La explosión de Tunguska

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¿CAÍDA DE UN CUERPO CELESTE O UNA NAVE ESPACIAL?

por Horacio Velmont

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1) TEORÍAS PROPUESTAS

La explosión de Tunguska ocurrió sobre sobre las proximidades del río Podkamennaya en Tunguska (Evenkía, Siberia, Rusia), el día 30 de junio de 1908. Lo extraño del evento suscitó numerosas teorías, pues la detonación fue similar a la de un arma termonuclear de elevada potencia.

La teoría que más se acepta es que se trató de un cometa, y el hecho de que no se haya recuperado ningún fragmento se atribuye a que estaba formado por hielo, y en cuanto a la inexistencia de cráter, algo que dejó muy perplejo a los científicos, al hecho de que los trozos no alcanzaron la superficie. Entre las otras teorías que se han manejado se pueden citar las siguientes: 1) Vehículo espacial de propulsión atómica; 2) bomba de hidrógeno natural; 3) antimateria; 4) tormenta magnética. El bólido, de unos 80m de diámetro, detonó en el aire. La explosión fue detectada por numerosas estaciones sismográficas y hasta por una estación barográfica en el Reino Unido debido a las fluctuaciones en la presión atmosférica que produjo.

Incendió y derribó árboles en un área de 2150 km², rompiendo ventanas y haciendo caer a la gente al suelo a 400 km de distancia. Durante varios días, las noches eran tan brillantes en partes de Rusia y Europa que se podía leer tras la puesta de sol sin necesidad de luz artificial. La energía liberada se ha establecido, mediante el estudio del área de aniquilación, en aproximadamente 30 megatones. Si hubiese explotado sobre zona habitada, se habría producido una masacre de enormes dimensiones. Se hicieron muchas expediciones para estudiar el suceso. En 1938, Kulik realizó fotografías aéreas de la zona, lo que puso en evidencia una estructura del área de devastación en forma de «alas de mariposa». Esto indicaría que se produjeron dos explosiones sucesivas en línea recta.

En los años 50 y 60 otras expediciones hallaron microlitos cristalinos muy ricos en níquel e iridio enterrados por toda la zona, lo que refuerza la teoría de que pudo tratarse de un objeto natural de origen extraterrestre. Como se mencionó recién, la teoría más aceptada actualmente por los científicos es la caída de un cuerpo celeste, un cometa pequeño o quizá sólo un fragmento, compuesto de hielo y polvo que estalló y posteriormente quedó completamente vaporizado por el roce con la atmósfera terrestre, permitiendo que todo el hielo se sublimara directamente a gas, que se dispersó por la atmósfera eliminando todo rastro de la explosión. No hay necesidad de extenderse sobre este evento porque para quien desee ampliarlo hay abundante material en la Red. Wikipedia, por ejemplo, brinda bastante material.

2) DEVELACIÓN DEL ENIGMA

Si bien los científicos han acertado en cuanto a que la causa más probable de la explosión de Tunguska haya sido la caída de un cometa, fallaron en explicar la razón de que no se haya encontrado ningún cráter y también acerca de por qué han aparecido en el lugar indicios de la caída de una nave espacial.

SESIÓN DEL 17/10/12

Médium: Daniel
Interlocutor: Denyse 
Entidad convocada: Ruanel, espíritu de quien fuera Ronald Hubbard

