El incidente del Paso Dyatlov

Lista completa de temas 

EL MALENTENDIDO QUE PROVOCÓ UN TRÁGICO ACCIDENTE 

por Horacio Velmont

Contacto

LA HISTORIA CONOCIDA

Igor Dyatlov (izquierda) con dos miembros del grupo
(Foto: Consulado Ruso-2008)

Muchos de los acontecimientos que rodean al mundo de lo paranormal, han sido siempre un punto de referencia para la investigación de los enigmas y misterios que se desenvuelven a nuestro alrededor. Por desgracia todavía nos queda mucho por conocer.  

Uno de estos acontecimientos es el incidente que tuvo lugar en el paso Dyatlov. Con dicho nombre se bautizó al camino de la montaña Jolat Siagil, en el Norte de los montes Urales (Rusia) en honor a Igor Dyatlov, fallecido junto al grupo de excursionistas que lideraba en la zona de dicho paso. El nombre de Jolat Siagil, en lengua Mansi (nativos de los Urales) significa Montaña de la Muerte y, el día 2 de febrero de 1959 dio  sentido a su nombre haciendo vivir al grupo de excursionistas la noche más terrible de sus vidas; acabando con su muerte en extrañas circunstancias. Este horrible suceso se sustenta por las filmaciones y fotografías encontradas en sus tiendas de campaña.

ESTA ES LA HISTORIA

El grupo de excursionistas formaba parte de una excursión para esquiar a través de las cordilleras de los Urales. Constaba de 8 hombres y 2 mujeres casi todos estudiantes del Instituto Politécnico de los Urales:

-Igor Diatlov, líder del grupo. Estudiante del departamento de radio, 23 años -Zinaida Kolmogorova. Estudiante del departamento de radio, 22 años
-Liudmila Dubinina. Estudiante de economía, 21 años
-Aleksandr Kolevatov. Estudiante del departamento de geotecnia, 25 años
-Rustem Slobodin. Estudiante de la facultad de ingeniería, 23 años
-Yuri Krivonischenko. Estudiante de la facultad de ingeniería, 24 años
-Yuri Doroshenko. Estudiante de economía, 21 años
-Nicolas Thibeaux-Brignollel. Estudiante de la facultad de ingeniería, 24 años
-Alexander Zolotarev. Guía de montaña, 37 años
-Yuri Yudin. El único superviviente. 

La travesía fue catalogada de “categoría 3” ya que las condiciones climatológicas y el terreno la hacían muy dura, y el objetivo era alcanzar el Monte Otorten (situado a 12 km más al Norte del paso Dyatlov) y regresar antes del día 12 de febrero a Vizhai. El grupo llegó a la ciudad de Ivdal el 25 de Enero, donde el crudo invierno ruso ya estaba en su apogeo dejando el paisaje blanco por las intensas nevadas. Preguntaron si algún transporte iba hasta Vizhai (el último núcleo urbano del extremo Norte de esa zona de los Urales). Un camionero se ofreció a llevarlos.

 

Instalando el campamento
(Foto: Consulado Ruso-2008)
 

El día 27 de Enero iniciaron la marcha a pié hasta el Monte Otorten, pero Yuri Yudin a causa de su enfermedad no pudo mantener el ritmo de los demás y decidió regresar a Ivdal. El grupo se había reducido a 9 personas. El 31 de Enero se internaron por los tramos de las zonas altas de los Urales, y tuvieron que hacer uso de su equipo de escalada para rebasar la zona hasta llegar a los valles, donde se reabastecieron de los víveres y materiales necesarios para el viaje de regreso. El 1 de febrero se dispusieron  a cruzar el paso de montaña para alcanzar el campamento que estaba al otro lado, pero a causa del mal tiempo se vieron envueltos en una tormenta con fuertes rachas de viento y nieve; quedando totalmente desorientados, desviándose a través de uno de los tramos situados al Oeste del paso que conducía a la cima de la montaña. Cuando fueron conscientes de su equivocación decidieron detenerse y montar las tiendas de campaña hasta que la tormenta amainara y así volver al día siguiente a la ruta correcta. 

