Padres contra hijos

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LA EDUCACIÓN TRAUMÁTICA 

por Horacio Velmont

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Así es, querido Watson, el camino del infierno
está empedrado de buenas intenciones…

http://www.clarin.com/sociedad/facebook-redes-sociales-adolescentes-coby-persin-youtube-chicas-ninas-experimento_0_1412258920.HTML

Recientemente se viralizó un polémico video donde varios padres accedían a que un hombre cite a sus hijas a través de las redes sociales con el objetivo de “concientizar” a las pequeños.

Un youtuber se hizo pasar por un chico de 15 años e intentó tener una cita con las chicas. Ellas caen en la trampa y cuando se encuentran con su “galán” son sorprendidas por sus papás. Una experta dice que el experimento viola los derechos de los niños.

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Este experimento, así como las críticas que suscitó, demuestran no solo el atraso en las cuestiones de la mente de nuestra sociedad, sino también de los profesionales, especialmente de la salud, psiquiatras, psicólogos, etc.

El tema de que el experimento viola los derechos de los niños es muy secundario, porque el problema mayor es el daño que les provoca a nivel mental. Éste es el factor principal.

Eres mala y desobediente. Tienes mucha confusión en tu cerebro y así no llegarás a adulta. Lo que haces es muy peligroso. ¡Jamás lo volverás a hacer!

Toda conducta que involucre abrumar al niño es un ataque a su cordura, porque cuando la abrumación es severa, cualquier cosa que se le diga se graba en sus células como si fueran órdenes hipnóticas. 

¿Qué es el hipnotismo? Es simplemente poner a una persona en trance, es decir, sumirlo en la inconsciencia, a fin de implantarle sugestiones, las cuales cumplirá cuando el operador le diga la clave también implantada (por ejemplo, “cuando me toque la nariz harás tal cosa”). Y cuando una persona está abrumada se halla, en alguna medida, inconsciente, y todo lo que sucede a su alrededor le queda grabado tal cual como si hubiera sido hipnotizada. 

Si una persona es hipnotizada y el operador mantiene silencio y luego la despierta, al no haber éste dicho nada, la grabación hipnótica no tiene fuerza de compulsión, o en todo caso muy poca, porque lo que provoca acción son las palabras, especialmente las que ordenan algo.

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Supongamos, tomando como ejemplo el mencionado más arriba, que luego del experimento el padre enojado le dice a su hija -que está abrumada por la situación y por lo tanto con la mente analítica disminuida-: Eres mala y desobediente. Tienes mucha confusión en tu cerebro y así no llegarás a adulta. Lo que haces es muy peligroso. ¡Jamás lo volverás a hacer!”.

Todas estas palabras quedan grabadas a nivel celular, lo mismo que si hubiera sido hipnotizada, porque este tipo de grabaciones se realizan sin importar la profundidad de la pérdida de conciencia.

Naturalmente que hay grados de inconsciencia, ya que no es lo mismo que una persona sufra una operación quirúrgica y se la anestesie completamente, que se queme con una pava caliente. Pero en ambos casos hay disminución de la conciencia y grabación hipnótica.

-Volverá a caminar, yo nunca me equivoco…
-Pero le costará mucho recuperarse…
-Yo pienso que caminará rengo…
-Mi diagnóstico es que quedará paralítico…

Por eso las conversaciones de los cirujanos y enfermeras en el quirófano alrededor del paciente anestesiado constituyen un ataque a su cordura, porque al estar presente el dolor, las órdenes hipnóticas -es decir, todo lo que ellos digan- tiene mayor poder de compulsión.

En el caso del ejemplo, al tener órdenes hipnóticas-engrámicas contradictorias harán que el paciente termine siendo un esquizofrénico. Además, como el engrama-orden hipnótica tiene el contenido verbal de “yo nunca me equivoco”, con toda seguridad será uno de esos engreídos “sabelotodo”, sin saber, ni él ni nadie, de dónde proviene esa aberración. 

Técnicamente, estas órdenes hipnóticas se denominan “engramas” y su contenido, por definición, es dolor, emoción dolorosa, palabras, ruidos, olores, sensaciones táctiles y gustativas, etc.

En el ejemplo brindado de los padres que amonestan a la hija, el engrama que le implantan es de lujo, porque significa, lisa y llanamente, que le están ordenando, como si fueran sugestiones hipnóticas, que sea mala y desobediente, que esté siempre confusa y que jamás deberá volver a hacerlo. Y para colmo le ordenan que no debe llegar a adulta.

Piénsese, para darse cuenta cabalmente de la aberración que le han implantado los padres a esta niña, en el hipnotismo. ¿Qué sucedería con una persona, no importa su edad, si se la hipnotizara y el operador le da tales órdenes?

La mente reactiva, que es el alojamiento de los engramas-órdenes hipnóticas, es una mente irracional que opera automáticamente sin evaluar primero la situación y actuará interpretando todo literalmente en cuanto el operador accione el restimulador sugerido.

Pero hay algo mucho más grave, y es porque -siendo la característica de la mente reactiva su impredecibilidad- será imposible anticipar cómo interpretará las órdenes una vez que los engramas se restimulen.

Así, las palabras-órdenes “eres mala y desobediente” tanto pueden hacer de la niña simplemente una malcriada como alguien que no respete las normas sociales y vaya por la vida cometiendo actos hostiles y desobedeciendo todas las reglas. A todo esto se agrega la orden de tener mucha confusión en su cerebro y el mandato de no llegar a adulta. No será nada raro que termine en la cárcel, el manicomio o el cementerio. 

La paradoja de todo esto es que sus padres se preguntarán qué es lo que hicieron mal para que la hija les salga así.

En cuanto a las palabras “no lo volverás hacer”, es tan amplia la gama de cosas que una persona puede no volver a hacer que no bastaría un libro de mil páginas para enumerarlas. 

No sería nada extraño que haya muchas personas paralíticas con un engrama de esa naturaleza, porque la irracional mente reactiva “interpretó” que esa orden es  que nunca vuelva a caminar…

En un caso de la vida real, y que brinda claramente lo irracional que es esta mente, es el de un adolescente que había estado muy enfermo a tal punto que llegó a delirar que cuando se curó no podía caminar. La terapia encontró que la madre, agobiada por su hijo, decía constantemente: “No lo soporto más, no lo soporto más”. Esta grabación que le había implantado a su hijo fue interpretada por la mente reactiva del adolescente como que las piernas no podían soportar el peso del cuerpo, y de ahí la parálisis. 

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Desde ya que el tema de las aberraciones que causan los padres a sus propios hijos debido a la ignorancia en general de la ciencia de la mente, descubierta por L. Ronald Hubbard y difundida por primera vez en la historia de la humanidad en mayo de 1950 en su libro “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”, es inmenso y no se agota en estas explicaciones.

Para quienes deseen profundizar en la mencionada ciencia de la mente indico algunos links orientativos.

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
La Ciencia de la Mente Ilustrada (Parte I)
(libro completo: al pie se incluye el link para acceder a la parte siguiente)
Los asesinos no nacen, los hacen

 

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