Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte VI)

VIENE DE LA PARTE V

Lista completa de temas

LA ESCALOFRIANTE HISTORIA DE CATHY O’BRIEN
(sobreviviente del MK Ultra) 

Horacio Velmont
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CAPÍTULO XXII

VISIÓN GIRADA

En otoño de 1985, la misma parte de mí que se había reunido con Ortega caminaba con el director de la CIA (nombrado por Reagan) William “Bill” Casey por el resguardado jardín de rosas de su finca de Long Island. Casey comenzó por manipular mi personalidad base de la programación jesuita / Vaticana con la experiencia indicativa de la actual unión entre los católicos y las operaciones de la CIA. Casey, al que Reagan  se  refería  como un  “hombre  de Visión”,  estaba formando mi programa  jesuita del control-mental “de entendimiento”.  “Tengo una  Visión  Mundial,  (1)  tengo  una de paz.  Retirando  las facciones más violentas de todas las sociedades del mundo  y sustituyéndolas por líderes fieles a un gobierno,  y a una iglesia mundial, sería eminente una unificación global. Es una visión bonita, y la tuve en mis sueños.
Dios me ha llevado a mover a los hombres. Les he trasladado de aquí a allá y de allí a aquí, ahora es el momento de  retirarlos.  Mi  Visión  del  mundo abarca  el globo entero  y  rechaza todas y  cada una de  las tensiones, las luchas, la superpoblación, y el hambre. La mia es una Visión Mundial, y las iglesias lo ven a mi manera como lo demuestra su apoyo a la causa”. (2) 
En  referencia  a  mi  mente-controlada  participación  en  las  operaciones  Haitianas  a  través  de  la NCL, Casey definía con más detalle “la causa”, “Tu misión en Haití tiene el sentido de ayudarme en la búsqueda de mi Visión Mundial para que el pueblo abandone el hedonista vudú y gire sus ojos hacia Dios y las formas divinas. Por su propio diseño, han creado un clima de malestar mediante el cual una plaga visitará su tierra. Es El Señor lo me lleva a mover a los hombres que comparten nuestros objetivos en su sitio, y a que saque a aquellos que se interponen en el camino de la paz. Es por esta razón que su misión en  Haití  debe  completarse.  Baby  Doc,  en  su  incansable  devoción  por  salvar  a  los  poseídos  por  los demonios no puede soportar la carga de ver a su pueblo muriendo de la miserable muerte que se desata sobre los condenados al infierno. No nos queda otra alternativa que escuchar la palabra de Dios y librarlos de  la  aniquilación.  Para  ello,  enviaremos  a  los  misioneros  (Jesuitas  Mercenarios)  para  inocular  a  la población  con  una  vacuna  que  sólo  libertará  al  bueno  de  corazón,  en  virtud  de  su  diseño.  Todos  los intentos de mantener Haití en el bucle del lucro cesará. El turismo debe ser detenido por el bien de los inocentes  que  visitan  una  tierra  plagada.  A  pesar  de  nuestras  diferencias,  Baby  Doc  ha  cumplido  las órdenes  del  Vaticano  de  poner  a  prueba  sus  habilidades  en  su  tierra  infestada  de  demonios,  y  debe renunciar a su cargo. Tenemos la deuda con él de transportarlo de forma segura. Es nuestro deber como estadounidenses y seguidores de Dios, obedecer las órdenes de nuestro Señor y Maestro y hacer cumplir la Visión Mundial. Es tu deber como Americana y seguidora de Dios inculcar la comprensión de lo que Dios ha hablado, y una plaga es  inminente.  Baby Doc se está preparando para la transición y espera la palabra que le indique la dirección. Se la proporcionarás tú con esta palabra”.
Con  mis  percepciones  distorsionadas  y  el  programa  de  la  “comprensión”  católica  jesuita inculcado, estaba dispuesta a “aceptar religiosamente” lo que cualquiera me dijera y todo lo que me dijera.
Yo creía que la revolución en Haití era una guerra santa, sin posibilidad de realizarse, de hecho era una batalla de prueba para las mentes de este país del 4º mundo.
La  devoción  que  sentía  hacia  el  pueblo  Haitiano  iba  más  allá  de  la  comprensión  religiosa  de aquellos  adoradores  del  vudú  que  alternaban  entre  catolicismo  y  Santería.  (3)  En  realidad  estaba reconociendo inconscientemente a otros esclavos del control-mental torturados en este  infierno  humano creado llamado Haití. Conscientemente, ahora sé que era debido en parte a las marcas visibles que deja la pistola de aturdimiento, las omnipresentes sonrisas de plástico que no acababan nunca de llegar a sus ojos aparentemente muertos.  Los  niños se aferraban a  sus madres de ojos-muy-abiertos,  mientras realizaban sus robóticas tareas de servidumbre. Había reconocido estas características en otros esclavos a través de los años, pero nunca había visto todo un país en tránsito. Mi compasión por el pueblo Haitiano penetraba en el reino de la espiritualidad, dentro de una parte de mí en la que ni el control-mental ni la manipulación de la religión podrían nunca tocar.
