Facundo Manes, el cavernícola

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LA NEUROLOGÍA EN EL BANQUILLO

por Horacio Velmont
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http://facundomanes.com/

http://spanish.ronthephilosopher.org/page28.htm

“En una época el hombre supo que tenía un alma; habría sufrido un gran impacto si le hubieran dicho que algún día se tendría que escribir un libro para informarle, como un descubrimiento científico, de que la tenía.
      Sin embargo, esto es de lo que trata este libro. No es acerca de tu alma. No está concebido para decirte que seas bueno, malo, cristiano o yogui. Se escribió para contarte la historia del redescubrimiento del alma humana como un hecho científico, demostrable”.

El término “cavernícola” se aplica especialmente a todo aquel que es partidario de ideas o instituciones perimidas, es decir, propias de tiempos pasados. Es el caso, precisamente, del neurólogo Facundo Manes, que mucho daño está causando con la difusión de sus erróneas ideas al impedir el conocimiento de la ciencia de la mente, que ya hace más de medio siglo largo que fue descubierta y dada a conocer al mundo (1950) por L. Ronald Hubbard en su libro “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”.

En realidad -y porque respetamos al doctor Facundo Manes como persona, que es lo que corresponde-, no lo estamos criticando específicamente como si fuera él solo el responsable del atraso científico, sino que lo tomamos, como podíamos haber tomado a cualquier otro notable, como el paradigma o el representante del conocimiento oficial sobre todo lo que se refiere a la mente y al cerebro.  Cuando criticamos a Manes, en realidad estamos criticando a la Neurología, a la Psiquiatría, al Psicoanálisis, y a la Criminología actuales, entre otros. 

Es muy difícil comprender por qué un neurólogo, un psiquiatra, un psicoanalista, un criminólogo, estén tan cerrados al punto de ignorar supinamente lo que sucede a su alrededor. 

Un buen profesional que se precie de serlo, como seguramente es el caso del doctor Manes, tiene que estar al tanto de los descubrimientos que se realicen en su tiempo y concernientes a su “metier”, tornándose más injustificada la ignorancia cuando, como en este caso, el descubrimiento de la ciencia de la mente data de tanto tiempo. 

El libro Dianética la ciencia moderna de la salud mental es un best seller mundial desde su primera edición en 1950. ¿Cuál puede ser entonces la excusa? Aquí de lo único que se trata es de ceguera intelectual. Si se me permite una ironía, diría que estos científicos son incapaces de ver un duende aunque se les pare en la punta de la nariz.

Concretamente, ¿cuál es el error del neurólogo Facundo Manes como para tener ideas tan apartadas de la realidad? El error fundamental de Manes es ocuparse exclusivamente del cerebro atribuyéndole facultades y problemas que no tiene.

Un cerebro es simplemente una máquina, y pese a las declamaciones en contrario de la neurología, las máquinas no piensan, salvo en las historietas cómicas, por supuesto.

Atribuir pensamiento a una máquina es lo mismo que atribuir a una computadora todas las facultades del operador. ¿Acaso se puede imaginar mayor disparate?

Para Manes, todas las aberraciones humanas provienen de una lesión cerebral. Esta aseveración es tan absurda como atribuir un error de ortografía o de sintaxis a la computadora, como si la computadora fuera la entidad pensante. ¿Y el operador qué?

Cabe preguntarse sobre cuál es la razón de que, ya en pleno siglo XXI, se sigan emitiendo programas que no solo confunden a la gente, sino que atrasan lisa y llanamente a la humanidad.

Y la respuesta es que los científicos o investigadores no averiguan primero si sus ideas ya han sido expuestas y desarrolladas y fundamentalmente si han tenido éxito. Y más aún, si existen otros descubrimientos que las tornan obsoletas.

La consecuencia es que sus supuestos descubrimientos están aislados de la realidad. Es algo similar a que de pronto alguien “descubriera” que con dos palitos se puede hacer fuego y se dedicara a difundir su “descubrimiento” ignorando que ya existen las cerillas que se frotan y lo producen fácilmente.

