Los monstruos humanos que gobiernan el mundo (Parte VII)

VIENE DE LA PARTE VI

Lista completa de temas

LA ESCALOFRIANTE HISTORIA DE CATHY O’BRIEN
(sobreviviente del MK Ultra) 

Horacio Velmont
Contacto

CAPÍTULO XXV

EL PEQUEÑO BUSH

BUSH ESCLAVAS SEXUALES BORRAR

Era  tarde  por  la  noche  cuando  Bush  y  Cheney  me  acababan  la  programación  con  numerosos mensajes relativos a la apertura inmediata del libre comercio (drogas y esclavos) en la frontera de Juárez, México. Después me llevaron al piso de  abajo,  a las viviendas  de  la  zona occidental con  estructura  de cedro  y  secuoya  donde  Kelly  pronto  se  uniría  a  nosotros.  George  Bush,  Hijo,  dejó,  obviamente traumatizada y retraida, a mi hija en la puerta.

Refiriéndose a El juego más peligroso, ella me dijo en voz baja, derrotada y triste, “Me han capturado al igual que a ti”.
En retrospectiva, no sé si en realidad fue cazada (yo sólo puedo esperar que no lo fuera). De todos modos, esto reforzó el hecho de que yo si había sido capturada y por lo tanto, era “responsable” (aunque en realidad no lo era) por todo lo que le pasó a Kelly a partir de ese momento.
La  decoración de  la zona  de  residencia reflejaba  la  preferencia  de Cheney,  por  todo  lo que  era primitivo, rústico, del oeste. Al igual que en su “ultra secreta” Bunkhouse (casa / bunker) del Pentágono, abundaba el uso del cuero. La habitación principal era pequeña, pero parecía más grande a causa de un infinito espejo en una pared.

La habitación estaba decorada al modo de espejo con un lado con el aspecto del  otro.  Enfrente,  centrada  entre dos  sofás  de  cuero  negro,  había  una mesa  de  café  llena de  drogas  y parafernalia. Bush y Cheney estaban sentados en sillones de cuero negro a juego, en ángulo hacia la gran piedra de la chimenea, donde ardía un fuego, iluminando y calentando el ambiente.
La  heroína,  la  droga  preferida  de  Bush,  se  encontraba  en  abundancia  y  Cheney  se  unió  a  él  a usarla.  La  mezcla  heterogénea  de  drogas  expuestas  supuestamente  incluía,  opio,  cocaína  y  Hostias  de Wonderland (MDMHA-RTC alias éxtasis),  lo cual me indicaba que tenían la intención  de  celebrar  sus vacaciones con abandono. Ya había visto antes a Cheney tropezando borracho, pero esta fue la única vez que lo vi usar heroína y me dio a mí. Kelly, también, fue sometida a las drogas.
Bush intentó vender a  Cheney la idea de la pedofilia a través de gráficas descripciones de tener relaciones sexuales con Kelly. Ambos ya estaban excitados sexualmente por las drogas y las expectativas.
Cheney demostró  a  Bush por qué  no  tenía relaciones  sexuales  con  criaturas exhibiéndose  ante  Kelly  y diciéndole:  “Ven  aquí”.  Al  ver  el  pene  inusualmente  grande  de  Cheney,  Kelly  se  tambaleó  al  echarse hacia atrás con horror y gritó: “No!” lo que les hizo reír. Bush pidió a Cheney su atomizador de cocaína líquida mientras se levantaba para llevar a Kelly al dormitorio. Cuando Cheney comentó lo benevolente que  era  Bush  durmiendo  con  ella  antes  de  tener  sexo,  Bush  respondió:  “Es  el  infierno.  Es  para  mí”.
Describió su estado de excitación en los típicos términos vulgares y explicó que quería fumigarse cocaína en el pene para durar más tiempo.
Cheney dijo: “Yo pensaba que era para la niña”.
Bush explicó: “La mitad de la diversión es tenerlos retorciéndose”. Cogió a Kelly de la mano y la llevó al dormitorio.
Cuando Cheney me dijo que yo era la  “responsable” del asalto de Bush sobre mi hija por haber sido atrapada en El Juego Más Peligroso, me habría gustado “quemarme” (en el infierno). Me quemó el interior del muslo con el atizador de la chimenea, y amenazó con lanzar a Kelly al fuego. Hipnóticamente mejoraba  su descripción de  la amenaza  para  traumatizarme profundamente.  Mientras  él abusaba  de  mí brutalmente, oía los gemidos de Kelly provenientes del dormitorio.
A medida que sus gritos se hicieron
más fuertes, Cheney subió la música clásica para ahogar sus gritos de auxilio.
A  las  4:00  am,  según  las  órdenes,  Bush  Hijo  (y  su  piloto  de  helicóptero)  llegaban  para recuperarnos  a  Kelly  y  a  mí.  Estábamos  volando  (en  helicóptero)  de  vuelta  a  la  zona  del  lago  Shasta donde  Houston  y  la  autocaravana  nos  esperaban.  El  asalto  de  Bush  a  Kelly  demostró  haber  sido  una experiencia  demoledora  para  mi  mente  y  físicamente  devastadora  para  Kelly.  Tenía  una  necesidad extrema de atención médica y ni siquiera se podía mover. Houston amenazó con dejar la caravana en la zona de Yosemite y tirarme desde un acantilado si  no  me  calmaba. Sus amenazas y órdenes no podían controlar mi histeria, gran parte de su programación de control se habían hecho añicos inadvertidamente.
Temeroso de que perdería a sus dos “fabricantes de dinero”, Houston me permitió llamar por teléfono al médico de Kelly y  empezar a  administrarle  medicamentos.  En cuanto a mí,  se las  arregló  para obtener ayuda en recoger  mis  trocitos  para completar  mi principal  objetivo de viajar  a California, por  ejemplo, encontrarme  con  el  presidente  mexicano  Miguel  de  la  Madrid  y  finalizar  los  planes  para  abrir conjuntamente la frontera de Juárez.

CAPÍTULO XXVI

NUEVOS ÓRDENES MUNDIALES

  

No se podía “perder tiempo” llevándome de nuevo hacia el nivel de funcionamiento. Yo sabía que tenía trabajo por  hacer. Aunque sería “usada” por  mi  30  aniversario, no creía que fuera la intención de Bush y Cheney agilizar el proceso tan rápidamente. Al parecer su incompetencia era fruto del exceso de drogas y el abuso posterior de Kelly ante mí hizo que partes de mi base de programación maternal fueran destruidas.
Independientemente  de  su  “perdón”,  Houston  nos  llevó  a  San  Francisco,  California,  en  el
Templo de Set (Satanás), fundado por el teniente coronel Aquino del Ejército de EE.UU. donde hicieron algunas reparaciones “de emergencia”.


No me llevaron a ningún hospital ni institución  mental, sino a un  laboratorio de investigación y desarrollo  del  cerebro  /  mente  en  la  Reserva  del  Ejército  de  los  EE.UU.  de  Presidio.  Hay  muchas instalaciones como ésta en todo el país, en varios campamentos militares de la CIA y de la NASA donde hiper-avanzados conocimientos del gobierno son puestos a prueba, desarrollados y modificados. Aquellos que conocí que habían comprendido científicamente la experta mecánica del cerebro en relación con las entradas  y  salidas  de  la  mente,  utilizaban  los  conocimientos  secretos  adquiridos  para  manipular  y  /  o controlar a otros. Lo único que Mark Phillips, Byrd y Aquino tenían en común era la creencia de que “el conocimiento secreto es poder”. (1)

Byrd me explicó que con el Nuevo Orden Mundial “se refuerzan los poderes”  para  ofrecer  a  la  comunidad  de  salud  mental  sólo  desinformación  parcial  y/o  deliberada  a través de su grupo de presión, La American Psychiatric Association (APA) , respecto a las modalidades de tratamiento de los graves trastornos disociativos que se están creando mediante el control mental! Los perpetradores creían que la retención del conocimiento y la proliferación deliberada de desinformación les permitiría el control sobre sus secretos, y, posteriormente, el control de la humanidad. Podría ser correcto si nadie puede o quiere reaccionar ante la información presentada en este libro.
Intencionadamente o no, oí una conversación referente a la muerte y la mente entre Aquino y un asistente  de  laboratorio  mientras  yacía  sobre una  fría  mesa de  metal, en  un profundo  estado hipnótico, Aquino decía que yo había estado cerca de la muerte en numerosas ocasiones que “habían aumentado mi capacidad de entrar en otras dimensiones (de la mente) camino de la muerte”. Había oído hablar mucho a Aquino  sobre  estos  conceptos  antes,  como  si  se  estuviera  tratando  de  convencer  a  sí  mismo  de  alguna teoría de viajes interdimensional en el  tiempo. “Si  en  principio  fuera  posible  o en teoría, los resultados serían  los  mismos”,  decía.  “El  concepto  del  tiempo  es  abstracto  en  sí  mismo”.  La  charla  hipnótica  del pasado-presente-futuro  puso  mi  mente  en  un  punto  en  que,  combinando  los  conceptos  del  mundo  de espejos de Alice In Wonderland / NASA, se creaba una ilusión de dimensiones eternas. Ahora sé que las únicas  “dimensiones”  que  experimenté  fueron  elaboradas  compartimentaciones  de  memoria  de  hechos reales, hechos terrenalmente reales, terrenalmente criminales, y ciertamente no por alenígenes, Satanás o demonios.

Ataud mk ultra borrar
Después  de  trasladarme  previamente  de  la  mesa  a  una  elaborada  caja,  entonces  Aquino  me desplazó la mente a otra área del cerebro, afirmando haberme llevado a otra dimensión por medio del “a las puertas de la muerte”. Esto se logró mientras yo estaba sometida a privación sensorial en combinación con reprogramación hipnótica y armónica. El ataúd, en cuanto a estructura, aparentemente se transformó en mi mente en un crematorio, donde soporté una sensación de calor cada vez mayor, mientras que “poco a poco era quemada” por sugestión hipnótica. Aquino luego “me lanzó a través de la puerta de la muerte” a otra dimensión, “vacía de tiempo”. Las diferentes partes de mi programación fueron “recreadas para el disfrute de los líderes mundiales”, es decir, El  presidente de los EEUU  Reagan,  el presidente mexicano Miguel de la Madrid, y rey Fahd de Arabia Saudí.
En  mi  siguiente  recuerdo  consciente,  Houston,  Kelly  y  yo  estábamos  en  Hollywood,  donde Houston alegaba que la autocaravana “se había roto”, un demasiado usado intento de mezclar la memoria.
Me  envió  a la  calle  a  telefonear  a  Michael  Dante,  que  vivía  cerca  de  Beverly  Hills.  Dante  nos  estaba esperando a Kelly ya mí para estar con él en su mansión de Beverly Hills durante varios días tal y como había sido previamente mal arreglado por nuestro guía, Alex Houston. Kelly y yo esperamos en la cabina telefónica como nos indicó hasta que Dante llegó a recogernos en su Ferrari  de color azul medianoche. 

Así  que  me  senté,  Dante  dijo:  “Tengo  algo  para  ti,  Baby,  Dame  tu  brazo”.  La  heroína  era  un  “vicio” común que él compartía con Bush, y me inyectó la droga justo delante de Kelly.
Más  tarde  esa  noche  en  su  casa,  Dante  me  dijo  que  había  rechazado  “gestionar  mercancías dañadas”, y que  no sería mi  siguiente gestor como  estaba planeado. No sólo  estaba “no apta para  vivir con” él, sino que ya no era “apta para vivir” en absoluto. No estoy segura de lo que pretendía conseguir con estas amenazas, pero sé en retrospectiva, que ésta no era una decisión suya. Además, nunca percibí el hecho  de vivir  con  él  y su  declarado “amor”  como  un  “futuro” de  todos  modos –  En cambio,  dijo que estaría de acuerdo con el plan original el tiempo suficiente para adquirir a Kelly”.   

