La verdad sobre el duelo amoroso

Lista completa de temas

EL TIEMPO NO CURA NADA

por Horacio Velmont

Contacto

Uno de los dramas de la vida es cuando un miembro de la pareja decide cortar la relación y, aunque no sea su propósito, deja al otro sumido en la angustia. Como se trata de una experiencia dolorosa muy común, todos sabemos qué es lo que se siente, de modo que no hay necesidad de ahondar en esto.

El problema que se plantea es qué hacer en una situación así para retornar a la normalidad, a la alegría de vivir.

Si uno acude a la Red en busca de consejos verá innumerables páginas que se ocupan del tema, pero cómo quienes escriben, generalmente psicólogos, no tienen la menor idea de lo que ocurre en la persona cuando su pareja la abandona, dichos consejos realmente no sirven para nada porque a lo único que tienden es a distraer la mente del problema, pero sin eliminarlo. ¿Y entonces?


Cuando un miembro de la pareja le dice a la otra, por ejemplo, que la quiere mucho y que no la abandonará nunca, estas palabras se graban en el archivo de la memoria de la mente analítica o consciente formando parte de los recuerdos. Los recuerdos no son aberrativos y están siempre a disposición de la persona.

¿Pero qué sucede cuando un miembro de la pareja le dice al otro que la abandona, que la relación no puede seguir porque se enamoró de otra persona? Estas palabras no se graban en el archivo de la memoria de la mente analítica o consciente sino en el archivo de engramas de la mente reactiva, en cuyo caso son aberrativas. Aquí está el quid…


Para comprender la razón de esto hay que tener en cuenta que mientras la mente analítica o consciente esté en su plenitud, todo lo que sucede se graba en dicha mente como recuerdo, pero cuando ella disminuye su poder (algo que sucede por el dolor emocional que provoca la ruptura), entra a funcionar la mente reactiva (que siempre está alerta) y graba todo en su archivo como engrama.

Hay que tener en cuenta también que un engrama opera como una orden hipnótica. Es algo similar a que una persona se la hipnotizara y el operador le dijera que cuando despierte y se toque la corbata se sentirá muy angustiada porque su pareja la abandonó y en lo único que pensará es en morir. Ya sabemos lo que sucederá mientras el operador no dé la orden contraria acordada (por ejemplo, cuando se toque la nariz).

Concretamente, cuando a un miembro de la pareja el otro le comunica que lo dejará, automáticamente la mente analítica o consciente disminuye su poder y al mismo tiempo entra a funcionar la mente reactiva grabando todo lo que sucede, especialmente las palabras, que son las que provocan acción.

La mente reactiva graba todo lo que sucede en un momento de desconexión analítica porque es un mecanismo de supervivencia. Esa grabación le servirá en el futuro para evitar ponerse en una situación similar o huir si se presenta.

Siendo el engrama producido por la ruptura similar a una orden hipnótica, se restimulará de la misma forma, y la víctima, cada vez que algo le recuerde a su pareja, caerá en un estado de angustia.

Por supuesto que puede salir a divertirse e incluso volver a enamorarse y tener otra pareja, pero eso no significa que el problema de la ruptura haya desaparecido, y muchas veces sentirá angustia sin saber la verdadera razón. ¿Cuántas veces nos hemos sentido desanimados, con gran extrañeza, después que ha transcurrido mucho tiempo de la ruptura, porque no percibimos que haya algún motivo pues todo parece ir bien?

La solución ideal para el duelo amoroso es la eliminación del engrama de dolor emocional que provoca. Pero todo depende de la profundidad del engrama y también de los anteriores al que está adherido, ya que si es leve quizá no provoque demasiados problemas, y más aún si no existen en el entorno restimuladores relacionados.

También hay algo positivo y es que el conocimiento de la razón por la cual uno puede estar angustiado porque su pareja lo abandonó ya significa el 50 % del problema solucionado: uno no tiene por qué rendirse a los engramas.

Sirve mucho también conversar sobre el suceso con algún amigo que nos escuche y nos comprenda e inclusive escribir sobre él. La clave es que el engrama de la ruptura se graba a nivel celular como carga dañina y cuando una revive en la mente el suceso esa carga disminuye.

Esto es así porque al revivir en la mente el suceso (revivir, no recordar simplemente) se crea una carga similar a la del engrama y por una ley física no pueden coexistir dos cargas iguales en el mismo lugar y tiempo, y entonces ambas se anulan.

Es importante señalar, para concluir, que mientras los engramas de dolor físico se eliminan duplicando (reviviendo) el suceso, cuando se trata de engramas de dolor emocional es menester, además de duplicarlo, sollozar. No hay que reprimirse, por lo tanto, cuando esto suceda, pues de lo contrario la carga no se disipará.

NOTA ADICIONAL DE HORACIO VELMONT
El desconocimiento de lo que nos sucede agrava el problema. Por lo tanto, cuando más sepamos de él, más nos aliviaremos. El dolor emocional que provoca una ruptura no es real, y queda demostrado porque cuando se elimina el engrama (en realidad lo único que se elimina es el dolor físico o emocional, no el recuerdo) de la ruptura archivado en la mente reactiva el sufrimiento desaparece. El engrama, como orden hipnótica que es, nos obliga a sufrir porque el engrama, valga la reiteración, no es experiencia sino acción impuesta. Cuando se elimina el engrama de la ruptura implantado en la mente reactiva, la memoria de ella no desaparece, sino que pasa como recuerdo al archivo de la mente analítica o consciente, sin molestar en el futuro. El engrama sin dolor deja de ser engrama para ser recuerdo, y los recuerdos, como también señalé, no provocan sufrimiento, aunque se trate de un hecho doloroso.
Quizás alguien piense que sería maravilloso que no existiera la mente reactiva, así no existirían los engramas y todos los incidentes se archivarían como recuerdos en la mente analítica o consciente y no molestarían. Bueno, sí, sería maravilloso, pero nos estaríamos olvidando de que la mente reactiva es un mecanismo de supervivencia, que, de no existir, seguramente no viviríamos para contarlo.

LECTURA RECOMENDADA
Dianética y Cienciología
La Ciencia de la Mente Ilustrada (Parte I)
(libro completo: al pie se incluye el link para acceder a la parte siguiente)

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
La verdad sobre Cienciología
Consecuencias de nuestros actos hostiles
Mente reactiva y programación MK Ultra
¿Por qué mierda tengo ataques de pánico?
Vendo o alquilo trastornos mentales
¿Qué nos sucede cuando cometemos un acto hostil …
El que las hace ¿las paga o no las paga?
¿Juicio por jurados o juicio por aberrados?
Internet profunda (Deep Web)
El castigo, ¿sirve para educar?
Padres contra hijos (la educación traumática)
La verdad sobre la adicción a la comida
La mente reactiva, tu archienemigo
Adopción homosexual, ¿sí o no?
La verdad sobre el Bondage
La verdad sobre la felicidad
La verdad sobre el Psicoanálisis (Parte I)
La verdad sobre el Psicoanálisis (Parte II)
Criminología, ¿ciencia o seudociencia?
La verdad sobre el dolor
Muerte de un hijo, ¿se puede superar?
No creas en todo lo que piensas
Psiquiatría Forense, ¿ciencia o seudociencia?
La terapia de choque
El mito del libre albedrío
Psiquiatría, una siniestra seudociencia
Terapias de aversión, añadiendo leña al fuego
El Electropsicómetro, el aparato que le falta a la Justicia Penal
Facundo Manes, el cavernícola
¿Son recuperables los Amish?
¿Robledo Puch puede salir libre?
El contagio de la aberración en la sociedad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s