El cuento de la Última Cena de Jesús

Lista completa de temas

 ¿QUÉ ÚLTIMA CENA?

Horacio Velmont

Contacto

Jesucristo y los doce apóstoles durante la Última Cena

http://www.vaticanocatolico.com/iglesiacatolica/ultima-cena-jesus-eucaristia/

Resultado de imagen para imagenes orquesta con serruchos

Hace muchos años una emisora londinense pergeñó una broma musical: invitó al personal de maestranza, que ni siquiera sabía tocar el pito, a formar una orquesta. A cada uno le dio un “instrumento”. A uno le dio un serrucho, a otro un balde, y así sucesivamente. Luego se les dijo que trataran de ejecutar música con ellos. La sesión se grabó y luego la pieza resultante se emitió en hora pico anunciando pomposamente el locutor que la obra que se escucharía era la última coomposición magistral del “gran compositor…”, y mencionaba un nombre raro.

¿Qué sucedió? La mayoría de los críticos que habían sido invitados a opinar sobre  la obra se abstuvieron de hacerlo. Sin embargo, dos de ellos, muy prominentes, la criticaron afirmando que se trataba de una composición pésima. ¡Pero nadie se percató de que era una broma!

Expuse esta anécdota porque viene bien como introducción al tema del episodio bíblico de la Última Cena de Jesús, previo a su supuesta crucifixión.

Hay muchos debates y muchas opiniones sobre este episodio, pero ninguno de los exégetas se planteó el hecho de que quizás nunca haya sucedido. En otras palabras que haya sido todo un invento o en todo caso una tergiversación de un hecho real.

Resultado de imagen para imagenes biblia

Los que tratan de investigar los textos bíblicos parten de la base de que la Biblia es un libro que dice la verdad. Pero la mayoría de los hechos que contiene o han sido tergiversados o directamente nunca sucedieron, como la crucifixión.

Según el texto bíblico, por ejemplo , “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros” (Juan 6, 53).

Estas palabras atribuidas al Maestro han sido objeto de debate, afirmando unos que se trata solo de una alegoría y sosteniendo otros que se trata de un hecho real, y que lo que estaba diciendo era literalmente eso.

¿Captan que lo que están haciendo los intérpretes es opinar sobre un hecho que nunca sucedió, es decir, la famosa e inventada “Ultima Cena”, en la que se le hace decir a Jesús un verdadero disparate?

También Gurdjieff delira sobre este hecho, que lo toma como un hecho que realmente sucedió, diciendo que se trató de un “acto mágico”. También toma como verdadero el hecho falso de la crucifixion de Jesús.

Cristo sabía que tenía que morir. Esto había sido decidido de antemano. Él lo sabía y sus discípulos lo sabían también. Y cada uno de ellos conocía el papel que tenía que desempeñar. Pero al mismo tiempo, querían establecer un lazo permanente con su Maestro. Con este fin, Cristo les dio su sangre a beber, y su carne a comer. De ninguna manera era pan ni vino, sino su verdadera carne y su verdadera sangre.

La Última Cena fue un rito mágico, análogo a una «hermandad de sangre» para establecer un lazo entre «cuerpos astrales». Pero ¿dónde está quien aún pueda encontrar en las religiones actuales, el rastro de esto y comprender su sentido? Hace mucho tiempo que todo ha sido olvidado y que se ha substituido el sentido original con interpretaciones enteramente diferentes. Las palabras permanecen, pero su significación se ha perdido desde hace siglos.

Esta conversación, y sobre todo su final, provocaron muchas conversaciones en nuestros grupos. Muchos se sentían repelidos por lo que G. había dicho sobre Cristo y sobre la Cena; otros por el contrario, sentían en esto una verdad que nunca hubiesen podido alcanzar por sí.

Imagen relacionada

La verdadera historia de Nerón

¿Pero cuál es la verdad entonces? Pues ella se encuentra en el Evangelio de Nerón, que como todos saben, o debieran saber, era un fervoroso cristiano y no el sanguinario emperador que nos cuenta la historia.