Al día siguiente, horas antes de reunirme con de la Madrid, Tommy LaSorda manager del equipo de béisbol de los Dodgers de LA, George Bush Hijo, y el lanzador estrella de los Texas Rangers Juniors, Nolan Ryan (que también era banquero), estábamos en casa de Dante trabajando en los detalles del lavado de dinero y las transacciones bancarias para la inminente apertura de la ruta de cocaína, heroína y trata de blancas en la frontera de Juárez. El vínculo común de la actividad criminal encubierta hacía caso omiso a cualquier conflicto profesional de béisbol que hubiese entre ellos. Los tres estaban en la ciudad para estar presente  en varias  reuniones  y  fiestas  de Reagan,  que  llegaría  en cuestión de  días.  Y  los tres  parecían tener conocimiento de mi función de esclava sexual con control-mental como “Modelo Presidencial” de Reagan.
Dante estaba recogiendo la ropa y los accesorios necesarios para el encuentro de la noche con de la  Madrid.  LaSorda,  Nolan  Ryan  y  Bush  Hijo  estaban  en  la  puerta  de  entrada  de  la  casa  de  Dante intentando activar mi “Ordenador Mental de Béisbol” fragmentación programada de la personalidad que había sido hecha añicos, sin darse cuenta, por Bush y Cheney durante los traumas de Shasta. Dante les dijo:  “Ella  sabe más  de béisbol  que  tú  y Tommy (LaSorda)  juntos.  Adelante preguntadle  algo. Lo  que sea”.
Para  gran  alegría  de  LaSorda,  Nolan  Ryan  preguntó:  “¿Cuántas  veces  se  toca  el  sombrero Fernando Valenzuela (lanzador de los Dodgers) si va a lanzar una srewgy (bola de rosca)?” Yo no podía responder,  aunque  seguramente había  almacenado más  datos estadísticos de los  que  nunca se  hubieran impreso.
Bush Hijo gritó: “Oye, Dante”. ¿Qué pasa ahora con tu ordenador de béisbol, eh? Se supone que debemos decirle una palabra mágica? ”
“No lo  sé”, respondió Dante.  “Podría ser la  droga.  Su sexo está trabajando  bien, pero. Dale  una oportunidad”.
Bush  Hijo  se  negó,  diciendo:  “No,  gracias.  El  Ordenador  de  Béisbol  chupa  bastante.  Oye,  nos vemos más tarde”. Bush Hijo nunca había mostrado ningún interés sexual en mí. Al igual que su padre, él había mostrado sólo interés sexual por Kelly, quien había estado ausente con él la mayor parte del día.
Cuando  volvió  para  irse,  me  acarició  la  barbilla  y  enigmáticamente  dijo:  “Que  tengas  un  Baile (Ball)(Bola) de esta noche”.
LaSorda, que todavía no había hecho su Ultra Delgada Rápida-patrocinada dieta, dijo, “Hablando de bolas, las mias podrían tener un poco de atención ahora”. Y se bajó la cremallera del pantalón.
Dante me dijo: “Nos tendremos que vestir. Tres minutos”. Tres minutos era para mí un disparador para  llevar  a  cabo  un  acto  específico:  sexo  oral.  Me  arrodillé  en  el  suelo  y  alcé  el  enorme  vientre  de LaSorda,  reclinándolo  sobre mi  cabeza  mientras  buscaba  a  tientas  su  pene  según las  órdenes.  Los  dos Gran Daneses de Dante entraban cuando Bush Hijo y Nolan Ryan salían. Yo me había visto obligada a participar en una película de bestialismo con estos perros entrenados para el sexo ese mismo día, y tuve que  luchar  contra ellos  mientras  satisfacía  sexualmente  a  LaSorda  antes de  prepararme  para  el “Baile” (Bola).

 (1) Mark Phillips me contó que, al revelar sus “secretos”, su poder disminuiría. “El Bien siempre prevalece  con  la  aplicación  positiva,  mientras  que  los  malos  son  obstaculizados  y  retrasados  en  sus actividades  delictivas  por  el  hecho  de  tener  que  encubrir  sus  acciones  negativas  con  mentiras  para sostener la mentira. Inevitablemente, esto permite que la verdad surja”, dijo Mark.

 CAPÍTULO XXVII

HOTEL CALIFORNIA

  

Dante  me  lanzó  un  vestido  rojo  corto,  ceñido,  con  tiras  de  diamantes  de  imitación  y  un  par  de “zapatos de cristal” para llevarlo al “Baile de Cenicienta”. Los zapatos, de color rubí, como las zapatillas de Oz, y los zapatos “relámpago mágico” de Philip Habib, eran para trans-formarme en el fragmento de la personalidad que me habían sido pre-programados para el evento.
Dante me acompañó a la fiesta / “Bola” donde debía reunirme con el presidente mexicano de la Madrid. Dante había estado presumiendo de su “segunda casa en Malibu” desde que lo conocí, y el lugar resultó  ser  la  opulencia  personificada.  Yo  no  sabía  quién  vivía  en  realidad  en  “su”  segunda  casa  en Malibu, California, pero la influencia de Reagan en la decoración era evidente. Desde el frente, el estuco blanco daba la impresión de que la casa tenía dos pisos. La vista daba a la aislada Pacific Bay, y revelaba tres niveles construidos sobre un precipicio. A través de la  pared de paneles de cristal ahumado que se extendía  por  la  parte  posterior,  los  tres  pisos,  ricamente  alfombrados  en  rojo,  blanco  y  azul proporcionaban  una  visión  patriótica.  Todos  los  niveles  interiores  estaban  decorados  en  tonos  beige-blanco  y  en  dorados  y  con  vidrio.  Una  enorme  lámpara  de  araña  colgada  del  “Techo  de  catedral”, iluminaba los tres niveles vez desde el gran salón que daba a la bahía.
Me  habían  dicho  que  Tío  Ronnie  (Reagan)  llegaría  al  día  siguiente.  Era  mi  “deber  patriótico” asistir a la fiesta de bienvenida de de la Madrid y “limar cualquier resistencia que él pudiese tener”, para que la reunión de negocios con Reagan “fuera bien”. Ésta no era la primera vez que escuchaba esa excusa para  ser  prostituida  políticamente,  ni  sería  la  última.  En  realidad,  yo  haría  el  trabajo  sucio  inicial, entregando  mensajes,  y  alentando  a  de  la  Madrid  a  tomar  drogas  y  abandonarse  en  la  fiesta.  Las relaciones diplomáticas entre EEUU y México ya eran fuertes, pero esta fase de la operación requería el total compromiso por parte de de la Madrid.
Dante y yo esperábamos en el primer elemento de la escalera cuando de la Madrid, acompañado por dos guardaespaldas, subió al nivel rojo de la casa. Saludé a de la Madrid, “Bienvenido a los EEUU y (seductoramente)  bienvenido  al  Hotel  California”.  Su  risa  gutural  indicó  que  había  captado  las ramificaciones  de  mi  encriptada  declaración.  “Hotel  California”,  cogido  de  una  popular  canción  de los Eagles, afirmaba que “puedes comprobarlo en cualquier momento que desees, pero nunca puedes salir”.
Para  de  la  Madrid  esto  confirmaba  la  permanencia  de  su  participación  en  las  operaciones  criminales encubiertas,  en  las  que  estaba  conspirando.  El  chantaje  se  inició  abiertamente  para  asegurar  que  cada participante criminal entendiera que si uno caía, caerían todos. Mantener la “suciedad” entre ellos a través de  este  método  de  estilo  mafioso  era  aparentemente  la  única  forma  de  que  estos  criminales  que implementaban el Nuevo Orden Mundial se mantuvieran “honestos” entre sí.
De la Madrid y yo entramos en un dormitorio cercano, seguidos por Dante y los guardaespaldas. Entonces Dante activó el mensaje programado e inculcado en el complejo de Shasta por Bush para de la Madrid.  Recité:  “Con  su  permiso,  señor,  tengo  un  mensaje  del  vicepresidente  de  Estados  Unidos  para entregarle. Bienvenido a nuestro barrio. Como usted sabe, Salinas y yo hemos elaborado los detalles hacia la  implementación  de  nuestro  plan  de  apertura,  mañana,  de  la  frontera  de  Juárez.  En  preparación  y celebración de este hito, la pequeña fiesta de esta noche le pondrá cara a cara con unos cuantos, pocos, de confianza que son parte integrante del presente esfuerzo, y le brindarán la oportunidad de ver de primera mano la amistad y el honor entre los miembros de la familia (el gobierno mafioso involucrado), lamento o no poder estar aquí en persona para darle la bienvenida, pero Ron (Reagan) le puede mostrar las entradas y salidas de la organización mejor que yo. Los números de las transacciones han sido grabados, y están a su disposición para fines de referencia cruzada y para mantener la integridad de los actores involucrados en su extremo de la frontera de Juárez. El compromiso de hoy le asegura un nivel económico de vida más alto  para  su  pueblo,  el  incremento  de  las  relaciones  con  EEUU,  la  afluencia  de  la  industria norteamericana, y una posición de alta estima en el Nuevo Orden Mundial, con su “Sello de Aprobación” podemos disolver la frontera de Juárez y dar paso a un futuro de prosperidad para México. De momento, relájese y disfrute de su estancia”.
Uno de los guardias de de la Madrid que estaba removiendo unos papeles de un maletín, le dijo a Dante que quería los números de las transacciones bancarias. Dante me cambió la programación Libreta del “Eres lo que lees”, y yo entregué los números previstos a los guardias  de fronteras de de la Madrid siguiendo  las  órdenes.  Utilizaron  una  especie  de  ordenador  para  calcular  y  confirmar  los  números.
Consciente de que la reunión estaba siendo filmada por las cámaras “ocultas” de alta tecnología de Dante, de la Madrid levantó una bola de heroína mexicana envuelta en papel de embalar. Hablando directamente a la cámara, dijo hábilmente: “Una muestra de agradecimiento, Sr. Bush, algo para su reserva privada. La mejor heroína disponible. Disfrute de ello”.
Dante se acercó desde el otro lado de la habitación y dijo: “Cogeré esto y haré que él lo reciba de mí mismo”.
“Estoy  seguro  de  que  lo  harás”,  se  rió  de  la  Madrid.  Luego  volvió  a  poner  todos  los  papeles, menos  uno  en  el  maletín.  Me  dieron  instrucciones  para  presentar  el  elaborado  relieve  del  Sello Presidencial  Mexicano  (de  Aprobación)  a  unos  pre-designados  guardias  fronterizos  de  Juárez  como prueba  del  compromiso  de  de  la  Madrid,  y  luego  entregarlo  directamente  a  Bush  para  su  archivo  del futuro acuerdo del TLCAN.
Preparado  para  presentar  una  versión  modificada  de  una  Demostración  Práctica  del  Control-Mental  para  de  la  Madrid,  Dante  dijo:  “Has  oído  hablar  a una  Paloma  Mensajera.  La  has  visto  en  la manera de aceptar programas. Y ahora voy a demostrarte algunas de sus maneras sexuales”.
“Esto  no  será  necesario”,  le  dijo  de  la  Madrid.  “Se  me  ha  dado  un  manojo  de  llaves  que  me gustaría usar por mi cuenta, incluyendo la de destruir toda la memoria. No es que importe, cuando te están monitorizando (hizo un gesto hacia la cámara) , pero sin embargo me han dado instrucciones de hacerlo”.
Parecía  como  que  Dante  no  supiera  que  no  era  la  primera  vez  que  yo  era  prostituida  sexualmente  al Presidente Mexicano.
“Ella  monta bien  a caballo”,  dijo  Dante, refiriéndose tanto  a la  práctica poco  común  de utilizar heroína  para  supuestamente  bloquear  mi  recuerdo  de  este  evento,  como  un  acto  sexual  inspirado  por Reagan. Dante me clavó una aguja en el brazo. “Puedo recomendarte un paseo para ti?”
“Estoy en un momento ahora que me gustaría mantener”, respondió de la Madrid refiriéndose al uso de la cocaína y su nariz en funcionamiento. Dante presentó varias generosas líneas de droga blanca en un  espejo  negro.  Me  acarició  debajo  de  la  barbilla  provocándome  la  personalidad  sexual  Gatita  de Reagan, recogió la heroína de Bush, y se llevó a los dos guardias fuera de la habitación.
De  la  Madrid,  consciente  de  mi  exposición  a  la  pornografía,  dijo:  “Te  gustan  las  cámaras? Démosles algo para ver”. Esnifó dos líneas más de coca, se desnudó y, además, activó mi programación de sexo oral con las claves y los  desencadenantes  verbales y físicos  que Reagan anteriormente le había proporcionado.  En  un  momento  dado  con  entusiasmo  comentó  que  “si  consigo  el  Tratado  de  Libre Comercio, a mi manera, el Acuerdo incluirá además unas cuantas (esnifó otra raya de coca con énfasis) “modelos”  (vaginalmente)  cortadas  y  entrenadas  como  tú”.  De  la  Madrid  había  estado  obsesivamente fascinado con mi cortada mutilación vaginal. Estaba perversamente entusiasmado ante la perspectiva de la frontera de Juárez y la oferta de la alianza en la venta de drogas e incluso en la protección de esclavos con  control-mental  del  “libre comercio”.  Reiteró  sus  deseos  el  día  siguiente,  durante  una  reunión  con Reagan.

