU,  compradas  y  pagadas  en  dólares americanos para construir México, con el tiempo esto podría disolver la frontera entre los dos países y la economía  de  México  podría  crecer  en  conjunto  al  nivel  de  la  nuestra.  Si  empezamos  hoy,  este  sueño podría hacerse realidad en el cambio de siglo, compartiendo el mismo continente, compartiendo la misma riqueza. ¿Por qué? El negocio de la droga ya dicta lo que el gobierno Mexicano puede o no puede hacer.
Al  dar  el  control del  negocio de  la droga  a  los  EEUU,  México  recupera  el  control  sobre su  gobierno. Restablecido  el  poder  y  apoyado  por  dólares  americanos  se  puede  llevar  a  México  a  una  paridad económica con Estados Unidos. Podemos empezar por hacer correr la voz a través de los cárteles (de la droga) que EEUU está secretamente dispuesto a abrir las fronteras al comercio libre de drogas por agentes disponibles para mostraros el pasaje y las rutas a través de las cuales las drogas deberían entregarse. Sólo los agentes de Estados Unidos podrían traer heroína de México y cocaína (de América del Sur) a través de la frontera, y asimismo, llevarían  el  dinero  en  efectivo. Explique  a  los  pocos elegidos que controlan  el imperio de la droga que el acuerdo con la línea de cruceros (NCL) está entrando en una extensión total, derribando la frontera entre los dos países y permitiendo la entrada de tanta droga como México sea capaz de repartir. Cuando empezamos? Inmediatamente. El dinero está cerca. (Hice un gesto hacia la maleta que Salinas al abrir encontró llena de dinero en efectivo.) La entrega de cualquier cantidad de heroína marrón que  tenga  a  mano  servirá  como  medio  de  confirmación  del  acuerdo.  Quedaos con  el  cambio  como  un símbolo del cambio y la buena fortuna que ha caído sobre México de la nación vecina”.
Al terminar  el  mensaje de Bush, Salinas inmediatamente  tomó  un  bloc  de  notas  del  escritorio  y garabateó una nota rápida.  Se  lo  entregó  a un guardia que estaba guardando la puerta.  Se  puso  de  pie, sonrió y se inclinó sobre el  escritorio, extendió la  mano  en  un  cálido  apretón de manos.  Me escoltaron
fuera.
Houston vino a mi encuentro ante las escaleras de la instalación y juntos fuimos escoltados a través
de las vallas de alambre de espinos hasta las calles de detrás de Cancún.
Esperé en un pequeño claro próximo un periodo indeterminado de tiempo, jugando con una gran iguana.  Finalmente,  un  conductor  de  taxi  se  detuvo  y  tocó  el  claxon  tres  veces,  como  señal  para  ir  a recoger  una  bola  del  tamaño  de  un  puño  de  heroína  marrón  mexicana.  La  heroína  estaba  envuelta rudimentariamente en un papel marrón, atado con una cuerda, y tenía aproximadamente el tamaño de una pelota de béisbol. Tal como el conductor del taxi se marchó, Houston, que estaba de pie a cierta distancia con dos hombres uniformados, me indicó que le acompañara. Después nos llevaron al aeropuerto donde nos embarcamos en un avión de la Fuerza Aérea de los EE.UU. hacia Washington, DC.
Inmediatamente después de llegar a la base aérea Andrews en las afueras de Washington DC, me llevaron  al  senador  Byrd  quien  me  escoltó  hasta  la  oficina  de  Dick  Cheney  en  el  Pentágono  para  una reunión  con  el  vicepresidente  Bush,  estaba  enferma  y  vomitaba  por  el  alto  voltaje  administrado  en México para compartimentar mi memoria. Se me permitió utilizar la tarjeta magnética de Byrd, la llave maestra para abrir  el laberinto de puertas que conducían al baño de señoras. Todavía llevaba la ropa de crucero  inapropiada  para  el  DC  y  la  heroína  en  la  bolsa  de  mano  cuando  me  reuní  con  Bush  para confirmar el acuerdo con México en su propuesta. Bush tomó la heroína para él, obviamente satisfecho con la calidad del producto. Cheney se rió y le dijo a Bush que necesitaba “confiscar el Contra-bando”.