Se esperaba que Dyatlov enviara un telegrama de confirmación de regreso a Vizhai antes del 12 de febrero, pero jamás fue recibido. Los familiares y amigos de los jóvenes aventureros, al no recibir noticias de los mismos, se prestaron a montar un grupo de rescate para que fuera recorriendo la ruta programada. Dicho grupo de rescate estaba formado por alumnos voluntarios y miembros del profesorado del Instituto Politécnico de los Urales, que iniciaron su búsqueda el día 20 de febrero. Días más tarde, miembros del ejército se unieron al equipo de búsqueda y rescate, aportando efectivos de a pié y dos helicópteros. 

 

 Restos del campamento
(Foto: Consulado Ruso-2008)  

La terrible sorpresa llegaría el día 26 de Febrero, cuando la patrulla de rescate encontró el campamento abandonado y en muy mal estado, junto a la ladera del Monte Kholat Syakhl. Las tiendas de campaña presentaban múltiples daños y en la nieve se podían distinguir las huellas de los excursionistas en dirección a un bosque que se hallaba a unos dos kilómetros de distancia, en sentido contrario de la ruta que habían establecido. Se adentraron en el bosque y comprobaron que a pocos metros de distancia las huellas se perdían ocultas bajo un grueso manto de nieve; perdiendo así el rastro dejado por los desaparecidos. El grupo continuó su marcha a través del bosque, hasta que, unos quinientos metros después de haber perdido el rastro de los excursionistas, se dieron de bruces con los restos de una hoguera improvisada bajo un enorme pino y, junto a ella, un cadáver descalzo ataviado solamente  con su ropa interior térmica. Siguieron rastreando la zona, hallando otros tres cuerpos sin vida. Por la posición de los cadáveres, de cara al campamento, daba la sensación de que habían caído fulminados mientras huían despavoridos de algo o de alguien. Los cuerpos sin vida del resto de los integrantes del grupo no fueron hallados hasta dos meses después de haberse iniciado los trabajos de rescate, sepultados bajo una capa de nieve de cuatro metros de espesor, junto a uno de los arroyos del barranco que discurren por el interior del bosque. 

¿QUÉ SUCEDIÓ REALMENTE? 

La autopsia de los cinco primeros cuerpos encontrados, reveló que no había lesiones que hubieran podido provocar la muerte de ninguno de ellos y en un principio se mantuvo la hipótesis de la muerte por hipotermia. Pero las autopsias de los otros cuerpos hallados más tarde, cambió drásticamente el desarrollo de la investigación. Tres de los fallecidos mostraban lesiones mortales. Uno de ellos presentaba importantes daños en el cráneo, y los otros dos mostraban sendas fracturas en sus cajas torácicas que parecían haber sido inducidas por causa del atropello de un vehículo circulando a gran velocidad.  Ninguno de ellos presentaba lesiones superficiales, exceptuando una de las muchachas a la que le faltaba la lengua.

 

 Localización de los primeros cuerpos
(Foto: Consulado de Rusia-2008)  

Una de las primeras hipótesis que se barajaron fue que un grupo de indígenas Mansi hubiera atacado a los excursionistas por haber entrado en sus tierras, pero las lesiones que presentaban sus cuerpos y las huellas encontradas, todas pertenecientes a los fallecidos, acabaron por desestimar esta primera conjetura. Los restos hallados en el campamento intuían que en aquel lugar se habían vivido situaciones de auténtico pánico. Las tiendas de campaña, que permanecían con las cremalleras cerradas, estaban rotas y daba la sensación que sus ocupantes las habían abandonado a toda prisa presos de una situación de pánico. Y lo más enigmático del caso, es que los últimos cuerpos que fueron encontrados mostraban altos niveles de radiación. Dichos niveles también fueron detectados por los investigadores en la zona de la ladera donde estaban montadas las tiendas de campaña. Por otro lado, la previsión meteorológica del día 2 de Febrero indicaba fuertes rachas de viento, intensas nevadas y temperaturas inferiores a -20ºC, pero los cadáveres iban vestidos con la misma ropa que habían utilizado para dormir,  incluso algunos llevaban sobre sus cuerpos trozos de tela que habían arrancado a los que ya habían fallecido, para resguardarse del frío. 