 CAPÍTULO XXVIII

EL “LIBRE COMERCIO” DE DROGAS
Y ESCLAVOS EN LA FRONTERA DE JUAREZ

Al día siguiente, Dante me  llevó a una  mansión en lo alto de  una colina de  Bel Air,  donde otra fiesta estaba en  marcha.  Cuando me  añadí a  los que  estaban reunidos  en el  cuidado césped,  reconocí  a muchos  de  los  mismos  mafiosos  que  habían  estado  en  el  refugio  de  Malibú  también  conocido  como “Hotel California”.  Esta  era una  fiesta de bienvenida  para el  presidente Reagan,  que acababa de  llegar.

Estaba caminando por el patio en dirección a mí con su amigo Jack Valenti, que era el presidente de la poderosa  Motion  Picture  Association  of  America  (Asociación  Cinematrográfica  Americana).  Reagan hacía su papel entre sus amigos mafiosos, el abrigo beige con el cuello de piel sobre los hombros dejaba ver  el  traje  gris  oscuro  que llevaba  debajo.  En  retrospectiva,  le  recuerdo  vestido  como el  mafioso  con quien yo no me había de encontrar, John Gotti. Así que mis ojos se encontraron con los suyos, fui lanzada al  suelo  por  una  familiar  explosión  blanca  y  azul  (alta  tensión)  como  la  que  había  experimentado recientemente en el  DC.
Cuando volví en mí y voy enfocar los ojos, Dante me sostenía en pie. Reagan dijo: “Bueno, hola gatita”.
“Tío Ronnie, como has llegado hasta aquí?” – Pregunté con infantil inocencia. “El arco iris, Gatita, el arco iris”, respondió en el críptico Oz, “Te lo dije, volvía a casa. No hay lugar como el hogar, y tú lo has dicho conmigo. Por lo tanto, aquí estamos. Guardo un pequeño trozo de arco iris en el bolsillo para poder  volver  sobre  él  (  al  DC)  en  cualquier  momento  que  quiera.  Pido  un  deseo,  y  hago  chocar  los talones, y ya me he ido”.
De  momento,  Reagan  había  logrado  confundirme  la  mente  con  las  crípticas  metáforas  de  Oz, reconfirmándome en la personalidad infantil mientras que él era de hecho el Mago poderoso. Tal y como entramos  dentro  para una  breve  reunión,  mi  personalidad  fue  deliberadamente  cambiada  por  la  que  se había ocupado de De la Madrid la noche anterior.
La  casa  estaba  estucada  en  un  tono  blanco-grisáceo  y  decorada  con  el  azul  Presidencial  de  las alfombras  de  felpa  y  los  tonos  profundos  de  la  madera  de  cerezo.  La  “oficina”  era  pequeña  y  estaba atestada  por  todos  aquellos  de  nosotros  presentes  en  la  reunión.  De  la  Madrid  estaba  cómodamente sentado,  al  igual  que  Jack  Valenti.  Yo  no  estaba  al  corriente  en  concreto  del  papel  de  Valenti  en  la apertura de la frontera de Juárez, sólo sé que estaba al tanto de los detalles de aquella reunión. Dante y yo permanecimos  de  pie  ya  que  nos  íbamos  en  cuanto  oyéramos  a  Reagan,  que  estaba  transportando documentos y caminando por la habitación, decir lo que tenía que decir.


“Bueno,  Gatita”,  me  dijo  Reagan”,  ésta es tu  sentencia  de  muerte:  te irás  con  una llamarada  de gloria”. No me sorprendí al recibir la confirmación de mi muerte inminente por parte de Reagan. Había oído hablar de  la muerte para  cremación  prácticamente  a todos los involucrados  en establecer el  “libre comercio”, a través de México,  de los niños de  nuestra  nación hacia  las  drogas.  El  uso de  metáforas y patrióticos  juegos  de  palabras  por  parte  de  Reagan  mientras,  con  toda  naturalidad,  me  informaba  que ordenaría mi muerte eran el reflejo de su frecuente muestra de falta de respeto por la vida humana. Lo que reflejaba su carácter, más que los crímenes en los que estaba involucrado era que impulsaba a encubrirlos mediante “mi condena a muerte”. Yo había sido testigo de las bases criminales del TLCAN, que a su vez podrían  poner  en  peligro  la  ejecución  satisfactoria  del  Nuevo  Orden  Mundial,  estos  secretos  nunca deberían ser revelados. En principio el “Libre Comercio” incluyendo el de las drogas y la trata de blancas se extendía más allá de la frontera de los EE.UU. / México. Incluía traumatizar estadounidenses, robótica, el  control-mental  de  niños  en  Arabia  Saudita,  así  como  la  construcción  de  arsenales  de  armas  en Nicaragua y en Irak. Aunque a mí no se me consideraba una amenaza, basándose en la (errónea) creencia de  que  no  podía  ser  desprogramada  para  recuperar  la  memoria  de  estos  acontecimientos,  mi  muerte proporcionaría un seguro adicional a los involucrados.

En cualquier caso yo  estaba casi “agotada”, y la grabación de mi muerte para hacer una película “Snuff” se acordó como una prueba para de la Madrid y otros dirigentes de riesgo, de que me habían silenciado a través de la muerte.
No  se  me  ocurría  nada  para  responder  a  la  “sentencia  de  muerte”  de  Reagan.  Dante  quería asegurarse de que yo había comprendido el punto tal y como él gráficamente la exponía: “La próxima vez que te encienda la llama (sexual). Niña, te consumirá en cuerpo y alma. Y te quemarás, niña, te quemarás. Y cogeré tus cenizas y las esparciré al viento. Te haré volar lejos. En la película”.  Al  oír  algo  secreto  con  lo  que  se  le  pudiera  relacionar, Valenti  se  rió  del  doble  sentido  de las palabras de Dante. Haciendo referencia a la edad, a la pornografía, al lápiz azul en la edición, al término “Películas azules”, añadió, “Llamas azules”.
Dante se rió con él. “La titularemos ‘Quién fue Llamas Azules?’ O, ¿qué tal ‘Quema-Da’? ” De la Madrid hizo notar que Reagan no reía y dijo: “Esto es como destrozar un Mercedes para filmar un truco”, se inclinó hacia adelante desde su silla a la de Reagan, bajó la voz y dijo: “Mi deseo es tener siete iguales en cuanto salgan de vuestra  línea de montaje y me sean enviadas antes de  la finalización del acuerdo”.
Reagan  estuvo  de  acuerdo,  respondiendo:  “Estos  niños finos (rubios, de ojos  azules)  están  en  la parte superior de la línea y esperan su turno en Arabia Saudí, pero no tienen lo que hay que tener”.
“Las  Dos  Caras  son  difíciles  de  encontrar”,  dijo  en  broma,  de  la  Madrid,  refiriéndose  a  mi mutilación vaginal y al código de programación Presidencial. Pasó la mirada por encima de mí, se tocó y continuó crípticamente: “de todos modos,  según como se mire. A mí me gustaría tener  ‘Una’,  tenlo por seguro”.
Reagan  rió  entre  dientes  mientras  Dante  movía  los  pies  y  desplegaba  los  largos  brazos  lo suficiente  para  toser  riendo.  Valenti  parecía  estar  aburrido  de  clichés  o  bien  se  perdía  muchos  de  los dobles  sentidos  crípticos,  pero  a  juzgar  por  el  tono  de la reunión,  era  mejor  que  fuera  así.  “Le  diré  a Bobby (Byrd) y le delegaré tu pedido”, dijo Reagan a su homólogo mexicano. “Debería ser relativamente sencillo hacerte llegar una cada pocos envíos más o menos una vez la frontera de Juárez esté abierta a este tipo de actividades de libre comercio como estaba previsto”.
Reagan hablaba como si estuviera distraído y
pensando en otra cosa, incluso cuando miraba hacia mí.
“Con  su  permiso,  señor”,  empecé  a  decir,  “Tengo  el  Sello  de  Aprobación  Presidencial  y  estoy dispuesta a cumplir mi papel”. Dante miró su reloj, consciente de que estaba programada para estar en la frontera de Juárez “alrededor de medianoche”. Reagan se acercó a ver el papel que yo había recibido de Miguel de la Madrid la noche anterior.
“Está  bien.  Bueno,  adiós.  Gatita”,  dijo Reagan,  mientras  me  besaba  en  la  mejilla.  Y  agregó  en críptico Oz: “Te veré en el otro lado (del arco iris DC). Haz chocar los talones …”
Mi  mundo  se  volvió  negro.  Alguien  me  había  golpeado  con  una  potente  pistola  eléctrica  y  yo había caído, sentía como si Dante me estuviera medio arrastrando mientras me llevaba a su coche, que ya estaba al ralentí en el camino circular. Pronto se detenía junto a la autocaravana en la estación de servicio de Hollywood Boulevard, donde nos había recogido a Kelly ya mí unos días antes, Kelly ya estaba en la autocaravana, enferma con vómitos y horriblemente traumatizada. Alguien le había convencido de que yo había  sido  asesinada.  Houston  intentó  crear  una  inducción  hipnótica  de  “ir  hacia  atrás  en  el  tiempo” actuando  como  si  yo  me  hubiera  ido  hacía  sólo  unos  minutos.  Conducimos  rápido,  deteniéndonos solamente para poner combustible para que estuviera en Juárez a la hora señalada.
Como  si  fuera  un  robot  presenté  el  Sello  de  la  Aprobación  Presidencial  a  los  adecuados funcionarios previstos, oficialmente la frontera quedaba abierta  al “libre comercio” de  crímenes de  lesa humanidad. Houston y yo habíamos pasado a través de la frontera de Juárez donde fuimos recibidos por el  funcionario  mexicano  al  mando.  El  guardia  parecía  tener  unos  40  años,  con  los  rasgos  clásicos, robustos  y  mexicanos.  Media  aproximadamente  metro  ochenta  (5’11”),  tenía  el  pelo  negro,  un  bigote descuidado, ojos negros saltones y un vientre panzudo que resaltaba por encima de sus piernas cortas y rechonchas.  Habló con  entusiasmo  en español,  con  un  tono duro  y  frío  en la  voz  mientras escupía  las palabras necesarias en inglés, “Dame  el Sello”, chasqueando los dedos me  apresuraba con impaciencia. Cogió el sello presidencial y me tiró hacia abajo sobre la parte superior de un estéril, pequeño escritorio de metal,  mientras inspeccionaba de cerca  el documento.  Incluso Houston permanecía inusualmente  en silencio mientras  aquel particular guardia  uniformado se paseaba por  la habitación de  la pequeña torre, sudando profusamente mientras hablaba por su walkie talkie. Finalmente, accedió y verificó los códigos de  las  operaciones  bancarias  entregadas  a  través  de  quien  según  dijo  era  George  Bush,  Hijo.  Dio  por terminado  el  encuentro  tomando  una  pistola  paralizante  de  su  cinturón  y  sacudiendome  con  ella, supuestamente para borrarme la memoria.
Estaba mareada y débil por la alta tensión y el calvario de cómo Houston y yo nos dirigíamos de nuevo a  través de la frontera. El estómago  vacío se me revolvió,  provocando que Houston soltara, “Te dije que no bebieras agua”. En realidad, no había bebido nada desde el champán del Hotel California, y no había comido en días. Estaba completamente agotada cuando llegamos con la autocaravana a El Paso, pero Houston estaba sexualmente excitado por la cocaína y los hechos delictivos que fusionaron México con los EEUU en la frontera de Juárez.