Casey y yo habíamos estado caminando por el jardín, custodiado por más hombres armados que el Presidente, no es que yo fuera una amenaza, ni siquiera podía pensar en salvarme a mí misma. Eran ese Casey  y  su  Visión  del  Mundo  los  que  eran  una  amenaza  para  la  humanidad,  he  ahí  el  porqué  eran necesarios tantos  guardias.  Los  hombres  parecían  oficiales  del  Servicio  Secreto  de  los  EE.UU.  por  su vestimenta, armas y auriculares. Un guardia puso conspícuament la mano sobre su auricular, escuchaba como si estuviera controlado a distancia. Se acercó rápidamente a Casey, quien indicó al instante que me escoltara mientras se ponía a mi lado en espera instrucciones. “Llévala a mi despacho”, Casey  le dijo:
“Aclárale la mente. Tengo algo que le debo inculcar”, robóticament seguí a mi escolta a la oficina de la biblioteca de Casey. La habitación era inhóspita, oscura y caliente, tal y como se describía en un libro que me habían dado a leer según la programación Eres lo que Lees. Tenías la impresión de haber entrado, de alguna manera, dentro  de la novela El Camaleón del iniciado William Diehl.  La lucha mental entre  el libro y la realidad comenzó al instante, “Hace calor aquí”, dijo el agente, mientras me desabrochaba la blusa. “A Bill (Casey) le gusta mantenerlo de esta manera por si a él (Casey) le da un escalofrío y se le enfría la sangre. Los camaleones (4) son, naturalmente, de sangre fría. Ponte cómoda mientras hago subir la temperatura.  El  Sr.  Casey no quiere  oírte  rechistar,  así que te lo  advierto  ahora,  estate en  silencio”.
Deliberadamente  provocó  y  activó  mi  parte  del  programa  jesuita  que  me  hacía  creer  en  el  Voto  de Silencio. (5) Las paredes tienen orejas y las plantas tienen ojos, de modo que tu silencio equivale al éxito. Te dejaré para que reflexiones en silencio, Bill llegará en un minuto”.
Si hubiera sido capaz de “reflexionar”, habría puesto en duda la validez de la dramática posición de  Casey  hacia  las  “connotaciones  religiosas”  en  la  política  Haitiana.  Al  igual  que  la  de  Reagan,  la sinceridad  de  Casey  no  sonaba  a  verdad  teniendo  en  cuenta  los  frutos  de  su  trabajo.  Pero  en  aquel momento no podía considerar más de lo que podía reflejar, y me encontré en un estado en el que  me sentía como una animación suspendida en espera de instrucciones. No podía anticipar ni temer lo que iba a suceder dado que el hecho de pensar en el futuro estaba en manos de mis controladores. Si me hubiera dado  cuenta  de  la  lucha  entre  la  realidad  y  el  libro  de  William  Diehl,  podría  haber  “psíquicamente”, predicho lo que había pasado mientras Bill Casey paseaba.
Casey  se  acercó  a  su  muy  pulido,  escritorio  de  madera  oscura  y  abrió  el  cajón  superior.  El escritorio de Casey era uno de los pocos muebles de la amplia y gran habitación. Los oscuros, pulidos, estantes  de  madera  de  color  rojizo  –  parecían  aún  más  oscuros  debido  a  la  moqueta  azul  oscuro ligeramente curvada hacia arriba en la pared. Las pesadas, góticas cortinas de terciopelo marrón tapaban el sol de las ventanas traseras de su escritorio, “Puedo ver claramente que has hecho un voto de silencio, mantenlo. Mantenlo y Escucha”, susurró Casey, utilizando disparadores predefinidos. Metió la mano en el cajón y sacó una caja larga de color marrón con un diamante en relieve en la parte superior.
“He  recibido  una  caja,  totalmente  anónima  como  me  pasa  de  vez  en  cuando”,  dijo  Casey  de acuerdo con la lucha del libro. “La caja lleva tu nombre. Esperaba abrirla y encontrar el usual camaleón agujereado y he encontrado, en cambio, un arma destinada a alguien”.
Abrió la caja delante de mí. En el interior, sobre una cama de algodón, yacía una elaborada daga con un asa hecha del mismo cristal rosa que el del crucifijo que Byrd me había regalado “nuestra noche de  bodas”.  Mi  primera  reunión  en  persona  con  Casey  prometía  ser  una  tortura  tan  sólo  reconocer  la participación de Byrd en la escalofriante prueba.
Escuchaba, en un profundo tránsito, como Casey decía: “Es un cuchillo o un crucifijo? No sabría decirte. Ambos simbolizan el martirio, me parece a mí. Ten en cuenta el patrón de la rosa cortada en el vidrio. Ahora, me pregunto quién me habrá mandado esto a mí para dartelo a ti”.
