La violación de Rocío Girat

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EL CALVARIO DE UNA NIÑA ABUSADA POR SU PADRE

por Horacio Velmont

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http://tn.com.ar/sociedad/el-calvario-de-rocio-girat-vivi-esos-cuatro-anos-con-el-monstruo-en-mi-casa_666212 

http://tn.com.ar/policiales/caso-girat-confirmaron-los-14-anos-de-prision-para-el-marino-que-violo-su-hija_630127 

“El miedo es constante. Hasta el día de hoy vivo con miedo. Pero esos cuatro años viví con el monstruo en mi casa”, relató Rocío Girat en David y Goliat. Su testimonio estremeció a la opinión pública. Desde los 13 hasta las 17 sufrió los abusos de su papá, el ex suboficial de contrainteligencia de la Armada, Marcelo Girat.

El Tribunal en lo Criminal Nº 3 de Mar del Plata lo condenó a 14 años de prisión. Pese a no tener 70 años al momento del fallo, la Cámara de Apelaciones le había concedido el beneficio del arresto domiciliario monitoreado por una pulsera electrónica. Esa sentencia fue apelada y hoy cumple su condena en la cárcel de Batán.

“Fue un horror del que pude salir, gracias a muchas personas que intervinieron. Se pudo lograr que él esté cumpliendo su condena como debió haber sido muchos años atrás”, remarcó.

El caso de Rocío Girat no es aislado, lamentablemente, pero lo más lamentable es que no se sepa qué hacer con la víctima ni tampoco con el victimario. No es que no haya solución, es que simplemente se la desconoce, ignorancia que a estas alturas de la evolución humana causa bastante perplejidad.

A lo que me estoy refiriendo es que Rocío llevará esa carga toda su vida lo mismo que su padre, que un día saldrá de la cárcel y seguirá tan violador como el primer día. En buen romance, nada cambiará y todo seguirá igual como era ayer.

¿Dónde está, entonces, el tan mentado avance de la salud mental si la Medicina, la Psiquiatría y la Psicología no tienen la menor idea de por qué alguien viola a su propia hija, y por qué su propia hija no puede superar la violación? Y lo digo porque es una falacia que el tiempo es el gran sanador. Por el contrario, el tiempo agrava el problema. 

En primer lugar es importante saber que el violador no nace ni se hace, lo hacen, y ese impulso aberrante puede hacerse desaparecer como si nunca hubiera existido. Y en segundo lugar, que la víctima de una violación puede quedar tan limpia como si nunca hubiera sido violada… ¿Sorprendido con esta aseveración?

Un violador se ve impulsado a su acto aberrante a causa de sus engramas. Es responsable, por supuesto, por lo que hizo, pero el grado de su culpabilidad es harina de otro costal. Sin estos engramas tal impulso no existiría. Esos engramas, que son similares a órdenes hipnóticas, alguien se los implantó ignorando que lo estuviera haciendo.

Los engramas se implantan en los momentos de inconsciencia, por ejemplo un desmayo, una operación con anestesia, un golpe, etc. Todo lo que sucede en ese momento de inconsciencia se graba en la víctima a nivel celular y opera de la misma forma que una orden hipnótica de gran poder porque hay dolor de por medio. El dolor hace más compulsiva la orden que contiene el engrama.

Ya puede uno imaginarse lo que sucederá si en una operación uno de los cirujanos le dice en broma a la enfermera que colabora con él algo así como “las mujeres están para que los hombres las violemos”. Menciono “en broma” para hacer hincapié en que la mente reactiva, que es el archivo donde se almacenan los engramas, es un mecanismo de tipo subidiota que todo se lo toma en serio.

Si por alguna razón el paciente se encuentra en un entorno donde hay uno o varios restimuladores del engrama del quirófano -por ejemplo su esposa es pelirroja como la enfermera o la voz del cirujano se parece a la de su padre-, él se sentirá impulsado a dramatizarlo y con toda seguridad saldrá a violar mujeres, algo que hará hasta que lo detengan o hasta que el engrama le sea eliminado.


En cuanto a la víctima, ella tiene implantado en su organismo, a nivel celular, como engrama u orden hipnótica, el incidente de la violación. Si las violaciones han sido reiteradas, cada una de ellas involucra a un engrama. Los engramas similares se unen como los eslabones de una cadena.

La palabra “engrama” (implante a nivel celular) proviene de la Biología y en esta materia se lo considera permanente, pero L. Ronald Hubbard encontró la forma de eliminarlo, lo que en concreto significa que un violador puede dejar de serlo y la víctima de una violación puede quedar, a nivel mental, tan limpia como si nunca hubiera sido violada.

https://horaciovelmont.wordpress.com/2016/02/06/el-electropsicometro-el-aparato-que-le-falta-a-la-justicia-penal/

Los engramas son cargas en el organismo y pueden ser detectados mediante un aparato llamado Electropsicómetro (abreviatura: “E-Metro”). Este mismo aparato es también una ayuda para eliminarlos.

En realidad, lo que se elimina es la carga y no el recuerdo del o de los hechos, pero el recuerdo sin la carga no es aberrativo, o en todo caso, si se quiere, es tan aberrativo como un vaso de agua pura. Esto significa la desaparición de la orden hipnótica contenida en el engrama. Más concretamente, el engrama deja de ser engrama y se convierte en recuerdo.

La diferencia entre un engrama y un recuerdo es que “el engrama no es experiencia sino acción impuesta”.

Los recuerdos forman parte de la experiencia de la vida, están a nuestra disposición  y no son aberrativos. Pero el engrama, al ser una orden hipnótica, impulsa irracional y automáticamente a la persona a obrar, es decir, a operar sin evaluar primero la situación. 