 CAPÍTULO XXIX

EL LAGARTO DE AHS

snuff borrar

Tras la apertura de la frontera de Juárez, me mantuvieron activamente ocupada según el plan para “usarme” antes de mi sentencia de muerte en mi 30º aniversario. Estuve sometida a una brutal violación (cerca de la muerte) “aprovechando la celebración” en una identificada Logia Masónica de Warren, Ohio, para  “aprovechar  los  beneficios  del  libre  comercio”,  adquiridos  por  políticos  involucrados de la Costa Este. Centros como la próxima “Charm School” de Youngstown comenzaron la producción en masa de esclavos  mula  para  el  tráfico  de  drogas  o  formar  parte  de  las  “operaciones  de  tráfico-deporte”  con esclavos sexuales con control-mental. México no fue el único país que recogió los beneficios económicos del libre comercio criminal.
Después  del  calvario  de  Kelly  en  California,  Dante  y  Houston  continuaron  explotándola criminalmente,  porque  era,  literalmente,  para  “lo  único  que  servía”.  Posteriormente,  se  perdió  una cantidad  extraordinaria  de  escolarización.  Cuando  estaba  en  la  escuela,  tenía  dificultades  con  sus compañeros. Estos factores impulsaban planes para enviarla a una escuela católica local al año siguiente, donde su comportamiento inusual sería pasado por alto, y escondido.
Poco después, el senador Byrd llegó a Nashville para tocar el violín en el Gran Ole Opry y, como mi  guía,  Houston,  comentó:  “tocará  conmigo”  en  el  Hotel  Opryland.  Byrd  explicaba  que  la  estrecha asociación conmigo se había vuelto más volátil a causa de mis papeles en el Irán-Contra y en el TLCAN, y que por  eso se había  visto obligado  a distanciarse de mí.  Pasamos la  mayor parte  de “nuestra  última noche  juntos” trabajando  en sus  memorias para un voluminoso libro  de la  Constitución de  los Estados Unidos  que estaba  escribiendo (publicado  ahora a  costa de  los  contribuyentes), que  se centraba  en sus prolijos (filibusteros) discursos en el Senado.
Byrd intentó fortalecer  mis programados “bonos de lealtad” hacia  él para  mantenerme en  calma “hasta  que  la  muerte  nos  separe”.  Me  dijo:  “Si  fuera  por  mí,  me  gustaría  dejarte  vivir”.  Habló ampliamente sobre  cómo nuestro  tiempo juntos  había sido vulnerado tanto  por de  la Madrid  como por Reagan,  la  amargura  de  sus  fuertes  controles  sobre  mí  era  una  evidencia  de  que  se  burlaba  de  sus autodenominadas funciones como Mago y Lagarto de oz. La fascinación de de la Madrid por los esclavos con  control-mental  en los EU, parece  ser que  le inspiró  para  combinar los  temas de  Bush de  lagartos-extraterrestres  y  sus  reputadas  teorías  sobre  las  raíces  mayas  /  de  hombres  lagarto  con  los  temas  de Reagan de Oz para reclamar el  papel de  Lagarto de Ahs.
Desde las divagaciones  de Byrd,  parecía que
hiciera mofa de su papel porque habían decidido cuando moriría “su” esclavo, y no tenía nada que ver con la  manera  de  cómo  me  matarían.  Byrd  se  mantuvo  “enganchado”  a  su  farsa  de  programación  toda  la noche. Tocaba el  violín y cantaba “para mí” en vez de  su tortuosa  costumbre de azotar y  ser brutal. El sexo fue, por primera y última vez, sin dolor.
Byrd no se había alejado demasiado de mí, pero, en cuanto a operaciones del gobierno se trataba. Cuando  yo  estaba  “sobre  el  arco  iris”  (“over  the  rainbow”)  en  el  DC  durante  el  verano  del  87,  los negocios fueron como de costumbre con Byrd. Fui escoltada al Goddard Space Flight Center donde Byrd me estaba esperando en un pasillo esterilizado cerca de los ascensores con espejos con adornos de latón.
Iba  cargado  de  útiles,  que  depositó  en  una  pequeña  mesa mientras  me  saludaba.  Cogió  una  tarjeta  de identificación de la  NASA y  me la colgó en  el  pezón, los dientes de  metal me mordían  con  los bordes dentados.  Cuando yo  (suavemente) grité, él dijo: “Ah  de acuerdo, la  usaré”,  la descolgó, y se  la colgó sobre su bata blanca de laboratorio. Me entregó una bata de laboratorio de la NASA como la suya y un pesado  bate  blanco.  En  su  casco  sugerentemente  y  con  “humor”,  decía  PESADO  (HARD)  en  grandes letras rojas. En mi casco ponía NASA, al revés, en una inversión especular también en letras rojas.
Cuando lo leí en el espejo, parecía como  si estuviera  en el lado equivocado del espejo y tuviera que  pasar  a  través  de  él  (según  la  programación  Alice  In  Wonderland  /  NASA).  También  indicaba claramente a-los-iniciados  que estaba  bajo el  control mental.
Byrd  miró su reloj de  bolsillo, lo  que me
provocó una oleada de terror, y dijo en críptico Wonderland, “Llegamos tarde. Mientras el ascensor cae por el agujero del conejo, invertiremos el tiempo y así llegaremos unos minutos antes”.  
Byrd  me  hizo  dar  vueltas  ante  las  puertas  como  espejos  del  ascensor  diciendo:  “Mira profundamente en el espejo y sé todo lo que puedas ser, mientras estés infinitamente perdida en todo lo que veas” Byrd medía su inducción hipnótica en función de lo que ordenaba. “Pasa a través del espejo”, las puertas se abrieron y entramos.
Cuando el ascensor supuestamente iba por el “nivel menos 99 (menos 66 según la cursi inversión de Aquino) de las profundidades del infierno”, Byrd me dijo que la Tierra “gira más y más rápido en el centro, haciendo una espiral hacia abajo como un efecto de tornado”. Yo caí más profundamente en mi trance  hipnótico.  Las  puertas  del  ascensor  se  abrieron  y  apareció  una  réplica  exacta  de  la  planta  que acabábamos de dejar. Sin embargo, el pasillo de esta planta llevaba a una sala de ordenadores y a una, aparentemente, desinfectada área de laboratorios. Algunos de los científicos que trabajaban encontraron divertidos  los  sombreros  que  llevábamos  e  incitaron  a  Byrd  para  que  exagerara  su  comedia,  Byrd  de hecho ignoró a estos trabajadores de la NASA, como a muchos otros, quizás adulaban deliberadamente su ego de artista porque se apoyaban en sus créditos para financiarse.   Byrd me hizo anunciar robóticamente a los trabajadores “Me está tomando por su líder”.
“Soy el Comandante, aquí,” dijo quien aparentemente era el director del laboratorio subterráneo. Los trabajadores volvieron de nuevo al trabajo mientras él seguía de pie con los brazos defensivamente cruzados  sobre  el  pecho,  mientras  sus  inteligentes  ojos  desde  detrás  de  las  gafas  inspeccionaban  la habitación examinando la  situación.  El  Comandante  tenía algunos  mechones grises  en su pelo  corto y oscuro, pero su construcción era sorprendentemente juvenil y elegante para su edad.
Él y Byrd al parecer
se conocían muy bien. Byrd se le acercó, arrastrándome hacia adelante. “Tom”, Byrd llamó a su amigo que  debería  rondar  los  50  y  media  sobre  metro  ochenta.  “Este  es  tu  ejemplar  del  día  que  prometí entregarte.  Estaré  más  interesado  en  ver  qué  puedes  ofrecer  ya  que  las  relaciones  diplomáticas  con México dependen de ella. No es que quiera aumentar ninguna presión que puedas tener, pero necesitan otras siete, exactamente como ella, para meterlas en la boca del Lagarto real (de la Madrid) para evitar que esparza los intestinos por el proyecto”.
“Es mejor así, amigo mío”, dijo el Comandante, acariciándose la barbilla sin descruzar los brazos. “De esta manera no podrá hablar sin implicarse a sí mismo”.
“Así es  como lo  ve  el Jefe”,  Byrd estuvo  de  acuerdo.  “Ya está metido  hasta  el fondo  de  todos modos, pero este tema (por los esclavos) le queda más cerca de casa y podrá servirse personalmente”.
Fuimos a una desinfectada área clínica, que tenía un laberinto de pequeñas habitaciones donde me desnudaron y prepararon para el laboratorio. Una enfermera me inyectó una droga del tipo “Tranquility” de la NASA y me dio instrucciones de ponerme la bata de nuevo. “Ven Por Aquí”, me ordenó mientras me  llevaba  por  el  pasillo,  balanceando  las  caderas  de  forma  exagerada.  Obedecí  inmediatamente.
La
droga de la Tranquilidad no tenía efectos recreativos, pero producía una actitud de pacífico respeto hacia todas las órdenes recibidas. Cuando nos acercábamos al laboratorio del tipo teatro, un pequeño grupo de hombres que estaría presente hablaban con Byrd y el llamado Comandante. Nos miraban y se reían de mi cumplimiento literal de andar como la enfermera.
Fui conducida por el Comandante a la entrada de un “detrás de la escena” que en realidad era un hundido  laboratorio  rodeado  de  vidrio  con  asientos  en  filas  ascendentes.  Los  científicos  con  batas  de laboratorio  de  la  NASA miraban  hacia  abajo sobre  la mesa  de laboratorio  donde  yo yacía  mientras  el Comandante me cableaba a una especie de ordenador.  Una cámara colocada en la parte superior de un rincón de la habitación, filmaba todo lo que sucedía. Supe a través de las conversaciones entre Byrd y el Comandante que de la Madrid había pedido un vídeo de los últimos avances en las técnicas del control mental  utilizadas  para  crear  a  sus  siete  esclavas.  En  realidad,  la  cámara  estaba  filmando  métodos científicos mezclados con desinformación “cómica” como un humorístico “no” a su solicitud.
Desde  que  se  me  consideró  “agotada”  y  mi  muerte  inminente,  el  Comandante  decía  a  los científicos que se “sentía libre para joder al espécimen de laboratorio”. “Pero primero”, dijo, “antes de satisfacer sus curiosidades mentales y físicas con el muestreo de las mercancías del Presidente (Reagan), debemos  satisfacer  el  intelecto  perverso  y  con  poco  espacio  para  el  humor  del  Presidente  (de  la Madrid)”.
Se  volvió  hacia  uno  de  los  trabajadores  técnicos  y  dijo:  “Tendrás  que  editar  esta  cinta  en
beneficio de De la Madrid y aprovecha para dejar fuera esta parte mientras la preparamos para hacer una broma ‘en blanco y negro’ con el camaleón”.