Bush respondió: “Por encima de mi cadáver”, y se rió con la Contra broma de Cheney.
“Si no lo compartes, que podría ser el caso”, dijo Cheney. “Lanza-lo”.
Bush hizo la  pose del lanzador de béisbol, finalmente, hizo un lanzamiento falso, y bromeó con argot de béisbol: “Es una pelota ‘de altos vuelos’. Tendrás que robarla”. Tiró la heroína al aire, la cogió, y se dirigió hacia la puerta, Cheney se levantó de la silla, indicó hacia la puerta, y me ordenó “Fuera”.
Houston y yo fuimos llevados a Montego Bay, Jamaica y transportados a Ocho Rios a bordo de nuestro siguiente crucero de la NCL.

 CAPÍTULO XVII
SOBRE LAS CARAS

Poco después de que Kelly fuera incluida en el “Barrio” de George Bush a través de un horrible abuso  sexual,  Bush  reforzó  sus  controles  sobre  mí.  Nuestro  manipulador  del  control-mental,  Alex Houston,  nos  había llevado a Kelly y a mí  a  Washington,  DC,  para  unas reuniones programadas,  por separado, con Bush. Kelly ya había sido escoltada por la mañana por unos agentes para encontrarse con él, mientras tanto, a mí se me ordenó ir a las oficinas del senador de los EEUU Robert C. Byrd situada en el cercano Edificio Hoover del FBI.
Allí,  Byrd  reforzó  sus  dominios  sobre  mí  alegando  controlar  el  Departamento  de  Justicia  y “probando” una vez más, que yo no tenía “a dónde ir, ni dónde esconderme”.
Mi reacción de horror se
agravó  cuando  Byrd  miró  su  reloj  de  bolsillo  y  me  notificó  en  el  críptico  lenguaje  de  Alice  in Wonderland: “Llegas tarde, llegas tarde a una cita muy importante”, en referencia a mi reunión con Bush.
Salí corriendo del edificio Hoover, encontrando a Houston que estaba fuera sólo esperando. Él me llevó  rápidamente  al  Smithsonian,  donde  esperé  a  mis  escoltas  y  donde  había  la  exposición  “Cara Cambiante”. Esta animación por ordenador ilustra como la cara de un individuo puede adquirir un aspecto radicalmente diferente alterando ligeramente cualquier característica individual.
La exposición me había fascinado por el hecho de estar programada teniendo DPM (Desorden de Personalidad  Múltiple)  a  menudo  he  experimentado  múltiples  fenómenos  inquietantes  de  manera rutinaria,  como  no  reconocerme  en  un  espejo  debido  a  los  cambios  de  personalidad.  La  cara  de  un múltiple  cambia  ligeramente  de  frecuencia  con  cada  cambio,  lo  que  “confirma”  la  percepción  de  las comunidades  religiosas  de  la  llamada  “posesión  demoníaca”  en  el  ocultismo.  La  lógica  disipa rápidamente esta creencia cuando se da cuenta que los cambios de expresión de cada uno, se dan según la emoción, el color de la piel y los tonos, la presión arterial, y contrayendo o relajando determinados micro músculos. Los cambios de cara de los DPM son más exagerados cuando estas condiciones naturales se combinan con los resultados de una sofisticada programación.
La “Charm School”,  enseña el control subconsciente  de estos fenómenos naturales haciendo  un disfraz confeccionado en esclavos del gobierno como yo, o como en cuanto a mejorar la “belleza” de los esclavos  sexuales  hasta  su  máximo  potencial.  Yo  era  incapaz  de  pensar  lógicamente  o  entender  mi fascinación  por  la  pantalla,  mientras  estaba  totalmente  cautivada,  esperando  a  mis  escoltas,  según  las órdenes.
A  medida  que  los  escoltas  se  acercaban,  me  sentí  aliviada  al  ver  que  Kelly  estaba  con  ellos.