A pesar de estar bajo control-mental sabía que, como era de suponer, había sido Byrd quien le había dado el cuchillo. Mis peores temores se confirmaron cuando Casey comenzó a utilizar la inducción hipnótica de Byrd,  “Como un  cuchillo,  afilado  y limpio,  cortaré lo que quiera”. Casey lo metió por la parte  delantera  de  mi  sujetador,  exponiendo  el  área  entre  mis  pechos  donde  Byrd  rutinariamente  me cortaba con su navaja. Apretó en mi esternón tan profundamente que pensé que lo dividiría, y de hecho se separó un fragmento de personalidad para compartimentar este evento. Utilizando un programa estándar jesuita basado en el infinito, Casey me instruyó y programó con los mensajes que debía entregar como si de ello dependiera mi vida.
“Tienes  que  ir  a  la  Ciudadela  y  advertir  a  nuestros  hermanos  Dominicanos  de  la  condena inminente de sus vecinos de Haití. Del lado dominicano (de la isla de Haití) serán trasladados en avión a Puerto Príncipe, donde se reunirán con Baby Doc (Duvalier) en su palacio. Él ya está avisado de que irás a hablar,  y sabe que mis palabras son tus palabras y tu palabra es Silencio. Debes informar al general Cedras que esta Orden viene de la Rosa”. Casey se tocó la rosa blanca de la solapa, señalizándolo para que registrara fotográfica y literalmente sus palabras.   
Mientras me programaba su mensaje, Casey me dijo: “Tan pronto como se haya completado esta
misión, tienes que salir de Haití, para no volver nunca más”. Casey utilizaba un alto voltaje excesivo para  compartimentar mi memoria. Recuerdo estar asqueada y enferma por su pistola paralizante cuando me fui de su casa / base de Long Island con el ferry programada con los mensajes para Cedras y Baby Doc.
Haití había sido recientemente eliminado de los itinerarios de la NCL como Puerto de Escala, pero la parte de la isla de la República Dominicana quedó abierta al turismo. Cuando Houston y yo estábamos desembarcando del barco de la NCL en Puerta Plata, pasamos a un barco de carga de la World Vision que estaba descargando en el muelle. Recuerdo que una suave brisa del océano levantaba ligeramente el borde de mi vaporoso vestido blanco, mientras hacía el camino por el muelle de carga de la World Vision a un automóvil que nos estaba esperando.
La religión y la política parecían mezclarse en la República Dominicana como era evidente por la mezcla inseparable de misiones católicas,  antiguas fortalezas, estatuas de Cristóbal Colón  y  Santuarios Católicos. Tal como pasábamos por la montaña con el tranvía que lleva a los turistas arriba y abajo desde la  rústica  Ciudadela  y  el  Santuario  católico  hasta  la  cima,  Houston  perpetuaba  la  lucha  del  libro “Chameleon”.
Por  partida  doble  refiriéndose  a  Cedras  y  al  corto  paseo  en  burro  desde  el  tranvía  a  la
Ciudadela descritos en el libro  de Diehl, Houston me amenazó con meterme  en el destartalado tranvía diciendo: “Algunos imbéciles te verán en la cima”.
En un área reservada para actividades secretas, fuera de la vista de los turistas, me reuní con el General Cedras en su oficina de  la Ciudadela. Iba vestido con la misteriosa,  oscura y jesuita, bata con capucha, Cedras completaba el escenario de Casey de la lucha del libro “Chameleon” mientras caminaba entre  la  antigua  estructura  de  su  oficina.  El  comportamiento  de  Cedras  le  hacía  parecer  más  que  un militante  a  un  “fantasma”,  a  pesar  de  la  cursi  vestimenta  de  monje.  Con la  capucha  en  la  espalda,  la agudeza de Cedras, sus escarpadas características y los ojos como dardos de acero azul lograron atraer mi atención. Yo ya le había visto antes en un monasterio de Santo Domingo cuando me fue ordenado, (6) cuando Haití seguía siendo utilizado por la CIA en la Operación Atalaya (Watchtower) para el transporte de cocaína y de armas para la contra de Cuba.