Esa cena se realizó en el Palacio, al que había sido invitado por su amigo y discípulo Poncio Pilatos. Allí, Jesús arengó a sus discípulos antes de partir para la Galia.

Seguidamente transcribiré parte del texto del Evangelio de Nerón donde se brindan sabrosos datos sobre Jesús:

Así que mandó el Maestro a convocar a todos sus fieles más cercanos, que eran como quinientos, para que le esperasen en el huerto de Getsemaní, que era propiedad de Iose, el de Arimatea, donde solían reunirse en secreto unos pocos. Pero Pilatos le rogó que los invitara al Palacio, pues había de mandar a preparar comida para los que fuere necesario atender. Y como Iesus aceptara, se reunieron allí los Kristianos que se hallaban en la ciudad. Entonces, durante la cena, el Maestro eligió a setenta y dos de ellos para que continuaran en la región con la campaña de enseñanza, y les dijo que se ausentaría, porque si permanecía allí, peligraría toda la misión, y dijo:

-“Muchos de vosotros serán perseguidos, prendidos o muertos, mas ahora estáis preparados para combatir el mal, porque lo habéis desterrado de vuestros corazones. He tenido sobradas pruebas de vuestra valentía, y de que habéis vencido el miedo a la muerte. Sé que entre los soldados de Roma y vosotros no hay diferencia, y que bien podéis enrolaros con ellos, mas os recomiendo que si no se os convoca para tal servicio, dedicad todo vuestro esfuerzo para divulgar la enseñanza que habéis recibido.

Pilatos ha designado diez instructores para que os terminen de formar en el uso de la espada y en el arte de la guerra, porque a causa de la Doctrina, el enemigo está más atento que nunca.

Mas os recuerdo cuál es el enemigo más peligroso: No es Ieová, ni los soldados de Herodes, ni los asesinos que el Sanhedrín ha mandado a emboscarnos cuando tuvieren oportunidad. El mayor enemigo es vuestro Miedo, vuestro Odio, y vuestros Deseos Carnales, representados en el triángulo de la Estrella hebrea, enredando al otro triángulo, que es la Doctrina del Amor, de la Inteligencia y de la Voluntad.

Si termináis de vencer adentro de vosotros, no importan los enemigos de afuera, porque os guiará el Espíritu Santo para que les derrotéis con justicia.

Entrad en todos los pueblos y permaneced donde seáis bien recibidos y escuchados. Mas donde no hubieren oídos atentos no permanezcáis ni una sola hora, porque no podéis intentar que el cerdo coma perlas. Y como ésta es la última cena que compartiremos, bebed y comed estos vinos y manjares, pero no olvidéis jamás alimentar el cuerpo de Kristos que mora en el cielo de vuestra alma. Porque vuestra simiente es el pan del Espíritu Santo.

Y a vos, Flavio Marcelius, que habéis tomado nota de la enseñanza, os encargo hacer copias para que cada uno lleve y recuerde todo, sin cambiar ni una letra, porque vendrá un tiempo en que por causa de persecución se olvidarán muchas cosas. Y será bueno que la escritura quede a buen cuidado, pues habrán de venir falsos profetas que en nombre de Ieová, adulterarán los escritos de los escribas hebreos. Si hasta ahora no han cesado de engañar y calumniar, es de esperar que sigan haciéndolo.”

Antes que todos se fueran, siendo ya muy tarde, el Maestro eligió a diez entre los presentes, los cuales eran Petrus el Númida, Bartolomé de Betsaida, Mateus Vespasiano, Lucas Galbano, Santiago y Juan Zebedeo, que eran hermanos, Adriano Galio, Santiago Alfeo, Simónides Lucio y Filipo de Úscares. A ellos les hizo prepararse para un largo viaje, pues irían hasta el puerto romano para embarcarse hacia la Galia, donde un barco de almacén debía llevar un cargamento de sal.