 

Algunos investigadores ajenos al trabajo de campo “oficial”, que tuvieron acceso a los archivos relacionados con  el caso, expusieron que la versión oficial ofrecida por las autoridades declaraba que tres de los excursionistas habían perecido de hipotermia y el resto a causa de diversos accidentes de montaña. Cabe añadir, que tras los funerales de los jóvenes excursionistas, sus familiares afirmaron que los cuerpos presentaban un extraño tono marrón en la piel. 

El paso Dyatlov permaneció cerrado durante más de tres años por las autoridades, y todavía hoy se desconocen las verdaderas causas por las que  los nueve excursionistas huyeran despavoridos de las tiendas de campaña, casi sin ropa, adentrándose en el bosque junto a las laderas del monte Kholat Syakhl. Algunos alpinistas profesionales han afirmado en varias ocasiones que han visto esferas anaranjadas sobre la zona y sentirse pesados mientras deambulaban por los bosques cercanos al paso. 

¿Fue algún experimento militar lo que mató al grupo de Dyatlov, o fue algo que tal vez nunca lleguemos a comprender? Solo el caprichoso paso del tiempo tiene las respuestas a este misterio, que posiblemente jamás nos sean reveladas.

Hasta aquí las especulaciones del autor de la nota, Amando Carbonell Santos, que manifiestamente no llega a ninguna conclusión y deja más dudas que certezas.

EL RELATO DE WIKIPEDIA *

El 26 de febrero, los investigadores encontraron el campamento abandonado en Kholat Syakhl. La tienda estaba muy dañada. Un rastro de huellas descendían hacia el borde de los bosques cercanos (en el lado opuesto del paso, a 1,5 km al nordeste), pero después de 500 metros estaban cubiertas de nieve. En el borde del bosque, bajo un voluminoso y viejo pino, los buscadores se encuentran los restos de una hoguera, junto con los dos primeros cadáveres, los de Krivonischenko y Doroshenko, descalzo y vestido sólo con su ropa interior. Al parecer, habían intentado trepar por el árbol, pero este cedió y cayeron al suelo. Eso explica por qué había sangre y carne humana en el árbol. Entre los pinos y el campamento los equipos encontraron tres cadáveres más, los de Dyatlov, Kolmogorova y Slobodin. 

Igor Dyatlov tenía una rama en una mano y con la otra se protegía o se defendía de algo. Rustem Slobodin tenía un agujero de 1,8 centímetros en el cráneo, pero no era un accidente mortal, así que hubiera muerto por hipotermia. Cerca de la tienda, se hallaba Zinaida Kolmogorova, y su pelo tenía un color tono grisáceo y su color del cuerpo anaranjado, aunque a ningún investigador le importó. Según sus poses, ellos estaban tratando de regresar al campamento.3 Se encuentran separados a una distancia de 300, 480 y 630 metros del pino. 

La búsqueda de los otros cuatro expedicionarios se prolongó durante más de dos meses. Ellos se encontraron por fin el 4 de mayo, bajo cuatro metros de nieve, en el arroyo de un barranco, en el interior del bosque.

Investigación

Una vista de la tienda que el equipo de rescate encontró el 26 de febrero de 1959. La tienda había sido abierta desde el interior, y la mayoría de los esquiadores habían huido en calcetines o descalzos.