A solas con Cedras y convenientemente señalizada, empecé a recitar fotográficamente el mensaje de Casey, “Tengo unas palabras de advertencia del Vaticano a través del honorable y fiel William Casey. Él envía palabras de muerte inminente que deben venir a sus vecinos, al lado oscuro de Haití. El Voodoo se manifiesta de formas misteriosas, mientras que el camino del Señor es claro. El mal debe ser detenido a toda costa. El coste será en términos de víctimas mortales, como una plaga caída sobre la tierra. Los que han  fornicado  con  demonios  serán  infectados  por  la  peste.  Cortejad  a  los que  se  han  destacado  en  el camino de la paz mundial. Porque Dios ha diseñado el Nuevo Orden Mundial y este llegará a ser con o sin los haitianos. Todas las operaciones estadounidenses en Haití están ahora destinadas en sus puertos. Tu pueblo (Los Dominicanos que operan con la CIA y la ONU) florecerán en paz y prosperidad, mientras que el lado oscuro (los Haitianos) se ahogarán con la sangre de esta guerra santa que ellos han atraído sobre sí mismos. Cierre sus fronteras con rapidez y mantenga los guardianes en las puertas no sea que los Haitianos infesten vuestra tierra con su peste del mal. La inoculación de las masas se ocultará en el cuerpo y en la sangre y los llevará a la perdición. Cuantas más y más personas Haitianas recurran a Dios en su hora final, la comunión en que participarán será la del mismo Satanás. Con su Dios haciendo de chivo expiatorio, Su Isla del Hijo (“Son”) (“sun”) (sol) será liberada de los viles y los malvados. He tenido una visión, una  Visión Mundial, y es a través  de la comunión con los  antiguos  que han sido otorgadas las Llaves del Reino (“Keys to the Kingdom”) (7) para abrir las puertas del infierno. El agua bendita que les enviamos, tiene la bendición del Vaticano y debe ser rociada como la lluvia sobre los Haitianos. Nuestro Dios reina, y hará llover ríos de sangre sobre las masas Haitianas, y reina supremamente sobre su misión. Vuestra misión es clara. Vosotros daréis la comunión y dejaréis fuera al hijo de Dios. Aquellos que sirven al cuerpo  de Cristo están cubiertos por el  Vaticano,  los que  sirven al mal del vudú se cubrirán con su propia sangre. Está claro que nuestro Dios reina. Que empiece el juego”.
Combinando el lenguaje críptico de las operaciones de Cedras con el de la CIA y el de los jesuitas, Casey había tejido numerosos mandos secretos en su mensaje. Si yo inadvertidamente hubiera accedido, las  instrucciones habrían  tenido  poco  sentido  para  los  que  no  conocieran  la  lengua.  Cedras escuchaba religiosamente, comprendía plenamente la magnitud de las instrucciones de Casey. Llegué a la conclusión de que el mensaje decía: “El agua bendita con las Bendiciones del Vaticano llegará hoy a la 1 pm a través de Visión Mundial, la sangre recibirá la plaga”. (8)
Me sentí aliviada al dejar la presencia de Cedras sin ser sometida a su usual perversa brutalidad sexual.  Ésta  sería  la  tarea  de  otra  esta  vez,  tal  como  mi  programado  trance  se  mantendría  hasta  que entregase el mensaje de Casey a Baby Doc Duvalier en el “lado oscuro” de la “Isla en el Hijo”. (“Island in the Son”).
Houston  me  llevó  al  pequeño  aeropuerto  en  que  operaba  la  CIA,  al  pie  de  la  montaña,  donde abordé un pequeño avión blanco con destino a Port Au Prince, Haití. Al aterrizar, el piloto me acercó a los guardias Tonton de Baby Doc, y les ordenó que me llevasen a Palacio. Hablaba en un rápido Francés Haitiano, y levantó mi collar simbólico, rosa cruz, para dar énfasis a los guardias. Reforzando mi creencia instilada de que el emblema Católico me protegería, los guardias me trataron con el respeto que al parecer estaba  reservado  a  identificados  Jesuitas  fantasmas.  Fui  conducida  en  un  Mercedes  blanco  al  Palacio Presidencial de Haití. Parecía aún más visiblemente fuera de lugar el contraste con la rígida pobreza de su flota de Mercedes, el Palacio de Baby Doc era decadente. Adopté una pose reverencial en el vestíbulo mientras esperaba que empezase el organizada encuentro, indudablemente el entorno lujoso de Baby Doc era cuando menos cuestionable en vista de la desesperación y el hambre que había a su alrededor.
Me había reunido con Baby Doc a principios de los años 80 en calidad de prostituta del Proyecto Monarca. Todas las operaciones encubiertas estadounidenses con base en Haití eran llevadas a cabo por un anciano postrado en la cama conocido como “El Viejo Charlie”, que residía en el Hotel President hasta su  muerte  a  mediados  de  los  años  80.  Durante  mi  gestión  como  mensajera  de  mente-controlada  y prostituta en Haití, había sido obligada a asistir a una ceremonia vudú con la intención (entre otras) de traumatizarme. Me ordenaron realizar sexo oral a Baby Doc mientras las oscuras ventanas del Mercedes avanzaban lentamente entre la multitud de Haitianos camino del ritual. Dado que mis misiones Haitianas habían sido previamente establecidas con el Viejo Charlie por cuestiones de negocios y con Baby Doc por prostitución, el encuentro de negocios con Baby Doc no tenía precedentes.
“¿Qué te trae por aquí?” me escupió en inglés Baby Doc. Había sido llevada a su biblioteca por tres guardias armados, “no necesito ninguna puta Católica”.
El conocimiento del idioma inglés aplicable a Baby Doc estaba limitado por su intelecto por lo que un ayudante llenaba la necesidad de un intérprete para entregar el mensaje de Casey.