Antes del amanecer, los once hombres y las mujeres de siete de ellos, más la esposa de Iesus que era de nombre María de Magdala, recibieron provisiones y los salvoconductos de Pilatos, y fueron hacia el Puerto de los Mineros, escoltados por cincuenta soldados, porque algunas tropas de Herodes merodeaban siempre los caminos, a fin de emboscar al Maestro y matarle.

Cuando se hizo la tarde de aquel día, los que pedían a Pilatos que mandase a crucificar a Iesus, habíanse congregado en la Plaza de las Armas, y reclamaron a Pilatos que mandase a crucificarle inmediatamente o se lo entregaran a ellos para llevarle ante Herodes. Como éstos eran el doble en cantidad, pues durante todo un día habían preparado la revuelta, y Pilatos había previsto la situación, la centuria de Cafarnaúm y la de Úscares habían reforzado la guardia.

Esto no amedrentó a los revoltosos, pero los contuvo sin que pudieran entrar al Palacio. Entonces Poncio Pilatos les dijo en la plaza: “Habéis venido en busca de mi decisión, mas no puedo dárosla de modo alguno, porque el Hombre que buscáis ya no está entre nosotros, pues se ha ido al otro lado del mundo a predicar lo que vosotros habéis rechazado. Como aquí veis, me lavo las manos como juramento de que el Maestro Esenio no está en Jerusalén, y me ha dicho que no volverá a predicar entre vosotros, así que idos en paz y celebrad vuestras Santas Pascuas.”

Y como se viesen burlados los sanhedritas, que habían preparado enormes argumentos para prender al Maestro, mandaron mediante señales preparadas, a que todos insulten al Gobernador, y éste debió reprimir el avance de los revoltosos, quedando muchos de ellos heridos. Ese mismo día, como represalia, mandó a ejecutar sumariamente a los prisioneros zelotes, y les hizo crucificar en el monte de la cal, para que ninguno más intentara sedición contra Roma.

Así que el Maestro estuvo un mes después en la Galia, donde muchos ya le conocían porque algunos soldados que estaban allí en servicio, y los mineros que viajaban entre la Galia y el Mar Muerto, habían sabido de la Doctrina. Así que tuvo mucha alegría de que le recibieran y quisieran escucharle y preguntarle cosas, y muchos se hicieron Kristianos en aquellos días.

Mas como hubiera muchos hebreos dispersos por todo el Imperio, también los había en la Galia, así que no tuvo plena paz el Maestro. En esos días los zelotes habían soliviantado a muchos pueblos de Galilea y un grupo de saduceos escapó de la región en razón de la represión que tuvo que hacer Pilatos. Y cuando desembarcaron en la Iberia, con un trirreme que robaron a los mineros, dieron a los hebreos que allí vivían, la noticia de que el Maestro era condenado a muerte por Herodes, y que el Tetrarca había ofrecido gran recompensa por su cabeza.

También esparcieron la noticia de que muchos Kristianos estaban prisioneros en las celdas del Palacio de Herodes, y que les tenía de señuelo para que fuera por ellos el Maestro Iesus. Así que enterándose de ello, Iesus apuró su encuentro con Tiberio, para pedirle ayuda, porque tenía intenciones de volver a Judea a rescatar a sus discípulos.

En eso, Tiberio debió comunicarle la noticia reciente, de que hacía ya un mes, su hermano mayor Juan, el que le había uncido con agua para despertar en el Maestro el Espíritu Santo, había sido apresado por Herodes, y a pedido de su mujer había sido decapitado. Y como hubiera grande revuelta contra Roma, y fuera atacado el Palacio del Gobernador, Poncio Pilatos debió retirarse al Puerto de los Mineros.