Todavía estaba visiblemente traumatizada y en tránsito, el hecho de que estuviera viva fue todo lo que fui capaz  de  comprender.  Cuando  vio  la  exposición  “Cara  Cambiante”,  exclamó  con  entusiasmo:  “El  tío George me acaba de leer un libro sobre eso!” Antes de que pudiera oir nada más, se me llevaron, dejando a Kelly con nuestro guía, Houston.
Rápidamente me llevaron a la oficina de la Residencia de Bush, la cual era desconocida para mí.
Aunque era de color azul pizarra, tenía alfombras de felpa y muebles finos como en la oficina de la Casa Blanca la celosía de obra, y las habitaciones más pequeñas le proporcionaban un aire diferente. Me senté en una silla de  madera con el respaldo duro  según lo ordenado, mientras que  Bush cuidadosamente se colocaba delante de mí en un taburete de madera. Esto me permitió ver claramente el gran libro que tenía en  el  regazo.  Todas  las  ilustraciones  miraban  hacia  mí,  mientras  que  todo  el  texto  excepto  la  última página estaba impreso en la  banda de  quien  lo tenía. Aquel libro  era una pieza  única, era arte  de alta tecnología diseñado específicamente para cumplir el método favorito de programación de Bush, “Eres Lo Que Lees”.
El rostro juvenil representado en la portada de este libro de tapa dura le daba la apariencia de
libro de cuentos para niños. Se titulaba Sobre las Caras.
Bush explicó la dinámica de las “Caras Cambiantes” y  “eres lo que lees”. Aunque  había estado condicionada para esta idea toda mi vida a través de las Historias de Disney, El mago de Oz, Alice In Wonderland, etc., no estaba preparada para las explicaciones de la programación de la versión de Bush de “Eres  Lo  Que  Lees”.  Las  propias  ilustraciones  estaban  elaboradas,  consistían  en  espejos  y  pinturas hipnóticas.
Aparentemente  hizo  que  el  libro  cobrara  vida  en  mi  mente  mientras  leía  páginas  y  páginas  de poético lenguaje hipnótico, metafórico, al tiempo que creaba poderosas ilusiones. Sus imitaciones de los personajes aumentaban más el efecto deseado de una fantasía hecha realidad. Este extraordinario esfuerzo por retorcer la realidad habría-funcionado-perfectamente, si no hubiera sido porque otra de las víctimas y yo lo estuvimos discutiendo sólo unos días después. El propósito del libro de Bush quedaba muy claro en las primeras páginas, que incluían el siguiente pasaje:
Soy el vicepresidente cuando las circunstancias lo demandan,
Soy tu comandante, seguirás mis órdenes.
La importancia principal de una orden – Es que le prestes atención,
Cuando te envío un libro, eres lo que lees.
Durante  mi  permanencia  como  Modelo  Presidencial  esclava  con  control-mental,  se  me suministraron siempre libros específicos de  acuerdo  con el programa de  Bush.  Estos  libros,  entregados a  través  de  los  canales  preestablecidos  como  Ken  Riley,  Alex  Houston,  e  incluso  Ronald  Reagan,  se completaban con órdenes específicas sobre cómo debían ser interpretados y utilizados. Algunos libros se utilizaban para instruirme  en las operaciones,  algunos fueron  un  intento de mezclar mi memoria  con la fantasía, mientras que  otros  eran  utilizados para  cargar  mi  mente con  los  datos  pertinentes,  tales  como números secretos de cuentas bancarias, etc.
Me  proporcionaron  un  libro  de  bolsillo  titulado  Afganistán,  del  que  absorbí  la  historia,  la actualidad  política,  y  la  fuerza  de  los  Afghany  Freedom  Fighters  (Luchadores  por  la  Libertad  de Afganistán). Desde entonces he  sabido que el  libro  que leí nunca fue publicado con  el texto que se me había proporcionado.  Según  las instrucciones, el libro fue  entregado de nuevo a Bush tan  pronto  como terminé  de  memorizarlo,  mirando  hacia  atrás  me  pregunto  si alguna  parte  de  este  libro  contenía  algún hecho más allá de cómo se suponía que debía percibirlo.