“Vengo  en  nombre  de  la  paz.  Tengo  un  mensaje  para  ti  de  William  Casey,  aprobado  por  el Vaticano, el Papa está de acuerdo con la política de EEUU en Haití. Él ha tenido una visión, una señal de Dios. La visión es una Visión Mundial, la gente está tratando de llegar a vosotros con muchísima cautela. Los bienes y servicios prestados requieren sólo que el pueblo de Haití cure a los enfermos, alimente a los hambrientos y vista a los pobres a través de los servidores de la Visión Mundial. Su misión es separar la semilla buena de la mala y restaurar la paz en tu región. La visita de la paz en tu tierra, entre tu gente es inminente,  pero no antes de que  los  ríos se vuelvan  rojos  con la  sangre de los  impíos. La visión es la peste, y tu pueblo se lanzará a las calles pidiendo misericordia, y tú no estarás aquí para escucharlo. Ha llegado el momento de que te vayas. Es la voluntad de Dios que tú te escapes de la plaga con la bendición del Vaticano, para no volver nunca más a tu patria. Prepárate porque tu precipitado éxodo contiene una promesa de perdición. Usando tu profética sabiduría, advertirás a las masas de la muerte inminente y los armaràs  con la  Visión  Mundial. La  visión  es la  de  la  paz para  aquellos  que van  a  las tiendas  y  a  las iglesias para la salvación. Tu destino es claro, y el Vaticano ha aclarado el camino para tu salida”.
Con el mensaje de Casey entregado, los Tonton de Baby Doc me devolvieron al mismo avión del que había bajado poco antes. Volé en silencio, incapaz de pensar ni comprender la magnitud de lo que acababa de pasar. Los eventos para los esclavos del control-mental son percibidos todos ellos como una primera y última vez. Por lo tanto, las instrucciones de Casey de que debía “irme de Haití, para no volver nunca más” me parecían los negocios de costumbre. Al volar sobre las montañas que separan Haití de la República  Dominicana,  me  di  cuenta  de  la  gente  bañándose  suavemente  bajo  las  cascadas,  lavando tranquilamente sus brillantes ropas en las rocas, y transportando de forma primitiva, mercancías en cestas haciendo equilibrios sobre la cabeza. Una ocasional cabra corría por la tierra estéril, y los niños, con los vientres hinchados por el hambre, jugaban con neumáticos viejos y sarmientos. Con mi control-mental y dando  vueltas  a percepciones  erróneas,  mi  visión  se  volvió,  como  las  gafas  de Ortega,  de  color  rosa, impidiendo hacerme ver la realidad del Nuevo Orden Mundial.  

(1) La World Vision (Visión Mundial) fue / es una organización bajo control jesuita que indujo a las iglesias a darles dinero con el pretexto de difundir la paz mundial. Lo que no decían era que el dinero era en realidad para financiar un plan de paz mundial bajo el control-mental.
(2) Las distorsiones de la percepción de las virtudes que las buenas personas quieren es una de las razones para la proliferación de la actividad criminal dentro de organizaciones como World Vision. Están dentro  los  de  las  facciones  afectadas  por  estas  organizaciones,  como  la  iglesia  Católica,  e  incluso  el Gobierno  de  Estados Unidos que operan bajo  las  percepciones  distorsionadas  que  hace  la  CIA de  una necesidad de “Saber” – y que “necesitan saber” que sus mentes, religión y / o percepciones están siendo deliberadamente manipuladas.
(3) Dado que los católicos habían unido  sus fuerzas con las Naciones  Unidas para conquistar el mundo mediante el control-mental masivo, la influencia de los jesuitas en Haití fue completa. Mediante el mantenimiento de la mayor parte de la ceremonia, colocando la interpretación literal de “comer el cuerpo y beber la sangre”, y proporcionando una inversión especular del bien y del mal, el catolicismo y el vudú, como el catolicismo y las Naciones Unidas, se convirtieron en lo mismo.
(4)  El  término  “Chameleons”  (Camaleones)  es  un  término  usado  para  describir  a  los  espías, formados por expertos para pasar inadvertidos en cualquier entorno en cualquier momento – mientras que un DPM sólo es un reflejo de la gente con las que está.
(5)  El  Voto  de  Silencio  jesuita  se  instaló  a  través  del  Rito  de  Permanecer  en  Silencio  de  mi infancia.  Ahora  sé  que,  como  tantos  otros  en  la  inteligencia,  que  “El  Silencio  Iguala  a  la  Muerte” (“Silence Equals Death”). El conocimiento es nuestra única defensa contra el control-mental.
(6) Byrd me había dicho que Cedras era “una pieza de ajedrez estratégicamente colocada para que la  CIA,  los  jesuitas y  las  Naciones  Unidas la  pudieran  mover”  para  marcar  el  comienzo  de  su  Nuevo Orden Mundial.