Allí se apertrechó y recibió refuerzos de la Legión de Plinio Casio, entonces sitió todas las ciudades de la Provincia, mas no pudo rescatar con vida a ninguno de los Kristianos, pues el Sanhedrín los mandó a crucificar. Volviendo Poncio a Judea, halló muchos crucificados con carteles que decían “Esto ha hecho el Rey de los Judíos, por causa de Iesus el Kristiano”, así que restaurado el orden, algunos que siendo Kristianos habían pasado desapercibidos de Herodes, pidieron a Pilatos salvoconductos para irse donde les mandase, siempre que sea lejos de su pueblo.  Mas Pilatos les dijo:

-“Me pedís que os mande fuera de donde es vuestra casa y vuestra Patria, más si sois verdaderos Kristianos, sabéis que el Maestro no se fue de aquí huyendo sino para continuar su lucha, habiendo hecho aquí lo que le fue posible. Así que os corresponde quedaros y combatir con el espíritu contra la ignorancia de vuestros parientes. Sabéis que los zelotes son el único brazo armado del Sanhedrín, porque he clausurado la guardia de Herodes. Así que a lo sumo, puedo complaceros enrolándoos en el ejército, para que estéis bajo la Ley de Ciudadanía. Así podréis luchar y combatir contra vuestros tiranos”.

Era difícil la situación de Pilatos, porque sabía que si no les complacía, serían perseguidos o volverían contra Roma, y si les enrolaba corría el riesgo de que los falsarios y traidores que decían ser Kristianos, tuviesen injerencia en el ejército. Optó por esta última alternativa, pues si les enviaba a otro lugar del Imperio, no podría vigilarles, y no estarían sujetos a la Ley de Ciudadanía ni al reglamento militar. Por esta causa, muchos hebreos lograron formar entre las filas nuestras y hasta ahora hay traidores difíciles de descubrir, que siendo hebreos, tuercen los designios de Roma. En la Galia, los Kristianos se reunieron con Iesus nuevamente, y le expusieron su preocupación porque les hostigaban los hebreos que vivían allí; les perseguían y mataban en cuanto tenían oportunidad, porque sabían que si bien Roma era un freno a los planes de Ieová, la Doctrina de Iesus era la destrucción de la esclavitud espiritual y material que Ieová quiere imponer a todas las Naciones mediante su adoración exclusiva.

Así fue como en el mes de Martius del año Romano DCCLXXXVII, los setecientos Kristianos armados de la Galia, con Iesus al frente, tuvieron su primer batalla contra mil doscientos hebreos que habíanse reunido en el norte de la Iberia, y avanzaban decididos a terminar definitivamente con quien mencionara siquiera el nombre de Iesus, de los Kristos o de la Doctrina.

Mas los designios de los dioses no eran de abandonar a quienes tuvieran fuerza de espíritu, así que en cuatro horas de batalla, cuarenta y cinco Kristianos murieron y de los mil doscientos hebreos, ninguno quedó para sembrar cizaña en el mundo.

Cuando llegó la centuria de Emilio Prasius, enterada del asunto por un niño galo llamado Fredex, los Kristianos estaban enterrando todos los cadáveres, para que no hubiese peste.

Y luego hicieron oración y meditación, porque la furia del combate siempre es grande y el espíritu se revuelve alimentando el odio. Así que el Maestro, que había combatido como por cincuenta dijo:

-“Inmenso ha sido vuestro coraje y loable vuestro ánimo, pues no les veo tristes ni apesadumbrados, pero así debe ser siempre, aun si hubiésemos sido derrotados.

Es la primera vez que debo usar mi Graal con total severidad, y no me ha sido posible perdonar las vidas de nuestros enemigos, pues ellos también han tenido gran valor, aunque hayan combatido sin saber realmente quien les manda.

Por ello, mi espíritu se ha turbado y es necesario orar mucho, para que la furia no aleje al Espíritu Santo, no sea que el odio anide en nuestros corazones.

Para ello repetiremos, más con el entendimiento que con la lengua esta oración:

[Padre Absoluto, que estáis en Nosotros, Purificado sea en Vuestro Nombre nuestro sentimiento, y que nuestro Amor sea tan inmenso que llegue a todas las tierras y a todos los cielos. Que se haga nuestra Vuestra Divina Voluntad, en la Espada que empuñamos, en el pan que amasamos y en el surco que abrimos. Redime nuestros pecados con la Luz de Vuestra Eterna Conciencia, y dadnos comprensión para con nuestros enemigos. Estad en Nosotros y en los Otros para que todos alcancemos la Luz, el Poder y la Gloria.]