He  leído  historias  de  espionaje,  incluyendo  “La  identidad  de  Bourne”  de  Robert  Ludlum,  y “Chameleon”  de  William  Diehl.  Sobre  todo  se  me  proporcionaban  novelas  eróticas  sexuales  para formación  continuada, así como de luchas.  Kelly estaba condicionada  a los cuentos de hadas,  al  ET  de Steven Spielberg, a La  Guerra de las Galaxias del  agente de la NASA y del NSA George Lucas, y a la pesadilla  de  la  Historia  Inacabable.
El  clásico  de  Steinbeck  De  Ratones  y  Hombres  hacía  que  Kelly
constantemente citase el  carácter  dependiente  de  Lenny  durante  años  diciendo:  “Dime  qué debo  hacer, George”.  Aún  hace  esto  cada  vez  que  se  me  permite  visitarla  en  la  institución  mental.  El  terapeuta de asistencia  que  supervisa  la  visita  todavía  no  se  ha  fijado  en  esta  señal  de  programación,  y  yo  tengo prohibido por orden del Tribunal de Menores discutir el pasado de Kelly o su terapia.
El  ejemplo  más  efectivo  del  “Eres  Lo  Que  Lees”  de  Bush  en  su  libro  Sobre  Caras  se  produce durante la lectura de la página que muestra a  un  lagarto-como  un “Alienígena” de  un  “lugar  lejano  del espacio  profundo”,  afirmando  que  yo  también  soy  un  alienígena,  Bush  aparentemente  activaba  un holograma  del  lagarto-como  “alienígena”,  que  creaba  la  ilusión  de  la  transformación  de  Bush  en  un camaleón delante de mis ojos. Mirando atrás, comprendo que Bush había sido minuciosamente cuidadoso en el posicionamiento de nuestros asientos, para que la eficacia del holograma se maximizara.
El ocultismo del teniente coronel del Ejército de EE.UU. Aquino aportó suficiente trauma como para mantener mi existencia en el Proyecto Monarca del  control-mental  a pesar de su incapacidad para afectar  el  núcleo  de  mi  espiritualidad.  Por  lo  tanto,  no  fui  sometida  sistemáticamente  al  otro  trauma favorito, el “trauma de la opción”-temas alienígenas-ligero, que muchos esclavos (incluyendo a Kelly) yo sabía que lo habían sido. El efecto ilusión del holograma de Bush sobre estas víctimas era vinculante y fuerte. Incluso Aquino envidiaba los efectos abrumadores en la mente de los traumas visuales del tema alienígena de Bush en la medida que él escribió y publicó su propia secuela del cómic de Lucas La Guerra de las Galaxias.
Mientras que el ocultismo se disipa fácilmente con la razón y la realidad, el tema extraterrestre de Bush  sigue  siendo  reforzado  a  través  de  la  participación  de  la  NASA  en  las  atrocidades  del  control-mental. Adicionalmente, el senador Alan Cranston, titular 24 años por California y del Comité Selecto de Inteligencia ha perpetuado esta base de trauma durante décadas, al igual que los demás. A pesar de haber huido  de  la  rutina  de  traumas  del  tema  “alienígenas”,  el  holograma  del  “Eres  Lo  Que  Lees”  de  Bush resultaba  suficientemente  devastador  como  para  que  él  alcanzara  el  control  total  de  mi  robótica  mente desde ese momento y hasta mi rescate en 1988.
Cuando Bush llegó a la última página de su libro Sobre las Caras, yo estaba tan traumatizada que al instante me “convertía en lo que había leído” cuando leí el último verso en voz alta mientras ordenaba:
S
oy un verdadero patriota viviendo un sueño americano,
Me convertiré en mi papel cuando se tense de mi cuerda.
Me convertiré en mi parte, por que puedo “ser todo lo que puedo ser”
Porque al igual que el vicepresidente, soy lo que he leído.

 CONTINÚA EN LA PARTE V
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte I)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte II)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte III)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte IV)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte V)

Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte VI)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte VII)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

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