Un lagarto vivo encerrado en una especie de tubo de ensayo de vidrio me fue introducido  en la vagina.  La  cámara  se  centró  en  la  zona  donde  mis  piernas  abiertas  parecían  en  posición  de  parto. Actuando  como  si  yo  hubiera  concebido  mientras  tenía  relaciones  sexuales  con  de  la  Madrid,  el Comandante dijo: “Ahora, para el producto final, que en términos sencillos equivaldría a la descendencia  reproductiva de una máquina de reproducción de lagartos”. Dramáticamente hizo chasquear un guante de goma  y  se  lo  puso  e  hizo  ver  que  se  disponía  a  hacerme  un  examen  ginecológico.  De  hecho,  estaba abriendo la puerta del tubo-trampa del lagarto para que saliera. Muy lentamente, el lento lagarto sacó la cabeza  fuera  de  mi  vagina  y  se  arrastró  hasta  quedar  sobre  la  mesa  de  metal,  “Esto  concluye  toda  la demostración de la experimentación de la clonación de una modelo Presidencial”, dijo el comandante.
Parece  ser  que  fui  seleccionada  como  el  prototipo  de  las siete  esclavas  programadas  que  de  la Madrid  había  solicitado.  De  la  Madrid  estaba  interesado  en  esclavas  programadas  por  la  NASA  que hubieran  sido  mutiladas  vaginalmente  como  yo.  Estaba  sexualmente  obsesionado  con  aquella  horrible talla. No tengo forma de saber qué, ni qué avance tecnológico se proporcionó en realidad a De la Madrid gracias  a  la  película.  Sólo  sé  que  la  desinformación  deliberada  contaminaba  las  metodologías representadas, y que nunca había experimentado ninguna programación ni ninguna de las pruebas ni antes ni hasta ahora por ninguno de estos métodos.
Este vídeo creado para el “Lagarto Real” fue uno de los muchos temas crípticos de lagartos que la NASA utilizaba en sus operaciones en México. Todos mis roles programados en México involucraban a los  prolíficos  lagartos  locales,  las  iguanas.
De  la  Madrid  me  transmitió  la  “leyenda  de  la  iguana”,  y
explicaba que los extraterrestres que descendieron sobre los mayas tenían forma de lagarto. Las pirámides mayas,  su  avanzada  tecnología  astronómica,  incluyendo  el  sacrificio  de  las  vírgenes,  habían  sido supuestamente inspirados por extraterrestres lagartos. Me dijo  que cuando los  alienígenas se mezclaron con los Mayas  para  producir  una forma de vida que  pudieran  habitar,  fluctuaron  entre  un humano y  el aspecto de una iguana con habilidades camaleónicas. “Un vehículo perfecto para transformarse en líderes mundiales”.
De la Madrid afirmaba tener ascendencia Maya / alienígena en su sangre, por lo que se podía
transformar “de nuevo en  una Iguana, a voluntad”. De la  Madrid producía un holograma similar al que hacía Bush en su iniciación Eres Lo Que Lees.
En  su  holograma  como-un-lagarto,  la  lengua  y  los  ojos  producían  la  ilusión  de  que  se  estaba transformando  en  una Iguana.  Mientras  que  en  México,  se  me  ordenaba  siempre  esperar por  las  rocas donde las abundantes iguanas tomaban el sol antes de ser “trance-porLagarteadas”, en el Lagarto de Ahs.

CAPÍTULO XXX

EN INTERÉS DEL TIEMPO Y EL ESPACIO

El  senador  Patrick  Leahy  (D-Vermont),  quien  ejerció  como  vicepresidente  del  Comité  de Inteligencia del Senado de EEUU el 1985-86, era “amigo” del senador Byrd. La posición de Leahy en el Comité de Apropiaciones de Byrd en el Senado, junto con su antigua posición en la Inteligencia, le daba una enorme cantidad de poder e influencia. Si bien yo tenía motivos para haber estado en contacto con el Senador Leahy en numerosas ocasiones, Kelly, aparentemente, estaba más familiarizada  con  él que yo. Esto se evidenció en nuestra reunión con él en Vermont a finales del verano de 1985.
Alex Houston fue contratado para “entretener” en la Feria del Estado de Rutland, Vermont. Todo el viaje resultó ser una lluvia de actividad encubierta para mí, tiempo durante el cual obtuve un paquete de papeles de un agente no identificado con órdenes de entregarlo en mano al senador Leahy. Kelly se había mantenido  tan  ocupada  como  yo,  ya  que  Boxcar  Willie  y  otros  agentes  de  la  CIA  pedófilos  se encontraban en abundancia en la feria en el estado natal de Leahy.
El presidente Reagan me había dado órdenes específicas para llevar a cabo, mientras estuviera en Vermont, que incluían la entrega de un mensaje de “Patrick” para él. También me dijo: “Cuando vayas a Vermont, asegúrate de pasar (“comprar”) por LL Bean”.
Interpretando literalmente lo que sugería, pregunté: “Toda la tienda?”
“No”, dijo Reagan riendo. “Quiero decir pasar por allí. No tengo ninguna intención de comprar la tienda entera. Ya es mía. Sólo compra un par de cosas, como una Navaja Suiza LL Bean”. (1)
Cuando Reagan dijo de LL Bean, “ya es mía”, pensé que se refería a la cantidad de compras que hacía allí. Llevaba camisas de LL Bean, suéteres, y zapatillas, dormía en mantas de franela de LL Bean dentro de su pijama de LL Bean, y llevaba su Navaja Suiza (Swiss Army Knife) LL Bean “presidencial” negra, con la que se limpiaba las uñas. Pero capté el verdadero significado de la declaración de Reagan cuando fui “detenida” en la tienda LL Bean de Vermont el último día del largo compromiso de Houston en la Feria del Estado de Vermont.
La  tienda LL  Bean,  situada  cerca  de  la  cima de  la supuestamente montaña  más  alta del  bosque primitivo,  parecía  ser  una  tienda  tapadera  para  la  actividad  encubierta  de  la  CIA.
Cuando  pregunté  al
‘empleado’  asignado a Kelly y a mí por una Navaja Suiza negra, su respuesta indicó familiaridad con las operaciones encubiertas del gobierno. Utilizando el viejo y familiar mensaje (gatillo), al ordenar a Kelly y a mí el “Venid Por Aquí” (“Walk This Way”), nos llevó a través de un almacén y salimos por  la puerta trasera. Allí, un helicóptero negro, sin marcas nos estaba esperando en una plataforma.
El piloto nos llevó volando hasta la cima de una montaña, donde desembarcamos en un claro junto a  una  casa  aparentemente  inaccesible.  El  sitio  parecía  una  fortaleza,  y  dos  guardias  uniformados  nos recibieron cuando Kelly y yo salimos del helicóptero. Los guardias nos escoltaron hasta la casa, cuidando de Kelly mientras yo me reunía con el senador Leahy.
Entré en una habitación tipo oficina que tenía una vista panorámica del desierto, donde Leahy se apoyaba  en  un  muy  pulido,  escritorio  de  madera.  Llevaba  una  camisa  de  franela  naranja  que  había perdido  la  posibilidad  de  crujir.  Mi  sensación  era  que  el  entorno  de  Leahy,  así  como  su  apariencia, estaban desinfectados, al máximo posible.
Le entregué los documentos y mensajes según las  órdenes. Leahy procedió a explicar que él era consciente de  que  mi  muerte  era  inminente  debido  a  mi  participación  preliminar  en  el  TLCAN,  y  que posteriormente  Kelly  sería  negociada  en  una  operación  de  pornografía  en  la  Costa  Oeste.  No  sólo, obviamente él quería participar en el  “usarme”  antes  de  mi  30 aniversario,  sino que tenía “pistas” para encubrir aspectos en referencia a Kelly.
La  mayoría  de  mis  encuentros  traumáticos  con  Leahy  eran  de  temática  extraterrestre,  pero  a menudo  confiaba  en  mi  educación  católica  para  impulsar  sus  puntos  en  mi  mente.  Desde  mi  punto  de vista, Leahy fue, sin duda,  uno de los criminales  más inteligentes de todo este Gobierno en  la Sombra. Sus  características  cuidadosa  y  artificiosamente  camaleónicas  le  proporcionaban  la  libertad  de  parecer que compartía los  principios y creencias  de  quien  él  magistralmente  manipulaba tanto  a nivel nacional  a  nivel  internacional.  Se  ganó  el  respeto  de  Reagan  a  través  de  sus  compartidos  vínculos diplomáticos con el Vaticano, y su herencia católica irlandesa. Mientras que se presentaba públicamente oponiéndose  a  Byrd  en  el  Senado  por  cuestiones  de  Créditos,  en  realidad  trabajaban  juntos  detrás  de escena compartiendo esfuerzos para su dominación mundial.  Una vez más desde mi perspectiva, Leahy era un solitario que tenía su propia agenda y no respondía ante nadie, que yo supiese. La inteligencia de en  Leahy  se me  manifestó  a  menudo  por  la  profundidad  del  triple  sentido  de sus  palabras  y  acciones.
Todo  lo  que  hacía  era  para  un  propósito  más  profundo,  y  este  viaje  a  Vermont  demostraba  no  ser diferente.
A Kelly y a mí nos dieron lo que parecía ser una variación sofisticada de la droga de diseño de la NASA  /  CIA,  Tranquilidad,  lo  que  nos  convirtió  en  las  esclavas  robótica-mente-controladas  que  el senador Leahy  prefería.  Tal como la  droga  se iba apoderando  de  mí, yo  escuchaba  atentamente lo  que Leahy estaba diciendo.
“Dios  perdona-la”,  dijo  Leahy,  refiriéndose  tanto  a  mi  papel  en  el  TLCAN  como  a  su  abuso pedófilo de mi hija. “Por supuesto, Dios no es lo que te tiene que preocupar. Es un Dios pasivo, uno que pasa y vive solo en una Biblia. El Dios que se necesita para ser uno mismo en relación con el Dios que todo lo ve y todo lo sabe. Este gran, enorme, Ojo en el Cielo. Que todo lo ve, todo lo graba, y transmite la información  correcta  cuando  es  necesario.  Permíteme  darte algún  consejo  sonoro: ten  la  boca  cerrada, nada de esto es necesario que se sepa nada. Sólo tu vicepresidente (Bush) lo sabrá con seguridad, y él ha estado  manteniendo  secretos  toda  su  vida.  No  estoy  sugiriendo  que  George  Bush  es  Dios.  Oh  no,  es mucho más que  eso.  Es  un semi -dios,  lo que  significa  que  está a  caballo  entre  los  planes celestiales y terrenales  para  tomar  medidas con  lo que  ve con  su  siempre atento  Ojo  en  el  Cielo”. Contento  con su manipulación metafórica de mi mente literal, terminó: “Ahora, ya basta de jugar. Ve a buscar a la niña”.
Kelly estaba de pie en silencio y como un robot al otro lado de la puerta con los dos guardias. Nos llevaron por el pasillo, a través de una puerta tallada, y hasta el dormitorio de Leahy. La habitación estaba muy  afeminada  para  ser  de  un  hombre,  decorada  en  tonos  pastel,  volantes  blancos,  y  grandes  cojines ondulantes. Cuando el  senador  entró,  Kelly refunfuñó,  “Noooo,  no  tú de nuevo”, Leahy  señaló a  Kelly con  la  mano,  lo  que  la  inducía  al  silencio  y  la  sumisión.  A  continuación,  accediendo  a  fragmentos específicos de la personalidad que previamente habían recompartimentalizado en mi mente sobre el abuso sexual de la Kelly por Bush y Byrd, Leahy comenzó a desvestirse. Su piel pálida parecía aún más blanca contra las blancos  sábanas con volantes,  que parecían  acentuar  la  perversidad  de  sus actos  de pedofilia con  mi  hija  que  yo  estaba  obligada  a  ver. 