Y todos repetían en murmullo, porque no eran palabras de oración como los que vociferan en los Templos, sino pensamientos de oración para hallarse consigo mismos.

Como grande fuera el cansancio y la noche estuviera cerca, Iesus mandó a llamar a algunos de los hombres más fuertes, y les hizo tomar las cinco cestas de comida, que ya estaban vacías, y dos odres de vino que apenas tenían unas gotas. Luego mandó a unas mujeres, que estaban a la retaguardia, que le trajeran alguna fruta que hallaran en los campos cercanos, mas les recomendó que fueran variadas sin que fuera menester traer muchas. Entonces algunos pensaron que eso era injusto, porque todos tenían hambre y fatiga. Y como así se lo dijeran, el Maestro respondió:

-“¿Pensáis acaso que el Espíritu Santo que se halla en nosotros sería injusto? Id a pedir algunos odres a los soldados de Emilio, porque abundará el vino, mas somos muchos, y están secas todas las gargantas.”

Los hombres no entendieron las palabras del Maestro, mas sus discípulos ya habían visto la creación de panes y peces venidos del Espíritu Santo, así que calmaron a los confundidos, y fueron a pedir odres a los soldados. Pero como no tuvieran odres vacíos, el que se llamaba Petrus, les dijo:

-“Dadme igual vuestros odres, que os lo devolveré llenos, mas será con vino del Espíritu Santo.”

Y como no creyeron ni entendieron lo que Petrus decía, apuraron sus libaciones y le dieron vacíos los odres. Al volver donde el Maestro, encontraron que las mujeres habían regresado trayendo vasijas con miel, uvas secas, peras y manzanas. Pero una de ellas traía diez odres recién hechos por un artesano, para que pudieran beber agua del río, así que Iesus tomó los odres usados y haciendo oración que ninguno entendió, éstos quedaron llenos con el mismo tipo de vino que tenían. Luego tomó los odres nuevos, e hizo nuevamente oración, así que éstos se llenaron de un vino diferente.

Mandó a los Discípulos a devolver los odres de los soldados, y éste así lo hizo. Aún estando entre la tropa, aquellos notaron que todos bebían pero el vino no se acababa. Así que uno que era escriba de milicia, porque era hombre muy veraz, anotó esto en el parte, pues durante muchos días los odres manaron vino de tal modo, que todos se hartaron de beberlo.

Mas como fuesen a preguntar al Maestro qué milagro era aquél, los Kristianos le convidaron el vino de los odres nuevos, hallándolo mucho mejor, porque de él podía beberse cuanto se quisiera, sin embriagarse nunca. Y preguntaron al Maestro porqué no les había hecho vino como aquél, a lo que Iesus respondió:

-“Es cualidad del Espíritu Santo la precipitación al mundo de aquellas cosas que se pidan, según su clase. Si pedís uvas, y tenéis una en la mano, el Espíritu Santo no os ha de dar manzanas; así que estando los odres con vino viejo, de esa clase el Espíritu Santo puede dar, mas en los odres nuevos, el Espíritu Santo puede hacer un vino nuevo. Así es como ocurre con las personas. Si uno muere, es Ley del Espíritu Santo que pasado cierto tiempo no puede ser resucitado el cuerpo, porque se haría mala mezcla. Así el Espíritu encarna en nuevo cuerpo.

Mas si éste se le pudriese o se pervirtiese, el Espíritu le desecharía. Así que si os interesa la Doctrina, sabed que debéis renovaros, porque ahora sois como esos odres viejos. Mas si os transformáis en dioses echando fuera vuestros demonios de odio, burla y envidia, seréis como odres nuevos donde el Espíritu Santo hará su mejor obra.”