(7)  “Las  Llaves  del  Reino”  (“Keys  to  the  Kingdom”)  fueron  definidas  por  Bill  Bennett,  de conformidad con la programación de los jesuitas de la siguiente manera: “Al comienzo del cristianismo, los  apóstoles  recopilaban  toda  la  información  que  habían  obtenido  de  Cristo  y  construyeron  la  Santa Iglesia Católica Apostólica. Cristo entonces quiso que fuera la única iglesia del mundo, la verdad, la luz, y  el  camino.  Los  secretos  se  guardaron  en  el  Arca  de  la  Alianza,  y  se  transmiten  de  generación  en generación. Generación tras generación Cristo ha  hecho que se  escriban más – los frutos de  su trabajo exponiendo la verdad. Ahora el Arca se ha convertido en un archivo – una gran cantidad de información. Esta información es accesible a muy pocos, los pocos que tienen las Llaves del Reino”.
(8)  La  interpretación  final  del  mensaje  se  deja  en  la  mente  de  las  masas,  que  todavía  pueden discernir  la  verdad.  Mis  conclusiones  son  “claras”,  se  basan  en  conversaciones  casuales  y  mi  propia experiencia  como  esclava  sexual  en  la  Casa  Blanca.  Incluso  Byrd  y  Reagan,  entre  otros,  me  habían prostituido  con  funcionarios  de  países  infectados  por  el  SIDA,  que  no  utilizaron  ninguna  protección contra “la peste” al tener relaciones sexuales conmigo.
(9) No puede haber paz en el mundo sin paz mental, y no hay paz mental bajo el control-mental. Haití, en cuanto que prototipo de los controles del Nuevo Orden Mundial ha sido utilizado y descartado por la CIA y los jesuitas. Las “fuerzas de paz” de las Naciones Unidas han creado una cortina de humo y una ilusión reflejada de la “paz” para evitarla al pueblo Haitiano.

 CAPÍTULO XXIV

UN – VAMOS DE CAZA

   

El  4 de diciembre de 1986,  cumplí 29  años. En  general,  los esclavos con  mente-controlada  son descartados, “lanzados del Tren de la Libertad” a los 30, pero discutí con Houston cuando me dijo que a mis abusadores del gobierno sólo les quedaba un año para “utilizar-me”. Yo no tenía conciencia del paso del tiempo, y creía que sólo tenía 24. Independientemente de lo que yo crea, mis agresores hicieron todo lo posible para “utilizarme” física y psicológicamente incluso antes de que hubiera pasado un mes.
Yo  estaba  en  Washington,  D.C.  en  un  viaje  de  rutina,  que  incluía  ser  prostituida  al  presidente Reagan.  Las  mejillas  del  “Tío  Ronnie”  estaban  rojas  de  emoción  y  por  el  coñac  cuando  me  dijo:  “Yo siempre me tomo dos semanas de descanso en Navidad para volver a California”. Reagan se interrumpió a sí mismo para comenzar una vieja canción y bailarla al estilo de Hollywood, “California ahora vengo …” La Casa Blanca, según él, siempre había estado limitándole, y parecía genuinamente emocionado por su próximo viaje. “Espero este viaje cada año porque me permite ver a viejos amigos. Oh, sigo trabajando mientras estoy allí, el trabajo del presidente nunca se acaba, pero al menos estoy allí. Ya es hora de que veas lo que yo llamo mi hogar” . Entonces, citando el Mago de Oz, dijo: “No hay lugar como el hogar”. Y estás a punto de ver por qué. Repite conmigo: “No hay lugar como el hogar. No hay lugar como el hogar”. Después me enseñaba secretos de Oz, “Haga chocar los talones. No hay lugar como el hogar”.
La luz azul-blanca aparentemente explotó en mi cerebro, fue como ser golpeado con una mortal corriente  alterna  de  baja  tensión.  Reagan  estaba  “preparando  el  terreno”  para  hacer  un  intento  de revolverme la mente de cara al futuro, que se reactivaría en una próxima reunión que tendría con él en Bel Air, California.
La  caravana  estaba  llena  de  paredes,  y  las  paredes  estaban  llenas  de  cocaína  cuando  Houston, Kelly,  y  yo  partimos  hacia  nuestro  largo  viaje  a  California.  Houston  había  planeado  varias  “paradas turísticas” en el camino que demostraron como “de pesadilla llegaría a ser la prueba de California en sí misma”.
En  Las  Vegas,  Nevada,  Houston  nos  mantuvo  ocupadas  a  Kelly  ya  mí  prostituyéndonos  con cualquiera que estuviera “al corriente”, y asistiera a la Convención anual de la Asociación de la Música Country. Cansada de ir de una habitación a otra, estaba de nuevo en el vestíbulo, tratando, literalmente, de recuperar el aliento cuando vi a Michael Dante. Iba vestido con un traje caro, de seda gris claro y gafas oscuras, parecía un mafioso de la Reserva Federal, apoyado en un palo, esperando reunirse con “Nuestro amor” el que profesaba  por  teléfono  para acondicionarme la mente y  que  ciertamente  ahora  no era tan evidente. “Llegas tarde”, gruñó mientras miraba el reloj. Me ordenó entrar al baño de mujeres para activar la programación  de haberme “perdido en los infinitos espejos que  se alineaban en las paredes”. Con mi mente establecida como él quería, entonces me utilizaba y dirigía en pornografía comercial. Después, hizo lo mismo con Kelly.