Una indagación se inició inmediatamente después de encontrar los primeros cinco cuerpos. Un examen médico no encontró lesiones que pudieran haber conducido a la muerte, y se concluyó que habían muerto de hipotermia. Una persona tenía una pequeña fisura en el cráneo, pero en principio no se consideró como una herida mortal. 

Un examen de los cuatro cuerpos que se encontraron en mayo cambió el panorama. Tres de ellos tenían lesiones mortales: El cuerpo de Nicolas Thibeaux-Brignolle sufrió daños importantes en el cráneo, y al de Liudmila Dubidina le faltaban costillas y tenía la cabeza hacía atrás, por lo que se había roto el cuello. Tampoco tenía lengua y sufría grandes indices de radiactividad en sus prendas.3 Alexander Zolotarev tenía grandes fracturas en el pecho y le faltaban varios dientes. Además, su cabello era de un tono grisáceo y tenía índice de vejez. La fuerza necesaria para causar los daños habría sido extremadamente alta; un experto lo comparó con la fuerza de un accidente de coche. En particular, los cuerpos no tenían heridas externas, como si estuvieran paralizados por un alto nivel de presión. Ha habido cierta especulación de que inicialmente los indígenas del pueblo mansi podrían haber atacado y asesinado el grupo por invadir sus tierras, pero la investigación indica que la naturaleza de sus muertes no apoyan esta tesís; sólo eran visibles las huellas de los excursionistas, y no daban señales de una lucha cuerpo a cuerpo. 

Había pruebas de que el equipo se vio obligado a abandonar el campo durante la noche, mientras dormían. Aunque la temperatura era muy baja (alrededor de -25 ° a -30 ° C) con una tormenta con ráfagas de viento. Los muertos estaban vestidos sólo parcialmente. Algunos de ellos tenían sólo un zapato(Valenki), mientras que otros llevaban zapatos(Valenki) o calcetines solamente. Algunos fueron encontrados envueltos en recortes de ropa rasgada que parecía ser cortadas de aquellos que ya estaban muertos. Sin embargo, hasta el 25% de las muertes asociadas a la hipotermia es el “desvestirse paradójico”.5 Esto ocurre frecuentemente durante la hipotermia moderada a severa, en la que la persona se desorienta, se confunde y se vuelve combativo. Pueden comenzar quitándose la ropa, que a su vez, aumenta la tasa de pérdida de calor. 

Periodistas que realizan un informe sobre las piezas disponibles en los archivos sobre la investigación judicial afirman que esta declara que:

Tres de los miembros del grupo murieron de hipotermia y seis de accidentes mortales.

No hubo indicaciones de otras personas cercanas, aparte de los nueve viajeros en Kholat Syakhl, ni nadie más en los alrededores.

La tienda había sido desgarrada por dentro(Solo los cortes horizontales, los verticales fueron muy probablemente hechos por Slobtsov y Sharavin).

Las víctimas habían muerto de 6 a 8 horas después de su última comida.

Huellas del campo mostraron que todos los miembros del grupo salieron del campamento por su propia voluntad, a pie (lo que descarta el “desvestirse paradójico”).

Para disipar la teoría de un ataque de los indígenas del pueblo mansi, un médico indicó que las lesiones mortales de los tres cuerpos no podría haber sido causado por otro ser humano, “porque la fuerza de los golpes había sido demasiado fuerte y había tejido blando que no había sido dañado”.

La radiación de las pruebas forenses han demostrado altas dosis de contaminación radiactiva en la ropa de algunas víctimas (particularmente la ropa de Kolevatov cuya chaqueta fue entregada a Lyudmila Dubinina despues de la muerte de este).

El veredicto final fue que los miembros del equipo murieron a causa de una “desconocida fuerza irresistible”. La investigación cesó oficialmente en mayo de 1959 debido a la “ausencia de culpabilidad de un grupo criminal”. El sumario fue enviado a un archivo secreto, y las fotocopias del caso llegaron a estar disponibles sólo en la década de 1990, a falta de algunas piezas. 