INTERLOCUTOR: Maestro, hay un tema que ha originado muchas controversias, y hasta ahora no existe acuerdo unánime sobre lo que en realidad sucedió en Tunguska. Me refiero que se habla de la caída de un meteoro, de algún cometa, de algún trozo de antimateria, de explosión atómica e incluso de la caída de un Ovni. En este último sentido, en 1946, el escritor soviético de ciencia ficción Alexander Kazantsev formuló una teoría que disfrazó de cuento, sugiriendo que la explosión sobre Siberia había sido causada por el incendio de una astronave movida por energía nuclear, tal vez procedente de Marte. Kasantsev especulaba que los extraterrestres habían venido para aprovisionarse de agua en el lago Baikal, que es el mayor volumen de agua dulce existente en el planeta. Al descender su nave a través de la atmósfera, la fricción la calentó hasta hacer estallar sus motores, produciéndose en el aire una explosión como la de la bomba de Hiroshima. Kasantsev no fue el único que supuso la caída de un Ovni, porque los ufólogos soviéticos Félix Zigel y Alexei Zolotov también sostuvieron esta idea de la explosión de una astronave nuclear. Zigel llegó incluso a proponer la idea de que la nave realizó una maniobra en zigzag al intentar desesperadamente un aterrizaje, aunque en realidad ninguno de los testigos manifestó haber visto cambios de rumbo en la bola de fuego. También otro escritor de ciencia-ficción, John Baxter, en su libro “Thefire carne by”, publicado en 1976, siguió la teoría de Kazantsev al comparar los efectos de la explosión de Tunguska con los de la bomba de Hiroshima: el fogonazo cegador y el intenso calor, la corriente ascendente de aire caliente que originó una columna “ardiente”, y el característico grupo de árboles que permanecieron de pie en el centro de las devastaciones de Tunguska, tal como había ocurrido en el punto de explosión de la bomba de Hiroshima. Hubo incluso rumores de radiaciones mortíferas en el lugar. Uno de los personajes del cuento de Alexander Kazantsev habla de un hombre que, poco después de examinar la zona devastada de Tunguska, murió entre terribles dolores, como si lo consumiera un fuego invisible. “Solo podía tratarse de radiactividad”, explica el personaje de la obra. En realidad, no existe ningún informe según el cual alguien muriese a consecuencia de la explosión de Tunguska, pero los tunguses explicaron que los renos de aquella zona presentaron costras en su piel, cosa que ciertos escritores modernos, como Baxter, han atribuido a quemaduras causadas por radiación. Las expediciones al lugar del fenómeno observaron un crecimiento acelerado de la vegetación alrededor del punto de la explosión, atribuido también por algunos a unos trastornos genéticos ocasionados por las radiaciones. Desde el punto de vista de la ciencia, los astrónomos nunca dudaron de que la devastación de Tunguska se debió a la caída de un cometa. La pregunta, entonces, es ¿qué sucedió en realidad en Tunguska? Porque la verdad es que en este incidente parece ser que hubo de todo un poco…
RUANEL: La devastación de Tunguska se debió realmente a la caída de un cometa, ésta fue la verdadera causa, pero también es cierto que en el suceso hubo algo más.
INTERLOCUTOR: ¿Hubo algún otro factor que incidió en la destrucción de la zona?
RUANEL: No, en la destrucción de la zona no, porque fue un hecho ajeno a él, aunque relacionado.
INTERLOCUTOR: Me intriga lo que usted dice porque los investigadores encontraron en el terreno trozos de metales que supuestamente pudieron haber pertenecido a una nave espacial, incluso indicios de radiación. ¿Cómo puede ser que no se tratara también de la caída de un Ovni?
RUANEL: Muchas veces los extraterrestres realizan obras humanitarias en los planetas que visitan, pero a veces esas obras humanitarias significan, aunque exepcionalmente, la destrucción de la nave.
INTERLOCUTOR: ¿Algo así sucedió en Tunguska?
RUANEL: Así es. Una de esas naves espaciales advirtió la llegada del cometa y la tremenda destrucción que iba a causar, y entonces sus tripulantes trataron de minimizar el daño, pero eso conllevó a que la nave espacial explotara acarreando también la muerte de todo el contingente extraterrestre.
INTERLOCUTOR: ¿O sea que la intervención extraterrestre disminuyó ostensiblemente el daño que iba a causar al llegar a tierra el cometa, pero la nave, al quedar totalmente destruida, no incidió en la devastación que se produjo?
RUANEL: Así es.
INTERLOCUTOR: La explosión que hubo concuerda con la acción de un cometa porque justamente cuando esos pedazos de hielo y rocas caen, debido a la velocidad con la que viajan por el espacio, provoca algo similar a la explosión de una bomba nuclear. Pero lo que ha extrañado a los investigadores es que no encontraron ningún cráter que justificara la caída de ese cuerpo celeste…
RUANEL: No se encontró ningún cráter porque los extraterrestres fragmentaron el cometa.
INTERLOCUTOR: Concrétamente, entonces, esa fragmentación evitó que la explosión y la devastación hubieran sido mayores. Además, que no haya habído un cráter.
RUANEL: Sí, la suposición es correcta.
INTERLOCUTOR: Bien, con lo que usted dice queda aclarado, por un lado, el origen de la devastación, y por el otro, la razón de que quienes investigaron el suceso hayan encontrado piezas de metal que atribuyeron a un Ovni.
RUANEL: Correcto, pero démosle crédito a los científicos que afirmaron que la devastación la produjo un cometa.
INTERLOCUTOR: De acuerdo… Algo más, los periódicos de la época informaron que la explosión que se produjo en Tunguska iluminó zonas muy alejadas del lugar del hecho, a punto tal que se decía que en plena noche se podía leer el diario. ¿Es tan así?
RUANEL: Sí, eso fue un hecho cierto.
INTERLOCUTOR: Bueno, parecería que este asunto estaría definitivamente aclarado… ¿Le parece darlo por terminado?
RUANEL: De acuerdo.
INTERLOCUTOR: Pienso que esta página web podría servir de pequeño homenaje a esos extraterrestres desconocidos, que si bien fracasaron en el intento de impedir la explosión de Tunguska, de alguna manera impidieron que la devastación fuese aún mayor.
RUANEL: Vale…

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