En el Gran Cañón, Houston traumatizó a Kelly y a mí en preparación a los eventos de California. Durante la caminata por  el cañón, Houston intentaba anclar hipnóticamente todos los  eventos del  viaje después de la muerte y la locura de programación a la que nos estaba sometiendo. Cuando nos detuvimos para comer más tarde en el Cañón, Kelly cayó en un estado de shock, incapaz de comer nada. Houston estaba contento porque así “se lo comería todo él”. Yo estaba, como era normal, sometida a la privación de alimentos y agua. Tenía tanta sed, que no podía pensar en comer. La condición de Kelly magnificaba el horror de mi propio estado, e hice todo lo que estaba en condiciones de hacer para mantenerla lejos de Houston y de un supuesto empujón en el borde del acantilado. La llevé a ella, durante todas las horas que tardamos en salir del cañón, sin detenerme a descansar. Mentalmente quería creer que era realmente capaz de protegerla. El hecho era que  Houston me estaba  desgastando físicamente para  asegurarse de que no pudiera protegerla en nuestro próximo destino: Lake / Mount Shasta, California.
George Bush fue muy activo en los refugios de retiro, tanto en el de Lampe, Missouri como en el de Shasta, California. Al igual que en Lampe, la cubierta en Shasta era la música country. Según todos los que  conocía,  la  cantante  y  compositora  Merle  Haggard  supuestamente  dirigía  el  espectáculo  del  lago Shasta, desviando todas y cada una de las atenciones lejos del refugio de Mount Shasta. Shasta fue el más grande  y  encubierto  campo  de  esclavos  del  control-mental  del  que  soy  consciente.  Escondido  en  las colinas  boscosas,  espacios  militares  cercados  con  vallas,  una  enorme  flota  de  helicópteros  negros  sin identificación,  y  más  robots  militares  mente-controlados  de  los  que  vi  en  todo  Haití.  Esta  operación militar encubierta cumplía su propia agenda, no la de Estados Unidos. Se me dijo y oí decir que era una base de la futura Fuerza de Policía multi-jurisdiccional, para la aplicación del orden y la ley en el Nuevo Orden  Mundial.  En  el  centro  de  este  refugio  de  alta  seguridad,  había  otra  zona  militar  cerrada,  bien guardada, que era considerada un  “Camp David”  por las clases  de los que dirigen nuestro país. George Bush y Dick Cheney compartieron una oficina allí, y reclamaron el perímetro exterior del bosque como su propio coto de caza donde  iban a jugar a  “Un juego más peligroso”. Se ha  afirmado en conversaciones que  se  oyeron  entre  los  dos,  que  fue  ese  trasfondo  del  mundo  policial  militar  lo  que  le  valió  a  Dick Cheney el nombramiento como secretario del gabinete de Defensa (1) en la Administración Bush.
Houston se quedó en el complejo del lago Shasta de Haggard mientras Kelly y yo éramos llevadas en helicóptero al Monte Shasta para nuestra reunión con Bush y Cheney. El piloto del helicóptero dirigió nuestra atención hacia la valla militar que rodeaba el perímetro exterior del refugio. Rara vez los pilotos hablaban nunca con cualquiera de nosotros, pero éste sonrió con malicia mientras nos decía que teníamos que conocer los límites exteriores para Un Juego Más Peligroso.
Así  que  llegamos  al  santuario  interior  de  Bush  y  Cheney,  me  di  cuenta  que  George  Bush  hijo estaba con ellos. Sé por experiencia que el padre mantenía cerca a su hijo para que le cubriera el culo cada vez  que  se  quedaba  incapacitado  por  las  drogas  o  necesitaba  protección  criminal.  Al  parecer,  el  hijo estaba  para  servir  ambos  propósitos,  mientras  que  su  padre  y  Cheney  disfrutaban  de  su  trabajo-vacaciones.
Hiperdrogoadictos, Cheney y Bush estaban ansiosos por cazar sus presas humanas en “Un juego más peligroso”. Me saludaron con las reglas del juego, me ordenaron desnudarme a pesar de los vientos fríos de diciembre, y me dijeron en lenguaje críptico de Oz “ten cuidado con los leones, los tigres y los osos”. La vida de Kelly se convirtió en el desafío, como de costumbre, que hizo resucitar mi programado natural y exagerado instinto maternal. Las lágrimas corrieron  silenciosamente por mis mejillas mientras Bush me decía: “Si te atrapo, Kelly será mía. Así que corre, corre tan rápido como puedas. Llegaré a ti y a tu niña también, porque puedo, puedo, puedo. Y lo haré”.