Controversias que rodearon la investigación 

Algunos investigadores afirman que algunos datos se perdieron o fueron tal vez, ignorados por los funcionarios:

Después de los funerales, los familiares de los fallecidos afirmaron que la piel de las víctimas tenía un color marrón muy extraño.

En una entrevista privada, un ex oficial de la investigación dijo que su dosímetro había mostrado un elevado nivel de radiación en Kholat Syakhl, y que esta era la razón de la radiación que se encontró en los cuerpos. Sin embargo, la fuente de la contaminación no fue encontrada.

Un médico observó que no había 9 cadáveres, sino 11, pero los dos últimos fueron retirados sin antes saber quiénes eran, por lo que desaparecieron rápidamente.

Entre las cosas que se dejaron en la tienda, había un “obmotki”, que es como un cinturón para las botas, y que según Yuri Yudin, no pertenecía a nadie del grupo. También había unas gafas de sol que empleaban los militares para demostrar que eran parte del ejército de la URSS, y que no llevaban los alpinistas ya que era pleno invierno.

Ese mismo día explotó en una fábrica de misiles cerca de la zona un spray paralizante que seguramente afectó a cuatro de los excursionistas (de ahí seguramente porqué algunos tenían índice de radiactividad).

Iban armados, con un fusil, tres cuchillos y un hacha, pero no llegaron a usarlos.

Otro grupo de excursionistas (unos 50 kilómetros al sur del incidente) informaron que habían visto extrañas esferas de color naranja en el cielo nocturno al norte, probablemente en la dirección de Kholat Syakhl, en la noche del incidente.[cita requerida] Similares “esferas “se observaron en Ivdel y áreas adyacentes continuamente durante el período de febrero a marzo de 1959, por varios testigos independientes (incluido el servicio de meteorología y los militares).

Algunos reportes sugieren que habían sido localizados restos de chatarra en la zona, dando lugar a especulaciones de que los militares habían utilizado la zona en secreto y podrían verse comprometidos en su encubrimiento.

Existe la teoría de que este incidente fue un caso de “entrega controlada”(para mas detalles leer el libro “Dyatlov pass keep it’s secret”), es decir, una reunión encubierta con espías extranjeros (probablemente norteamericanos) para darles información clasificada falsa. En esa época el modo utilizado por estos espías para identificar fabricas de armas nucleares era sobornando a personas de la localidad que pudieran entregarles (en puntos alejados de cualquier asentamiento) pruebas de la localización de dichas fabricas. Estas pruebas consistían en la entrega por parte de la persona sobornada de alguna prenda contaminada radiactivamente además de la localización. Pero este método con el tiempo fue descubierto por la KGB y desde entonces se crearon las entregas controladas. 

Como datos adicionales: -Cuando espías extranjeros elegían un lugar para la entrega, lanzaban primero desde el avión sondas que iluminaban el terreno antes de su propio lanzamiento. De esta manera podían detectar cualquier posible trampa además de cubrir el descenso de los paracaídas, ya que la luz de la sonda dejaría en sombras todo lo que estuviera sobre ellas cayendo. Esta sonda también cumplía la tarea de indicar el punto de encuentro con sus informantes. -Kolevatov trabajó durante los años 1953 – 1956 en una de las instalaciones de investigación secreta más importantes de la unión soviética (creada como parte del “proyecto uranio”) 

Consecuencias 

En 1967, el escritor y periodista ruso de la ciudad Sverdlovsk, Yuri Yarovoi (Юрий Яровой) publicó la novela “Of the highest rank of complexity” (“Высшей категории трудности”),6 inspirada en este incidente. Yarovoi había participado en la búsqueda del grupo de Dyatlov y en la investigación, e incluso había actuado como fotógrafo oficial de la campaña de búsqueda en la etapa inicial de la investigación, por lo que tenía conocimiento de los hechos. El libro fue escrito en la época soviética, cuando los detalles del accidente se mantuvieron en secreto, y Yarovoi tuvo que evitar revelar nada más allá de la posición oficial y los hechos conocidos. El romántico libro del accidente narra un final mucho más optimista que los hechos reales -sólo el líder del grupo es encontrado muerto-. Los colegas de Yarovoi afirmaron que había versiones alternativas de la novela, pero se tuvieron que rectificar debido a la censura. Desde la muerte de Yarovoi sus 1.980 archivos, incluyendo fotos, diarios y manuscritos, se han perdido. 