Completado  su  tortuoso  abuso,  Leahy  nos  ordenó  que  le siguiéramos abajo a su “laboratorio de tortura”.
Había  visto  y  experimentado  cámaras  de  tortura  enterradas  “acondicionadas  para  espiar”  antes tanto en EE.UU. como en México, y el “laboratorio de tortura” de Leahy se parecía más a un laboratorio de la NASA.  Su  acceso a  los últimos  avances en  electrónica /  drogas de  tecnología del  control-mental estaba en consonancia  con su  capacidad  para  utilizarlas.
Fui  atada  inmediatamente a  una  fría mesa,  de acero  inoxidable  y  cromo  por  los  dos  guardias.  Leahy  comenzó  a  recitar:  “Cruza tu  corazón  y  espera morir, te introduzco una aguja en el ojo”. Lentamente introdujo una “aguja” con cable en mi ojo derecho, mientras  que  Kelly  era  obligada  a  verlo.  Esta  dura  prueba  fue  dirigida  sin  duda  a  provocar  efectos traumáticos sobre todo en Kelly, ya que Leahy pensaba que yo de todos modos pronto moriría. “Si llamas, o lloras, Kelly será la primera en morir. Reza para que Dios y Bush te oigan, porque su Ojo ahora tiene una  oreja”.  Leahy  interrumpió  su  poema  para  explicar  que  yo  ahora  tenía  un  “Ordenador-en-el-ojo” enlazado con el Ojo en el Cielo de Bush, con la aguja haciendo de “antena” y transmitiendo cada palabra que Kelly decía. Continuó conmigo “Cada palabra que dices, cada aliento que suspiras: ‘Tu ojo lo trance-transmite al Ojo en el Cielo”.
Kelly se lo creyó, que la había encerrado en el silencio. El secreto de Leahy
estaba seguro – por el momento.
Mientras yo  estaba literalmente  fuera  de mi  mente debido  al intenso  dolor, Leahy  aprovechó  la oportunidad  para  programarme  con  lo  que  dijo  era  información  financiera  para  entregar  a  Byrd.  Esto implicaba ausencia de “personalidad”, por lo que tenía que destrozar los fragmentos que el mismo Leahy me había deliberadamente cambiado al violar a Kelly para poder enviar su mensaje con el “ordenador-en-el-ojo”. Me dijo que mi cuerpo era un conducto que lo enlazaba con el Ojo en el Cielo, a donde enviaba la información para su almacenamiento hasta el momento en que Byrd accediera.
“Sólo el más minúsculo
pequeño  pinchazo  puede  acceder  al  banco  de  “almacenamiento”  del  ordenador-en-el-ojo,  dijo  Leahy, riéndose del doble sentido de su propia burla en cuanto al tamaño del pene de Byrd.
Al  parecer  esta  no  era  la  primera  vez  que  Leahy  transfería  información  de  inteligencia  del Gobierno  de  los  EEUU  sensible  a  Byrd  a  través  de  mí.  Tuve  grabados  fotográficamente  números  en “bancos informáticos” de mi mente desde que Leahy me había preparado para la tarea unos meses antes en la Base White Sands Missile en Nuevo México. Fue allí, en el área TOP SECRET del control-mental de  la  base  donde  Leahy  me  sometió  a  torturas  extremas  y  programación  de  alta  tecnología.  La combinación  de  efectos  era  una  costumbre,  Leahy  dijo:  “La  financiación  seguirá  siendo  aprobada, siempre que Proyectos como éste (control-mental)  continúen recibiendo su total  atención”. 

Jaula

Me trataron como a un animal de laboratorio sin aparentemente tener en cuenta si vivía o moría. Me pusieron en una jaula de metal con las paredes y el suelo electrificado, denominada por algunos como la reja del pájaro carpintero, que provocaba una tortura física ineludible.
A  pesar  de  sus  torturas,  su  inteligencia,  los  métodos  de  alta  tecnología,  y  las  sofisticadas manipulaciones  de  la  mente.  El  senador  Leahy  no  pudo  ocultar  sus  “secretos”  –  incluyendo  el  abuso sexual  a  Kelly.  Tuvo  éxito,  pero,  al  hacer  que  Kelly  y  yo  fuéramos  hospitalizadas  por  sus  abusos  de tortura a nuestro regreso a Tennessee. Tuve dolores insoportables y  sufrí un daño irreparable en mi ojo derecho,  mientras  que  Kelly  psicosomáticamente  sufrió  una  insuficiencia  respiratoria  debido  a  sus traumas  extremos.  Las  manifestaciones  físicas  de  la  devastación  psicológica  causada  en  nosotras  por el senador Leahy han impedido a gente ajena el plantear preguntas con respecto a la causa.
Igualmente digno de mención, son los otros numerosos autores de alto perfil a los que Kelly y yo tuvimos  una  exposición  a  lo  largo  de  los  años.  Estos  individuos,  a  pesar  del  modus  operandi  de  la “necesidad-de-saber”  de la  CIA para mantener que  “la mano izquierda no  sepa lo  que  está  haciendo  la mano derecha”, estaban en condiciones de tener conocimiento de las victimizaciones de Kelly y la mía.
Todos ellos accedían a nuestra programación bien  fuera  para distribución de drogas, banca / entrega de mensajes,  manifestaciones  del  control-mental,  o,  más  frecuentemente,  para  su  perversa  gratificación sexual.
Estos demasiado numerosos individuos,  y eventos son capítulos importantes de mi vida que, por razones de tiempo y espacio, serán totalmente expuestos en  un libro de próxima aparición. En lugar de señalar a estas personas con el dedo por una cuestión de “Venganza” (no admite ninguna comparación), deben  ser  identificados  públicamente  por  el  bien  de  todos  nosotros  y,  sobre  todo,  por  amor  a  nuestros hijos.  Por  tanto,  una  lista  de  perpe-traidores  será  compilada  y  distribuida  estratégicamente  para  la posteridad,  así  como  para  evitar  que  estos  individuos  intervengan  en  cualquier  audiencia  (2)  en  el Congreso que habrá próximamente como resultado de esta exposición.  

CAPÍTULO XXXII

EL REY Y EL OJO

    