A esto se agrega el hecho de que el engrama, en razón de que se lo recibe en momentos de inconsciencia analítica, no está a disposición de la mente consciente, que ignora su existencia. Esta circunstancia provoca que la persona “justifique” la aberración de alguna manera.

Este peculiar hecho lo vemos en el hipnotismo. Si se hipnotiza a una persona y se le dice que al despertar, cuando el operador se toque la nariz, se sacará las medias y las colgará de la araña, así lo hará. Si se le pregunta por qué hizo tal cosa dirá algo así como que estaban húmedas y las puso allí para que se sequen. Nunca dirá que es un acto irracional producto de una orden hipnótica simplemente porque lo ignora. Entonces justifica el hecho disparatado de alguna manera. Esto es “pensamiento justificado”. Y con los engramas sucede lo mismo.

“Su Señoría, las mujeres están para ser violadas”…

Si a un violador se le pregunta el por qué de su conducta inventará una razón, no importa lo disparatada que sea, porque el verdadero origen de su impulso lo desconoce.

Esta justificación es una peculiar característica de la mente analítica, que al no encontrar una razón valedera para su conducta se ve obligada a inventarla.

En cuanto a la forma de eliminar los engramas, tanto de los que impulsan al violador a una conducta tan aberrante como los de la víctima, el tratamiento consiste simplemente en que el sujeto retorne mentalmente a los incidentes aberrantes y los reviva tal como ocurrieron (esto forma una carga similar), y por una ley física de que dos cargas iguales no pueden ocupar el mismo espacio, ambas se eliminan. Hay leyes sobre esto, comprobadas a través de millones de casos, de modo que no es mera teoría.

Naturalmente que lo expuesto es solamente un esbozo de los descubrimientos de L. Ronald Hubbard para solucionar el problema de las aberraciones del ser humano, por lo que recomendamos para completarlos la lectura del material que se indica al pie.

Asimismo recomendamos, como lectura especial, porque enseña cómo funciona la tecnología desarrollada por Hubbard, el caso de Angiekitana, una joven que no solo fue secuestrada y abusada sino que todas las violaciones se produjeron mediante crueles torturas. A pesar de ello, el resultado de su aplicación fue asombrosamente exitoso.

NOTA ADICIONAL DE HORACIO VELMONT
Recuerdo un caso que me tocó atender cuando oficiaba de “auditor” en Cienciología hace algunos años. Se trataba de una mujer joven aún que había sido atacada y abusada por un violador mediante el recurso de ponerle una navaja al cuello. El test que le habían hecho mostraba un marcado descenso en los puntos claves. En otras palabras estaba poco menos que destrozada. Siguiendo la técnica de la auditación la hice retornar al incidente y luego le pedí que lo relatara como si le estuviera sucediendo en ese momento. Esto es así porque si solo recuerda el incidente la carga no se borra. Se lo hice repetir unas diez veces hasta que de pronto se puso a reír al sentirse aliviada porque la carga había desaparecido. Ese fue el momento de suspender la sesión. Desde ya que el test posterior a la sesión mostró que los puntos bajos, producto del engrama de la violación, habían desaparecido.
Es importante aclarar que los recuerdos no pueden eliminarse, solo la carga que contienen cuando son engramas. La técnica desarrollada por Hubbard lo que hizo es trasladar el incidente de la violación desde el archivo de la mente reactiva al archivo de la mente analítica. Mientras el incidente estuvo en la mente reactiva operaba aberrando a la víctima, pero al pasar a la mente analítica y ser ahora solo recuerdo, ya no le provocaría ninguna molestia.
Las experiencias de la vida no provocan sufrimiento: solo las provocan cuando esas experiencias se reciben como engrama, pues, como ya lo señalé, los recuerdos no aberran.

LECTURAS RECOMENDADAS
¿Puede repararse la mente?
El contagio de la aberración en la sociedad
El verdadero origen de la violencia de género
La Mafia del Bondage (el caso de Angiekitana) Parte I
La Mafia del Bondage (el caso de Angiekitana) Parte II

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
La verdad sobre Cienciología
Consecuencias de nuestros actos hostiles
Mente reactiva y programación MK Ultra
¿Por qué mierda tengo ataques de pánico?
Vendo o alquilo trastornos mentales
¿Qué nos sucede cuando cometemos un acto hostil …
El que las hace ¿las paga o no las paga?
¿Juicio por jurados o juicio por aberrados?
Internet profunda (Deep Web)
El castigo, ¿sirve para educar?
Padres contra hijos (la educación traumática)
La verdad sobre la adicción a la comida
La mente reactiva, tu archienemigo
Adopción homosexual, ¿sí o no?
La verdad sobre el Bondage
La verdad sobre la felicidad
La verdad sobre el Psicoanálisis (Parte I)
La verdad sobre el Psicoanálisis (Parte II)
Criminología, ¿ciencia o seudociencia?
La verdad sobre el dolor
Muerte de un hijo, ¿se puede superar?
No creas en todo lo que piensas
Psiquiatría Forense, ¿ciencia o seudociencia?
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El mito del libre albedrío
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Terapias de aversión, añadiendo leña al fuego
El Electropsicómetro, el aparato que le falta a la Justicia Penal
Facundo Manes, el cavernícola
¿Son recuperables los Amish?
¿Robledo Puch puede salir libre?
El contagio de la aberración en la sociedad
El verdadero origen de la violencia de género
La verdad sobre el duelo amoroso
¿Puede repararse la mente?
Pedofilia, ¿amor a los niños o enfermedad mental?
Cómo transformar a un niño vivaz en autista
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