Algunos detalles de la tragedia se hicieron públicos en su momento en publicaciones y debates de la prensa regional de Sverdlovsk en 1990. Uno de los primeros autores de Sverdlovsk fue el periodista Anatoly Guschin (Анатолий Гущин). Guschin informó que la policía le dio un permiso especial para estudiar los archivos originales de la indagatoria y el uso de estos materiales en sus publicaciones. Se dio cuenta de que un número de páginas fueron excluidos de los archivos, así como un misterioso “sobre” que se menciona en la lista de casos de materiales. Al mismo tiempo, las fotocopias de algunos de los expedientes comenzaron a circular entre otros investigadores no oficiales. 

Guschin resumió sus estudios en el libro “The price of state secrets is nine lives” (“гостайны Цена – девять жизней”.1 Algunos investigadores han criticado que debido a su concentración en la teoría especulativa de un “arma secreta experimental soviética”, pero la publicación despertó el debate público, estimulado el interés por los fenómenos paranormales. De hecho, muchos de los que permanecieron en silencio durante 30 años reportaron nuevos datos sobre el accidente. Uno de ellos fue el ex policía Lev Ivanov (Лев Иванов), quien dirigió la investigación oficial en 1959. En 1990 publicó un artículo7 junto con su admisión de que el equipo de investigación no tenía ninguna explicación racional del accidente. También informó de que recibió órdenes directas de los altos funcionarios regionales para cesar la investigación judicial y mantener sus materiales en secreto después de informar que el equipo había visto “esferas voladoras”. Ivanov personalmente cree en una explicación paranormal, específicamente los ovnis. 

En el año 2000, una compañía de televisión regional produjo el documental “Dyatlov Pass” (“Дятлова Перевал”). Con la ayuda del equipo de filmación, una escritora de Ekaterimburgo, Anna Matveyeva (Матвеева Анна), publicó el documental de ficción de la novela del mismo nombre.2 Una gran parte del libro incluye amplias citas de los archivos oficiales, los diarios de las víctimas, entrevistas con investigadores y otros documentales recogidos por los cineastas. La línea narrativa del libro detalla la vida cotidiana y los pensamientos de una mujer moderna (un alter ego de la propia autora) que intenta resolver el caso. 

A pesar de la presencia de la parte narrativa de ficción, el libro de Matveyeva sigue siendo la mayor fuente de materiales documentales que jamás se ha hecho disponible al público. Además, las páginas de los expedientes y otros documentales (en fotocopias y transcripciones) poco a poco se han ido publicando en el foro de la web de científicos entusiastas. 

La Fundación Dyatlov ha sido creada en Ekaterimburgo (Екатеринбург), con la ayuda de la Universidad Técnica Estatal de los Urales, dirigida por Yuri Kuntsevitch (Юрий Кунцевич). El objetivo de la fundación es convencer a los actuales funcionarios de Rusia para reabrir la investigación del caso, y para mantener el Museo Dyatlov “para perpetuar la memoria de los excursionistas muertos”. En el museo se exponen varios documentos de los alpinistas, como fotos, diarios, ropas y demás objetos. 

En 2011, la serie del canal History Channel Alienígenas ancestrales, hablando de los lugares malditos, habló del accidente del paso Diatlov, diciendo que los alienígenas pudieron haber causado estas muertes. El episodio fue emitido en Estados Unidos en 2010 y en España en 2011, siendo parte de la tercera temporada, y con el título de Zonas del Mal. 