Y como hallaran buena y clara la comparación, los maravillados soldados se hicieron Kristianos, y como Iesus, el que ahora es un Kristo, fuera un Guerrero como ninguno, los soldados le tenían en gran respeto. Aquella noche todos los Kristianos y la centuria de Emilio Prasius bebieron vino y comieron frutas con miel hasta saciarse, y las cestas y odres quedaron llenas para el día siguiente. Mas los odres de vino manaron por varios días, y tal cosa fue avalada de oficio por el Tribuno Militar Bruno Atilio y los centuriones de su legión.

En una oportunidad uno le preguntó si así como resucitaba muertos y curaba a los ciegos y a los apestados, no podía hacer de tal modo que no fuese necesario combatir a los malhechores, sino que en cambio, se hiciesen puros, a lo que el Maestro respondió:

-“La Perfección que el Padre Absoluto Es, se halla en todas las cosas, y tal Perfección no sería si la criatura no fuese libre para experimentarla y conocerla. De modo que el que tiene ojos puede ver, y el que tiene oídos puede oír, así como el que tiene entendederas puede entender. Y si el que ve, aun viendo y entendiendo, no acepta en sí mismo al Espíritu Santo que es Dios mismo en cada uno, pues Éste le quitará el aliento de vida.

Porque a diferencia del vino, el Ego del Hombre es Dios manifestado con todos sus atributos y hecho cuerpo, y parte del cuerpo es el alma de los sentimientos. Así que si su cuerpo de sentimientos se pudre, el Espíritu Santo se deshará de él de un modo u otro.

Mas no tenéis derecho a dar muerte a un hombre mientras aquel no pretenda someteros, así que si matáis el cuerpo de un esclavista, solo habréis liberado al Espíritu Santo en él. En cambio si mataseis con odio, vuestro odio os perdería aunque matáseis al peor de los hombres.

Y si mataseis a un justo, su sangre clamaría desde la tierra, y el Espíritu Santo que es Uno y en cada uno, os lo reclamaría desde el cielo de vuestro propio corazón.”

Hacía mucho tiempo que los dioses no visitaban a los hombres mortales, por causa de que el satanás Ieová les había hecho cómplices de su locura, pues casi todos los hombres disputan por Poder sobre otros en vez de recordar las recomendaciones de los dioses, de dominarse a si mismos.

Mas el Maestro Iesus fue muy valeroso en venir a lidiar entre nosotros para hacernos salvos. Pero no dejó de recomendar que no esperásemos salvación alguna, porque el que espera se atiene a una Voluntad ajena, en vez de hacer surgir la Voluntad de Dios en él mismo, tal como es la Ley de la Vida.

Esto lo explicó el Maestro cuando fue invitado por Tiberio a que enseñe la Doctrina entre los Jefes de las milicias y los administradores de almacenes, así como a los maestros de las escuelas, porque ellos serían los mejores educadores de todos los demás.

Y era muy importante hacerlo, porque muchos se hallaban confundidos a causa de que ya no creían en la enseñanza de los dioses, puesto que no les veían desde hacía muchos siglos.

Y como Iesus era un dios que ya se estaba haciendo inmortal nuevamente, habiendo nacido de la carne mortal, nadie podía enseñar mejor a los que debían conducir a los pueblos. Así se reunió en el foro con diez mil hombres venidos de todas partes del Imperio, y durante muchos días explicó todas las cosas del Espíritu Santo, dejándonos a buen cuidado y para ser divulgada, la Tabula Máxima Hiperbórea, pues es sabiduría de dioses.

Durante todo el tiempo que el Maestro estuvo en Roma, los hebreos intentaron convencer al pueblo que Tiberio era el mandadero de Iesus, y que Iesus era quien realmente gobernaba. Mas ésta fue una de las tantas calumnias que se hicieron.

Como Tiberio no era afecto a los grandes espectáculos, y no permitía vicios en el pueblo, las gentes de mal vivir le hicieron muchas conspiraciones.

Y como fueran entrados en el ejército muchos hebreos que negaban serlo, uno que había alcanzado a ser Pretor, llamado Elías Macrón, aprovechó una noche en que Tiberio se hallaba muy dormido y le estranguló.