Arabia Saudí hacía de rosca o bien de entrada o bien de salida en la mayoría de las operaciones en las  que  estuve  involucrada,  debido  principalmente  a  la  compra  y  el  envío  de  armas,  drogas,  y  niños programados de cabello rubio y ojos azules. Según las demandas de George Bush, Arabia Saudí era, en esencia, un brazo financiero controlado por Estados Unidos. El rey Fahd de Arabia Saudí, y su embajador en EEUU, el príncipe Bandar, proporcionaban un frente a las operaciones encubiertas inconstitucionales y penales de  EEUU.  Esto  incluía el  armamento  de Irak  y de  la  Contra  nicaragüense,  la  participación  de EE.UU.  en  el  escándalo del  Banco  de  Crédito  y  Comercio Internacional  (BCCI),  y la  financiación  del Presupuesto Negro  a través de  la  compra  de niños de  nuestra nación para  ser  utilizados como  esclavos sexuales y jinetes de camellos.
Desde que los EEUU habían “ganado” el control de las industrias de las
drogas  a  través  de  las  llamadas  Guerras  de las  Drogas,  Arabia  Saudita  jugaba  un papel  integral  en  su distribución.  Tuve  la  experiencia de que  la  afirmación de  Bush de  tener  al  rey  Fahd  de  Arabia  Saudita como su títere era, de hecho, una realidad. Era natural pues que las criminales relaciones diplomáticas con México interactuaran  con  Arabia  Saudí  bajo  aquellas  circunstancias.  Al fin  y  al  cabo, el rey  Fahd  y  el presidente  mexicano  Miguel  de  la  Madrid  eran  miembros  activos  de  la  élite  de  George  Bush  en  el “Vecindario” del Nuevo Orden Mundial. Antes de salir de Washington, DC, era “mi deber como patriota americana  (programada)”  participar  en  el  inicio  de  la  rama  del  Rey  y  el  Ojo  de  la  operación  Billetes Verdes para Espaldas Mojadas.
Mientras se iban  ultimando  los  planes para  una reunión clandestina a  las 03:00  AM en el  Hotel L’Enfante a la que yo debía asistir, me llevaron por Washington DC recogiendo mensajes e información de última  hora.  No  tenía la opción  de  irme.  Kelly estaba en la Oficina  de  la  residencia  de  Bush donde Houston  nos  había  dejado  caer  antes  del  día  de  mi  exposición  inicial.  El  congresista Guy  VanderJagt estaba en la oficina de Bush junto con Dick Cheney cuando llegamos. Antes de llevarse a Kelly a la zona de arriba de la residencia, Vanderjagt explicó a Bush la historia sobre cómo me tomó la virginidad cuando yo era pequeña. Recomendó a Bush hacer lo mismo con Kelly antes de que alguien más “se te adelante”. Bush rió y respondió: “¿Qué te hace creer que no la tengo?”. (1)
Vanderjagt miró a Kelly la cogió de la mano y se la llevó escaleras arriba mientras Bush y Cheney empezaban  a  darme  instrucciones.  Bush  bromeaba  sobre  cómo  trabajaba  entre  las  “sombras”  del “cementerio” en el “turno de noche de la Casa Blanca” en la operación del Rey y el Ojo. Cheney comenzó mis  instrucciones  con  la  amenaza  habitual  a  la  vida  de  Kelly,  y  fue  interrumpido  por  una  llamada telefónica ordenándome ir a la Casa Blanca. Todo el tiempo que estuve fuera, experimenté una sensación de pánico y miedo por haber tenido que dejar a Kelly con Bush. Aunque no podía saber las razones, la experiencia de Shasta me había dejado con un incomprensible temor subconsciente por la vida de Kelly que se vio agravado por las más recientes amenazas de Cheney. Estaba aprensiva cuando estuve de vuelta en casa de Bush aquella noche, tarde, para acabar de recibir instrucciones. Habían empezado una fiesta, y yo estaba consternada al ver el lugar tan concurrido y sin niños.
Mientras caminaba a través de la multitud, Cheney me vio y empezó a cruzar la habitación hacia mí, vi  a  VanderJagt  cerca,  que  había  estado  bebiendo  excesivamente,  y  ansiosamente  le  pregunté  dónde estaba  Kelly.  Me  dijo,  “Arriba  durmiendo,  George  te  está  esperando”.  Yo  quería  desesperadamente  ir donde Kelly pero Cheney, que estaba borracho, como de costumbre, llegaba en ese momento a donde yo estaba.
“Ven  Por  Aquí”,  Cheney  arrastraba  las  palabras.  Imitaba  el  caminar  del  espantapájaros  de  Oz mientras me llevaba en medio de la multitud hacia la oficina de Bush. Bush estaba ocupado detrás de su escritorio,  y  su  tensión  era  evidente.  Dijo:  “Phil  Habib  está  montando  un  número  en  la  cabeza  de  su Alteza (Fahd), y yo quiero que le montes uno en su ‘Polla’ “.
“Por  favor”,  se  quejó  Dick  Cheney  por  el  término.  “Esto  quiere  decir  hacerle  una  follada  Real. Desgástalo. Harás un viaje en alfombra mágica esta noche, pequeña Genio, ve hacia abajo a través de la madriguera del conejo, a través del espejo y nos encontraremos al otro lado”.
“Bien. Será mejor llevar una  sonrisa en la cara cuando vayamos (a la reunión de las 3:00 AM) me  dijo  Bush  mientras  yo  salía  por  la  puerta.  “Si  haces tu parte  como  es  debido,  él  también  lo  hará”.
Me escoltaron hasta el Hotel L’Enfante donde sería prostituida al rey Fahd. Ya había sido expuesta antes sexualmente a él,  pero  esta era mi primera  vez con él y sus cinco jóvenes chicas. La semejanza de  las características  físicas  fuertemente  sugería  que  aquellas  chicas  saudíes  eran  sin  duda  hijas  suyas.  Sus edades variaban aproximadamente entre los diez y los veinte años. Dando muestras de la programación Genio-en-la-Botella, con las que Fahd estaba familiarizado, hice una reverencia diciendo: “Sus deseos son mis órdenes”, el primer deseo de Fahd era de información, le dije que me gustaría ofrecérsela más tarde en la reunión.
Fahd se “desnudó” mientras sus chicas me quitaban la ropa. Luego me “prepararon” según
las órdenes “lavándome” con sus lenguas, mientras la más joven de ellas brevemente le hacía sexo oral a él. Las niñas recibieron la orden de quedarse al margen mientras yo procedía a satisfacer sexualmente a Fahd de acuerdo con sus instrucciones y  aquellas  que había recibido  anteriormente de  Cheney y  Bush.
Cuando  terminé  de  hacer  “mi  parte”  en  nombre  de  las  “relaciones  diplomáticas”,  fue  Habib  quien  me acompañó hasta la puerta para echarme. Tenía que reunirme con Fahd de nuevo a las 03:00 am en la suite de Habib.
Cuando entré  por  la puerta,  Habib  saltaba impacientemente  arriba y abajo como si hubiera sido activado  con  cocaína.  Haciendo  uso  de  su  papel  de  Conejo  Blanco,  dijo  en  el  Críptico  Wonderland “Llegamos tarde! Llegamos tarde! A una fecha muy importante!”  Me llevó abajo a la entrada del hotel, donde Bush y Cheney acababan de llegar luciendo sus visiblemente ridículas gabardinas.
Bush inmediatamente ordenó a Habib, “Llama” e hizo un gesto simulando el teléfono a través del vestíbulo. Habib dio la vuelta y corrió hacia el teléfono. Cheney se lanzó escaleras arriba, dejándome sola con Bush. Bush dijo, refiriéndose a Habib, “No te encanta ver al conejo (wabbit) saltando?”
Cuando  Cheney  regresó  momentos  después,  mi  (identificado)  escolta  del  Servicio  Secreto  me llevó a la zona comercial del hotel esperando que la reunión en la suite de Habib comenzara. Yo había sufrido privación de agua durante algún  tiempo, cuando mi escolta señaló  que nos  sentáramos cerca de una fuente. Me dijo que sus órdenes eran: “Puedes llevar a una puta hasta el agua, pero no le puedes dejar que beba”. Me molestaba aún más, diciéndome que él sabía que yo era capaz de “sorber las jorobas de mil camellos secos”.  Finalmente, me  llevó a la reunión en la suite de Habib,  donde Bush,  Cheney, Fahd,  y Habib estaban en medio de una discusión.
Bush accedió a los mensajes y detalles de transacciones bancarias que se me habían programado en Shasta, y me ordenó retransmitir un relato de mi encuentro con de la Madrid y la posterior apertura de la frontera de Juárez.
La complejidad de esta reunión, agravada por el hecho de estar al corriente sólo de
ciertas  partes,  no  debe  ser  documentada  aquí  fuera  de  contexto.  Yo  sé  que  Bush  estaba  preparando  el escenario para la implementación del Nuevo Orden Mundial, utilizando los roles de México y de Arabia Saudí para cubrir y dar una mayor expansión en la actividad criminal encubierta de EEUU.
Esto incluía el
armamento de Irak con armas capacitadas para la guerra química. El mensaje con que Reagan me había programado antes ese mismo día era una prueba más de ello. Entregué el mensaje de Reagan al rey Fahd como se me había ordenado:
“Saludos  al  Rey  Fahd  de  parte  del  presidente  Reagan.  Las  negociaciones  que  están  a  punto  de iniciarse  no  sólo  son  fundamentales  para  el  proceso  de  paz  en  el  mundo,  sino  que  posiblemente solidificarán las relaciones EEUU-Arabia Saudita más allá de sus expectativas. Tienes mi palabra de que lo que parece  ser una acumulación  de fuerzas  en  Irak  no es más  que un  espejismo  en un torbellino de viento. Y cuando se complete esta operación y, finalmente, el polvo se asiente, verás que con el tiempo la arena  se  habrá  desplazado,  yendo  hacia  nuestros  adversarios  y  cambiando  todo  poder  y  control  hacia nuestro unificado esfuerzo. Unidos podremos conquistarlo todo en nombre de la paz y el orden mundial, y yo confío en  que juntos  no podemos fallar.  Cuanto más destruya  Sadam menos  tendremos que  hacer y tratar cuando se implemente el Orden. Mientras tanto, todos tenemos mucho que ganar y ni un momento para perder”.
Estaba lloviendo mientras era escoltada de vuelta a la residencia de Bush donde Houston esperaba para llevarnos a Kelly ya mí de vuelta a Tennessee. 

 (1)  El  examen  del  médico  del  estado  de  Alaska  que  designó  el  abuso  sexual  infantil  y  las  fotos, corroborando que, por una vez, Bush pudo habría dicho la verdad.

 CAPÍTULO XXXII

UN LUGAR DONDE PODER IR,
SIN NECESIDAD DE OCULTAR-SE

   

Alex Houston había mantenido su tapadera de distribución comercial de condensadores a lo largo de los años, cambiando de forma  rutinaria los nombres de empresas y clientes. A finales del verano de 1987, Houston había tropezado con una investigación de ventas legítimas de la República Popular China, no  pudiendo  gestionar  con  rentabilidad  un  negocio  legal,  se  buscó  un  socio  de  quien  decía  que  estaba desprotegido por tener una curiosa pero no concluyente asociación con la Inteligencia de los EEUU. Este socio era Mark Phillips.
Houston me prohibió reunirme con Mark mientras su revisión de antecedentes no
fuera completada y comprobadas sus lealtades. Por muy intrigado que estuviera por el pasado de Mark, Houston  estaba  cautivado  por  su  propensión a  realizar  intervenciones  empresariales  internacionales.  A cambio  de  la  cooperación  de  Mark,  Houston  formó  con  él  una  corporación  legal.
Mark  Phillips  se convirtió en presidente y consejero delegado de Uniphayse. No pasó mucho tiempo antes que se ganase la confianza  de  Houston  a  través  de  repetidos  éxitos  profesionales,  hasta  que  Houston  me  permitió conocerlo.
 Sentí  inmediatamente  que  Mark  era  muy  diferente  de  los  otros  hombres  con  los  que  me  había encontrado de forma rutinaria. Me trataba como si fuera una persona, y sus ojos no revelaban en absoluto ningún  interés  sexual  en  mí.  En  lugar  de  hablar  sobre  la  dominación  del  mundo,  la  esclavitud,  la pornografía,  las  drogas,  y  el  genocidio  como  los  demás  hombres  que  conocía,  él  me  enseñaba  los mapaches  que  había  rescatado  años  atrás  de  una  muerte  segura  y  luego  domesticado.
Quedé
profundamente impresionada con la forma en que sus mascotas “salvajes” la querían y confiaban en él. No podía pensar en quién confiar, pedir ayuda, o incluso preguntar en ese momento qué era lo que hacía diferente a Mark.
En otoño de 1987, Kelly fue inscriPta en la Escuela Católica St. Pius de Nashville, Tennessee. Su comportamiento  inusual  se  abordó  en  la  orientación  escolar,  pero  sus  causas  y  /  o  los  orígenes  nunca fueron atendidas. Kelly todavía se ríe de lo absurdo que fue aconsejada por expresar su “indignación” al garabatear el motivo de su ira en un trozo de papel y luego saltar sobre el. Su “ira” causada por el abuso sexual y torturas físicas y psicológicas extremas, no se podía aliviar de una forma tan simplista. Houston había prohibido a Kelly exteriorizar las emociones, y esto le había acondicionado. Una vez, cuando él le golpeó  salvajemente  por  estar  riendo,  me  acurruqué  en  un  rincón  reteniéndola  durante  horas.  Esto  no afectó de manera positiva sus enormes necesidades de consolidación más que el saltar sobre un trozo de papel. Con la cara llena de lágrimas, abrió las cortinas de su habitación y clamó a lo que ella creía que era “el Ojo en el Cielo” de Bush. “¿Por qué me odias? Por qué me odias tanto, mundo, cuando yo te quiero? Me quiero morir ahora. No puedo aguantar más”.
Esto, era el origen del ataque de asma casi mortal que tuvo que soportar, además demostraba que las torturas  de  Houston fueron  excesivas para coexistir  con  una  niña de siete años. En  retrospectiva, la parte restante de su mente que pudiera cuestionar por qué su existencia era demasiado horrible como para comprenderlo estaba cerrada – Y así la “vida” de una esclava de mente-controlada.
En  diciembre  de  1987,  el  día  de  mi  30  aniversario  se  puso  en  marcha  la  cuenta  atrás  para  mi muerte. Houston estaba en contacto regular con Michael Dante (como prueban los recibos de teléfono), y fueron finalizados los arreglos para que Kelly y yo fuéramos trasladadas en California. 