Yuri Yudin, el único sobreviviente de la expedición, ha declarado: “Si yo tuviera la oportunidad de hacerle a Dios una sola pregunta sería, ¿Qué pasó realmente con mis amigos esa noche?”.

SOLUCIÓN DEL MISTERIO

La primera clave para resolver el misterio es tener en cuenta que los expedicionarios huyeron despavoridos, hablándose de bolas luminosas en el cielo, fuerza irresistible y radiación.

La solución es obvia: los expedicionarios huyeron despavoridos creyendo que se trataba de fuerzas militares que los venían a matar. Algunos tenían “cola de paja” y pensaron que los habían descubierto. Por eso salieron a toda velocidad de las carpas que los cobijaba, desnudos como estaban, sin importar que la temperatura rondara los treinta grados bajo cero.

La segunda clave son los tremendos golpes que tenían los cadáveres de los expedicionarios. No obstante, los médicos forenses determinaron que ninguno de ellos era apto para provocar la muerte y que ésta se produjo por hipotermia. Los golpes y heridas habían sido producidos por la huida desesperada. La teoría de algunos investigadores de que pudo tratarse de algún experimento militar cae, por lo tanto, por su propio peso. Ya dijimos que el contenido de radiación de los cadáveres se explica por la presencia de los ovnis, siendo lógico pensar que los expedicionarios quedaron expuestos a ella.

¿Pero de dónde provino la falsa idea de que venían a matarlos? La cuestión es que el líder de los expedicionarios espiaba para los Estados Unidos, que le habían encomendado ciertas averiguaciones militares, algo que el resto ignoraba. Con toda seguridad confundieron a los Ovnis con helicópteros militares.

¿Pero entonces que significaba la presencia de los Ovnis que asustó tanto a los expedicionarios? Pues en realidad, nada, porque los Ovnis, que no estaban tripulados por extraterrestres sino por terrestres, para más datos alemanes, simplemente estaban patrullando. Y no tenían el menor conocimiento de la existencia de esos expedicionarios, ya que de lo contrario hubieran sido prudentes para no causarles ningún daño con la radiación de la nave.

Cabe recordar en este momento el caso del cabo Valdés, con el cual ocurrió algo similar al quedar expuesto accidentalmente a la radiación de un Ovni, también tripulado por alemanes y no por extraterrestres. La barba que le creció de pronto se debió precisamente a este hecho. 

A pesar de que con lo expuesto queda aclarado el misterio de la muerte extraña de los expedicionarios, cabe agregar que por lo menos el 95 % de los Ovnis que se avistan son de procedencia terrestre, de una colonia alemana situada en la zona antártica y dedicada a cuidar las entradas al interior del planeta (la denominada Tierra hueca). También proceden de esta civilización interior. 

En realidad, los Ovnis que vienen a nuestro mundo desde otros planetas son escasos, pero al Gobierno Oculto le interesa que pensemos que todos ellos son extraterrestres. De esta forma nos entretienen, de la misma forma que con los círculos en los sembrados, que también son de manufactura terrestre y diseñados desde Ovnis también terrestres.

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
La verdad sobre los Ovnis
La verdad sobre el Incidente Roswell
El extraño caso del cabo Valdés
 

TEXTO BASADO EN LAS PUBLICACIONES DE “MYSTERIOUS DEATHS OF 9 SKIERS STILL UNRESOLVED” DEL ST. PETERSBURG TIMES, DEL CONSULADO RUSO EN 2008.

* Extractado de Amado Carbonell Santos,
http://balearoculta.blogspot.com.ar/2012/04/el-incidente-del-paso-dyatlov.html

** El relato de Wikipedia: El accidente del Paso Diatlov
http://es.wikipedia.org/wiki/Accidente_del_Paso_Diatlov

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s