Pero como Iesus sintiera en su corazón el asesinato, y Tiberio estuviera con Él en espíritu esa misma noche, el Maestro envió una carta desde Cachemira, que he copiado de puño para que quede constancia junto a esta parte de mis memorias:

“Al Nuevo Emperador Cayo César, que al recibir ésta llevaréis muchos meses de desvelos por causa de los enemigos de Roma, os doy mi salutación como Guerrero de la Luz, y os advierto que el veneno de Ieová ha entrado en vuestro Palacio vestido como greco, como egipcio, como romano y hasta como soldado de Roma. Si os devanáis las entendederas en campañas exteriores, perderéis un tiempo precioso, pues nada hay más urgente ni más difícil que echar los demonios de un cuerpo. Así que expulsar de Roma a los adoradores de Ieová debiera ser vuestra total prioridad. Sabéis que no cesan contra vos las calumnias y las conspiraciones, así que con mi más profundo respeto, os aconsejo endurecer vuestra mano con los enemigos y usar el máximo de la Inteligencia del Divino Espíritu, pues si el enemigo logra su objetivo de destruir el Imperio, el mundo entero se estremecerá, y tendrá muchos siglos de padecimientos, y los hombres habrán de convertirse en ciegos de alma, y lo habitarán millones de ovejas en cuerpos de hombre. Si Roma es abatida, como intentan desde hace seis siglos, la estrella del mal someterá al mundo aunque pasen veinte siglos. Vuestra divina tarea como César va mucho más allá de lo que vuestro pensar pueda prever, mas os digo que no hay en estos momentos en el mundo, hombre alguno con responsabilidad más alta que la vuestra. Hasta los dioses de Paraíso se hallan preocupados por el desarrollo de esta Gran Batalla, y mientras la mayoría de los mortales se hallen sin conocerla, el enemigo será muy poderoso. Se que muchas veces vuestro espíritu desfallece ante la falsía y la ceguera de los hombres, mas sabed que vuestro antecesor ha estado recientemente conmigo, pues en espíritu nos hemos encontrado, y volverá a nacer en Roma para seguir luchando, aunque no recordará quién ha sido. Mas tened como lumbrera la enseñanza que os he dejado, y haya tanta paz en vuestro corazón, como fuerza en Vuestra Espada, pues ésa que sólo el César de Roma hereda y empuña, es el Graal que me legaran los Maestros Amarillos, hecha con hierro de la Estrella de Venus. Tiene mil batallas fuera de este mundo y tres batallas en éste, así que significa el Combate que ha trascendido la frontera del Mundo. Hoy es Roma el único centro de Luz para los mortales de esta parte del mundo. Y os cabe el más alto de los deberes. ¡Que la Divina Luz, el Divino Amor y el Divino Poder en cada hombre, restablezcan la Vida Eterna en el Mundo!”

La Espada Graal que he heredado, ciertamente está llena del espíritu de muchos Guerreros de la Luz, más Cayo César no supo ser suficientemente fuerte, y creyó que tratando bien a los hebreos y haciéndoles parte grata en elImperio, les calmaría la soberbia y la costumbre de conspirar.

Mas fue calumniado con más odio que a Tiberio; y como un criado cafarnita llamado David Ireneo, a quien Cayo le tenía gran afecto, le asesinó por orden del jefe secreto de los hebreos, entonces mi padrastro Claudio mandó ese mismo día a que sean crucificados todos los hebreos conocidos como tales. Así que cerca de mil enemigos de Roma fueron ejecutados aquí, y otros mil en diferentes partes del Imperio.