Allí, se suponía que  debía  ser  quemada  viva  en  una  película  snuff  de  pornografía  y  Kelly  pasaría  a  ser  propiedad  de Dante.  Pero  primero,  tenía  órdenes  de  concluir  mi  participación  en  la  Operación  Billetes  Verdes  para Espaldas Mojadas con una reunión con De la Madrid. Houston había sido contratado para un crucero de la NCL de Año Nuevo en México para nosotros tres.
Kelly y yo estábamos caminando entre ruinas piramidales mexicanas en Tulum, cuando Houston señaló un lagarto iguana tomando el sol en una roca cerca del estacionamiento. Cuando Kelly y yo nos acercamos a la iguana, dos agentes del Servicio Secreto Mexicano surgieron de un Mercedes azul oscuro.
Utilizaron las llaves, códigos, y gatillos de nuestra programación que les habían sido proporcionados para crear hipnóticamente la ilusión de que la iguana se estaba trance-formando en la Madrid. Esta técnica de control consistía en construir un bloque amnésico para asegurarse más adelante acceder al recuerdo.
En realidad, nos llevaron en coche a la hortera y cercana casa de estilo museo de de  la Madrid. Allí, Kelly y yo fuimos llevadas a su demasiado familiar dormitorio por una comadrona uniformada. La cama de De la Madrid era una cama de agua super-grande situada en un dosel con armadura de madera oscura.  Esta  vez  la  colcha  era  de  felpa  de  colores negro-rojo  sangre,  que  de  la  Madrid  señaló  a  Kelly mientras la dejaba en la cama. Según mi experiencia el lecho de la Madrid era en sí mismo una aventura tecnológica de la NASA.
La parte interior de la cubierta era una pantalla de cine donde de la Madrid veía videos porno y / o películas proporcionadas por la NASA. Desde su cama vi réplicas de los monitores multipantalla Goldstar de la NASA que eran utilizados de forma  rutinaria en el acondicionamiento “experimental” del control-mental.  Al  filmar  los  actuales  monitores  multipantalla  agrupados  de  la  NASA,  el  vídeo  resultante proporciona la ilusión de estar viendo la multipantalla Goldstar cuando se muestra en  una sola pantalla (sólo una) tal como se construyó en el dosel de la cama de De la Madrid.
Por ejemplo, una vez, cuando
estaba en la cama, el mismo cielo azul claro con nubes en movimiento que aparecía en las pantallas de los monitores  que  la  NASA  utilizaba  para  bloquear  mi  programación  “En  algún  lugar  del  Tiempo” (“Somewhere in Time”), se mostraba en la pantalla de cine del dosel de De la Madrid.
Para mejorar aún
más el efecto de tenerme hipnóticamente  “flotando / a la deriva” en su cama de agua, la había cubierto con una colcha de un color azul cielo claro parecido estampada con nubes. Se podía acceder fácilmente a mi anterior programación de la NASA “En algún lugar del Tiempo” a través de este sencillo gatillo, pero complejo método visual. La pornografía que se mostraba era de anteriores grabaciones mías, alternándola con  las  imágenes  de  una  cámara  de  vídeo  incorporada  que  proyectaba  nuestros  actos  sexuales  en  la pantalla mientras pasaban.    

aBUSO ANAL BORRAR
Esta vez, dijo De la Madrid: “Acabaremos donde  empezamos …”, refiriéndose al hacerme testigo
de la violación de mi hija en Shasta. Me ordenó desnudarme y reclinarme contra la cabecera de su cama. A los pies de la cama, empezó a tirar de los pantalones vaqueros de Kelly mientras decía, “Tú la hiciste nacer,  tal  como  hiciste  nacer  el  acuerdo  de  fronteras,  y  ahora  tu  papel  pasa  por  las  dos  bandas.  Las lágrimas que derramará  cuando tú  te quemes no  podrán  extinguir  las  llamas  de  la pasión que  tú  le has pasado a ella. Tu intensa sexualidad se ha regenerado en ella, y este experimento hormonal de la genética evolucionará con éxito en futuras generaciones. Tu papel se ha completado. Y gracias a mis amigos de Washington, la NASA ha perfeccionado la fórmula y ha dado a luz la tecnología de la procreación espejo mediante  recreadas  líneas  de  sangre.  La  única  diferencia  detectable  hace  helar  la  sangre.  Reptil. Descúbrelo por ti misma”.
De la Madrid hizo un gesto hacia el dosel de la pantalla, donde aparecía mi vídeo que había creado la NASA “dando a luz” a la lagartija. En aquellos tiempos, la NASA me había dado la droga de diseño para  el  control  de  la  mente,  llamada  “Tranquilidad”,  y  yo  aparecía  pateando  con  fuerza.  Mis  ojos  se fijaron  hipnóticamente en el  vídeo mientras él  empezaba a realizar sexo oral  con mi  hija.  Ella  también estaba indefensa,  rendida  e  impotente  por  la  droga  y  en  total  silencio  ante  cada  una  de  sus  demandas.
Haciendo uso de comandos específicos, De la Madrid me ordenó abrir las piernas y mostrar la talla de la mutilación vaginal. Se colocó sobre la cara de Kelly, sofocándola con su pene, mientras hacía sexo oral con mi talla.
Cuando  por  fin  volvimos  al  crucero  de  la  NCL,  Kelly  y  yo  teníamos  vómitos  y  estábamos enfermas  a  causa  del  abuso  de  De  la  Madrid  y  el  trauma  del  alto  voltaje  que  le  seguía.
Un  envío
inusualmente  grande  de  cocaína  y  heroína  había  sido  cargado,  que  fue  transferido  a  las  paredes  de  la autocaravana una vez que atracamos en Key Biscayne, Florida. Houston supuestamente se quedó a bordo del  buque  para  su  compromiso  de  la  semana  siguiente,  mientras  yo  conducía  la  autocaravana  llena  de drogas y a mi hija enferma en la granja de Houston, donde residíamos en Tennessee.
Cuando  Houston  volvió  a  Tennessee  de  su  crucero  de  la  NCL,  Ken  Riley  ya  había  vaciado  la autocaravana y dispersado las drogas como se había planeado. El único negocio que Houston tenía que atender  era  llevar  a  cabo  la  fase  final  de  trance-ferirnos  a  Kelly  y  a  mí  a  Dante  y  proceder  a  la actualización de los últimos éxitos de Mark Phillips.
Houston inmediatamente empezó a programarme para que no cogiera nada, que no fuera a Kelly y mi ropa cuando nos enviaba con Dante.

Al mismo tiempo, Mark Phillips y yo habíamos llegado a un nivel de  comunicación  que  era  nuevo  para  mí.  Aunque  no  tenía  ninguna  comprensión  consciente  de  lo  que estaba diciendo, las verdades que decía resonaban en lo más profundo de mi ser. Por ejemplo, cuando se presentó con su coche deportivo Delorean “Regreso al futuro”, dijo sabiamente y crípticamente, “A veces tienes que saber dónde has estado para saber a dónde vas”.
Justo antes de que Kelly y yo saliéramos hacia California, Mark me pidió que le ayudara a echar a Houston del negocio, proporcionándole los archivos donde sospechaba encontrar pruebas de la actividad criminal (de la Corporación) y que Houston mantenía ocultos en nuestra casa. No sólo tenía mucho gusto en hacerlo, sino que “de alguna manera” yo a cambio era capaz de pedirle ayuda. Le pedí que nos ayudase a Kelly y mí a alejarnos de Houston antes de que yo fuera asesinada y Kelly condenada a un destino peor que la muerte. Mark me aseguró que me ayudaría.
El día que Houston pretendía transferir-nos, a Kelly y a mí, a Dante, sentí la extraña compulsión de llamar a Mark y notificárselo. Aquella mañana, Houston se dirigió a la oficina de Mark creyendo que se reuniría con él más tarde. Pero Mark trajo un equipo de apoyo hasta casa, y nos rescató a Kelly y a mí.
Nos interceptó,  brillantemente, cuando estábamos a  punto de ser llevadas a nuestro  pretendido destino! Mark incluso entendió la necesidad de Kelly y mia de rescatar a nuestros animales de granja del abuso de Houston. No sólo encontró un buen hogar para nuestros animales, también se lo había amañado para que pudieran  ser  cargados  y  trasladados  durante  nuestra  frenética  carrera  para  mudarnos  de  la  casa  de Houston.  A  las  dos  horas,  Mark  nos  había  llevado,  con  seguridad,  a  Kelly,  a  mí,  a  nuestros  animales domésticos y al ganado hacia la libertad. A pesar de la brillante orquestación, el pandemónium se desató cuando  se  descubrió  que  Kelly  y  yo  habíamos  sido  interceptadas  y  desviadas  de  nuestra  prevista desaparición.
“Despierta, Bella Durmiente”, dijo Mark mientras suavemente me despertaba con una taza de café recién hecho. “Bienvenida a un nuevo día”.
Mis ojos se abrieron. Nunca había experimentado tanta amabilidad antes, y todo parecía un mundo nuevo para mí. Marc me regaló un hermoso reloj, que me puso en la muñeca. Al notar mi admiración y sorpresa, explicó: “Ahora siempre sabrás que te di la hora”.
La  hora? Nadie nunca me  había dado su tiempo  antes. Sólo  me habian  robado el  mío. Y  nunca había llevado un reloj antes. Ni siquiera sabía en qué mes o año vivía, ni mucho menos contaba los días.
No era consciente del paso del tiempo hasta que Mark me explicó que debería controlarlo siempre desde ahora en adelante.
“Dices  que  alguien  intenta  matarte.  ¿Por  qué?”  –  Preguntó  Mark.  No  podía  pensar  en  qué responder.  Estaba  totalmente  amnésica.  Los  tres  estábamos  ahora  en  grave  peligro,  literalmente esquivando las balas mientras yo buscaba desesperadamente respuestas. Cómo había podido pedir ayuda cuando ni siquiera sabía de quién y / o de que estaba huyendo? Tenía las respuestas dentro, en algún lugar y tenía la intención de descubrirlas todas. Rápido. Ahora había tres vidas en la cuerda floja.
Mark  entendía  que  la  seguridad  era  equivalente  a  la  recuperación  de  la  memoria.  Al  mismo tiempo,  ninguno de  nosotros estaría a  salvo hasta que pudiera  recordar quién  era y  lo que  teníamos en contra. (1) Mark rápidamente había vendido todo lo que tenía, incluyendo su DeLorean, reteniendo sólo las  necesidades  básicas.  También  vendió  la  autocaravana  que  me  había  sido  concedida  después  de mi divorcio  con Alex Houston. Haciendo  uso de  estos  fondos, Mark  nos llevó  a  Kelly y a  mí,  al pacífico desierto de Alaska.
El  4  de  febrero  de  1988  marcó  el  comienzo  de  la  vida  de  Kelly  y  la  mía,  libres  de  nuestra existencia mente-controlada.  También marcó el  comienzo de un  nuevo  tipo de  supervivencia al vernos embarcados  en  “El  juego más peligroso”  de  proporciones  internacionales.  A  pesar  de las amenazas de muerte  y  atentados,  intimidaciones  y  encubrimientos,  hemos  sobrevivido  estos  últimos  siete  años  para negarnos a guardar secretos – que es en sí mismo una “otra historia”.   

 (1) Tal como la exactitud de mis notas de desprogramación fueron corroboradas y / o verificadas, los  resúmenes  de  las  diversas  experiencias  y  la  identificación  de  los  abusadores  fueron  difundidos ampliamente. Los que lean estos resúmenes a lo largo de los años, literalmente me habrán visto ganar una tranquilidad / paz mental. (Reinsertada.)

 

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