Cheney, desafiándome a responder, preguntó: “¿Alguna pregunta?”
Le dije: “No hay donde huir, porque hay una valla – del tipo de las que no se puede salir. La he visto”.
En vez de asaltarme físicamente. Cheney se rió de mi sentido del “no hay donde ir, no hay donde esconderse” y me contó que un oso había abierto un agujero en la valla en algún lugar, y que lo único que tenía que hacer era encontrarlo. Bajó el rifle hacia mi cabeza y dijo: “Que empiece el juego. Vamos”.
Vestida sólo con mis zapatillas de tenis, corrí entre los árboles tan rápido y tan lejos como pude, que no fue en absoluto muy lejos. Bush utilizaba su perro de caza para perseguirme, el mismo que había sido utilizado recientemente conmigo en el rodaje de una película de bestialismo, “Byrd-dog” una broma de  mi  amo,  Robert  C.  Byrd.  Cuando me  atraparon, Cheney  mantuvo  su pistola  en mi  cabeza  mientras estaba de pie sobre mí, buscando calor en su abrigo de piel de oveja. Bush me ordenó tener sexo con un perro mientras ellos miraban, entonces él y Cheney me llevaron de vuelta a su cabaña.
Me puse la ropa y me senté en la parte de  oficina de la cabaña a  la espera de instrucciones.  No tenía ni idea de dónde estaba Kelly, ni la tengo ahora. Bush y Cheney llevaban aún la ropa de caza cuando comenzó  la  sesión  de  programación.  Bush  dijo:  “Tú  y  yo  estamos  a  punto  de  iniciar  un  Juego  Más Peligroso de relaciones diplomáticas. Éste es mi juego. Debes seguir mis reglas. Yo tendré la ventaja de cazarte con mi Ojo en el Cielo (satélite). Veré cada movimiento que hagas. Siempre que juegues el juego con mis reglas y no cometas errores, vivirás. Un error y te conseguiré, hermosa mía, y a tu niña, también.
Tú mueres, y Kelly deberá jugar conmigo. Yo lo prefiero de esta manera. Entonces este será tu Juego Más Peligroso. Las tarjetas se apilan a mi favor porque, bueno, es mi juego! Estas a punto?”
No había otra opción. Le respondí condicionada: “Sí, señor, estoy a punto”. Los paralelismos con El  Juego  Más  Peligroso  que  acababan  de  ocurrir  en  el  bosque  eran  deliberados  e  intentaban  hacer “imposible” la recuperación de la memoria debido a la codificación criptoamnèsica.
“Bien. Entonces que comience el juego. Escucha con atención tus instrucciones. No tienes margen de error”. Cheney dió la vuelta su “cronómetro de juego”, un reloj de arena. Bush continuó: “Este juego se llama el Rey y el Ojo, y aquí hay un trato. Establecerás fuertes relaciones diplomáticas según las órdenes entre México, EEUU y Oriente Medio. Tu papel te obligará a cambiar de cara en cada lugar nuevo. Voy a trazar tu curso, a definir tu función y a tirar de las cuerdas. Dirás mis palabras cuando tire de tus cuerdas. No hay margen de error”.
Cheney estaba medio acostado sobre el sencillo escritorio, de estilo militar, en un evidente estupor de droga mientras Bush hablaba. Aún con el abrigo y el sombrero de caza, Cheney me apuntó con su rifle desde  el  escritorio  y  amenazó:  “O  iremos  de  caza”.  Bush  terminó  la  amenaza  de  Cheney  cantando:
“Vamos a atrapar un zorro y meterlo en una caja y bajarlo a un agujero”.
Bush miró  a Cheney y  se puso a  reír. El  verlo vestido con la  ropa  de caza con un  aburrimiento enorme,  la  escopeta de  dos  cañones  al  hombro  inspiró  a  Bush  para  decirle  que  “parecía  Elmer  Fudd”. Cheney, imitando al personaje  de dibujos  animados, dijo: “¿Dónde está ese waskily  Wabbit?” (raskally rabbit) (conejo canalla).
La  operación  El  Rey  y  el  Ojo  implicaría  al  embajador  de  Reagan  Philip  Habib  (crípticamente desempeñaba el papel de Conejo Blanco (White Rabbit) en Alice In Wonderland con esclavos como yo) y al rey Fahd de Arabia Saudí. Así que  cuando Bush se refirió a los  dos como “Elmer  Fahd y el  Wabbit Waskily”, él y Cheney rieron  hasta llorar. Como ambos de cualquier manera ya iban bien colocados de drogas, tenían una gran dificultad para mantener  suficientemente las buenas formas como para  hacer la programación.

(1) Dick Cheney no tiene historial militar oficial en los EEUU que justifique su posición de ex-secretario de Defensa de nuestra nación durante la presidencia de George Bush.

CONTINÚA EN LA PARTE VII
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte I)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte II)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte III)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte IV)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte V)

Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte VI)
Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte VII)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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