Todos los problemas o trastornos que el doctor Manes atribuye al cerebro pueden ser provocados fácilmente a través de la hipnosis, y sin necesidad de que el cerebro esté lesionado.

En la década del cuarenta, L. Ronald Hubbard descubrió, utilizando al hipnotismo como herramienta, que el hombre tenía, además de mente analítica o consciente, otra mente, que llamó “reactiva” porque en lugar de razonar antes de actuar reaccionaba automáticamente ante un estímulo dado. También descubrió que es un mecanismo de supervivencia que tienen todos los seres vivos, inclusive los animales y las plantas.

Además, descubrió que la mente reactiva era la verdadera culpable de todas las aberraciones humanas y que la mente analítica, acusada por los psiquiatras, era totalmente inocente.

Los seres humanos tienen sobre sus hombres la computadora más perfecta que jamás se haya construido, es infalible y nunca se equivoca. Los psiquiatras, los criminólogos y todos los que estudian la conducta humana ignoran este hecho científico. Como esta afirmación es increíble es conveniente reiterarla para que no queden dudas: la mente humana es una computadora perfecta.

  

Si a la computadora se le pide que sume 2 + 2 dará como resultado correctamente 4. Si se le pide que multiplique 7 x 7 dará correctamente 49. ¿Pero qué sucede si se atasca la tecla del 7? Entonces la computadora dirá 7 x 7 = 343. La computadora hizo el cálculo sobre 7 x 7, que era lo que se le pidió, pero como estaba atascado el 7 tuvo que hacer obligadamente la cuenta sobre 7 x 7 x 7= 343. ¿Deja por esto de ser perfecta la computadora? ¡En absoluto! La computadora sigue siendo perfecta, porque computó sobre los datos que tenía, y 7 x 7 x 7 es igual a 343.

 La computadora es una máquina que computa únicamente con los datos que tiene, sin analizar si son verdaderos o no porque no es su función. Con la mente humana sucede lo mismo: computa sobre los datos que tiene, y nunca se equivoca. Si tiene datos falsos computa perfectamente con los datos falsos, y por eso es infalible. Si el resultado es falso porque se la obligó a computar con datos falsos, eso no le concierne porque no está preparada para evaluar, ya que la mente humana es una máquina y las máquinas no piensan.

 Así como en la computadora el que piensa es el operador, de la misma forma en el ser humano el que piensa es el espíritu, no la mente y el cuerpo, que son máquinas. De la misma manera, si el programa de la computadora o la mente del hombre tienen datos falsos (sietes atascados), tanto el operador como el espíritu son forzados a computar con esos datos falsos, que ni siquiera saben que existen. 

 

Si a una computadora se le introduce el dato de que “todos los políticos son corruptos” y luego se le pregunta por el político Pepe, computará correctamente que “Pepe es corrupto”. Con la mente humana sucede lo mismo: si tiene el dato falso de que todos los políticos son corruptos, dirá también que Pepe es corrupto. La computadora nunca computará: “Si bien los políticos por lo general son corruptos, hay excepciones y Pepe es una de ellas”. Y la mente humana tampoco lo dirá si tiene la idea preconcebida de que todos los políticos son corruptos. Ni la computadora ni la mente humana están preparadas para avisarnos que se ha introducido un dato falso en la computación.

La estupidez tiene origen en los “siete atascados”, que técnicamente se denominan “engramas”. Un engrama es un arbitrario que impulsa a la mente analítica a computar mal. Las guerras y las religiones, por ejemplo, son casos clásicos de sietes atascados.

Cuando ya se creía que estaba todo perdido para la humanidad, apareció la caballería en forma de Dianética y la salvó de la masacre. Como la mente es una máquina puede ser reparada de la misma forma que una máquina. Quien desarrolló la tecnología fue L. Ronald Hubbard, el más grande avatar del Siglo XX.

 ANTES DE DIANÉTICA

DESPUÉS DE DIANÉTICA

En Dianética y Cienciología se llama “clear” a la persona que no tiene “siete atascados” (engramas) en su mente reactiva y por lo tanto puede computar racionalmente. Si un clear tuviera que computar sobre los políticos razonaría simplemente que “si bien la política es un campo propicio para la corrupción, eso no significa que todos los políticos sean corruptos”. Y seguramente brindará muchos ejemplos de políticos que han sido de conducta intachable.

Los mencionados son solamente algunos de los conceptos con los cuales quedan claramente refutadas las teorías vertidas en el lamentable programa conducido por el neurólogo Facundo Manes, que increíblemente ignora descubrimientos sobre la mente humana que ya datan de más de medio siglo.

Para aquellos que deseen profundizar en los descubrimientos de L. Ronald Hubbard, pueden acudir a los links que brindamos al pie. 

Y quien quiera comprobar lo alejado que está la neurología de la realidad, puede hacer una comparación entre estos dos artículos sobre el pánico, uno escrito por el doctor Manes y el otro por el suscripto siguiendo los descubrimiento de Hubbard:

Artículo de Facundo Manes
http://www.clarin.com/zona/Ataques-panico-miedo-tener_0_955704538.html
A
rtículo de Horacio Velmont
https://horaciovelmont.wordpress.com/2014/12/06/por-que-mierda-tengo-ataques-de-panico/ 

NOTA ADICIONAL DE HORACIO VELMONT

Los enigmas del cerebro es un ciclo que se emitió por la señal argentina C5N durante cinco meses del año 2011. Esa primera temporada presentó 23 capítulos. A lo largo de esos programas se afrontó el desafío de develar algunos de los misterios que esconde nuestro cerebro a partir de distintos y fascinantes temas. En cada emisión se presentó una explicación didáctica del tema, de los mecanismos cerebrales que intervienen y también de sus patologías, entrevistas a prestigiosos científicos en el mundo, experiencias de laboratorio y diversos abordajes artísticos que permitieron conocer más sobre la mente humana. Cada capítulo tiene una duración aproximada de 25 minutos.
Lo expuesto es una síntesis, llamémosle “oficial”, del ciclo. No obstante las pretensiones de su conductor, los resultados son poco menos que desastrosos. Imagínense un edificio altísimo construido sobre un terreno cenagoso. Tal es la descripción más ilustrativa del ciclo. El error fundamental de Manes, cabe reiterar, es ocuparse exclusivamente del cerebro atribuyéndole facultades y problemas que no tiene.

LECTURA RECOMENDADA
La Ciencia de la Mente Ilustrada (Parte I)
(libro completo: al pie se incluye el link para acceder a la parte siguiente)

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
La verdad sobre Cienciología
Consecuencias de nuestros actos hostiles
Mente reactiva y programación MK Ultra
¿Por qué mierda tengo ataques de pánico?
Vendo o alquilo trastornos mentales
¿Qué nos sucede cuando cometemos un acto hostil …
El que las hace ¿las paga o no las paga?
¿Juicio por jurados o juicio por aberrados?
Internet profunda (Deep Web)
El castigo, ¿sirve para educar?
Padres contra hijos (la educación traumática)
La verdad sobre la adicción a la comida
La mente reactiva, tu archienemigo
Adopción homosexual, ¿sí o no?
La verdad sobre el Bondage
La verdad sobre la felicidad
La verdad sobre el Psicoanálisis (Parte I)
La verdad sobre el Psicoanálisis (Parte II)
Criminología, ¿ciencia o seudociencia?
La verdad sobre el dolor
Muerte de un hijo, ¿se puede superar?
No creas en todo lo que piensas
Psiquiatría Forense, ¿ciencia o seudociencia?
La terapia de choque
El mito del libre albedrío
Psiquiatría, una siniestra seudociencia
Terapias de aversión, añadiendo leña al fuego
El Electropsicómetro, el aparato que le falta a la Justicia Penal

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