Y aunque se les hizo matar rápido para que no sufrieran y sepultar para que no se produjera peste, muchos hebreos se fueron a su Patria. Entonces Roma descansó por unos años. Saulo el Iscariote que se hacía llamar el de Tarso, se salvó porque pudo escapar a Judea, después de perseguir al Maestro como ningún otro hombre a osado jamás perseguir a alguien. Disfrazado hasta de mujer, con falsos nombres, falsos talentos y hasta con ropas de un soldado asesinado por él, hostigó, calumnió y trató de emboscar para asesinar a Iesus. Se hizo pasar por Kristiano fácilmente durante varios años, porque conocía muy bien la doctrina, sin sentirla de corazón. Cuando el Maestro anunció su viaje hacia Cachemira, por fin Saulo pareció respirar tranquilo, pero envió una carta al veedor sahnedrita de Oreneto, diciendo que había conseguido mediante intrigas que le crucificaran. Pero sus jefes se enteraron que el Maestro había desembarcado en Telnetania, para seguir su camino hacia Cachemira, así que el doble traidor Saulo Iscariote, el de Tarso, que ya era conocido por ser un judas, fue ahorcado por los sanhedritas en el patíbulo del Cedrón, en el ritual de kej-levgrur, que es morir ahorcado como un perro.

Pero a los otros les faltó escarmiento en Roma y siguieron apareciendo entre nosotros con falsos nombres, falsos talentos y falsas ropas y asesinaron a mi amado antecesor, y si no me han culpado a mí, es porque todo el pueblo sabe que me hallaba en la Britania haciendo mis primeras construcciones. Hace unos meses los hebreos incendiaron la gran biblioteca y se quemaron muchas casas, pero aunque estaba en Anzio, me han culpado a mi.

Pero es peor mi situación y me siento como entre una espada y una pared, pues como no fuera hallado el traidor que asesinó a Cayo César, han culpado a mi madre, que está vieja y en Egipto. He tenido mucha tolerancia hasta ahora, y el pueblo ha sido muy engañado por la habilidad de palabra de algunos enemigos que ocupan cargos hasta en las ayuntías de la administración, intentando convertir nuestra economía con valores de reemplazo a los sestercios y Talentos, mientras que en Judea las cosas van de mal en peor, con conspiraciones constantes.

He mandado a que los animales del circo sean reemplazados por los hebreos, y que luchen de igual a igual a vida o muerte contra los gladiadores. Mas algunos de ellos gritan ser Kristianos y buenas personas, y por eso el pueblo, que poco se quiere ocupar de los asuntos importantes, no se da cuenta de cuán difícil es la situación.

Así las cosas, hallo gran sabiduría en el Espíritu Santo, y si logran asesinarme a mí también, espero que mis sucesores sean más sabios y poderosos, porque yo, que en realidad sólo quisiera dedicarme al arte y a los viajes, tuve días en que me hallé cansado.

Mas desde que he recibido la noticia de que el Maestro Iesus ha sido Ascendido al Reino de los Kristos, he retomado la Fe, pues mis enviados trajeron de Cachemira un manto con la imagen de Iesus, que su cuerpo dejó impresa como testimonio de su partida hacia la Vida Eterna. Trajeron junto con él, otros muchos mantos, pues allí muchos hombres puros de todo el mundo ganan la Eternidad.

He mandado a guardar en distintos lugares y a buen cuidado, todos estos testimonios de la Gloria de Dios que todo hombre debe alcanzar, para que no estén como los hebreos, arrodillados ante su dios Ieová, que sólo es un dios causante de nuestros padecimientos y echado fuera del Valala que los grecos llaman Olimpo.

Me pregunto cómo es que pueden permanecer con tanto miedo y adoración a la vez, en la misma posición que obligan a permanecer a sus esclavos cuando están frente a ellos, y cómo es que pueden estar tan ciegos, siendo que el Espíritu Santo está tan cerca de ellos como de todos. He mandado también a predicar a los Kristianos en el Templo de Todos los Dioses, porque algunos van a implorarles clemencia por sus propias iniquidades, en vez de seguir el ejemplo del que ahora es Kristo, para llegar a ser dioses y más que los dioses aún.

No sé cuánto durará esta Gran Batalla, pero sea cuanto fuere, permaneceré en ella hasta que la Luz se haga en el alma de todos los hombres.

Porque no hay mayor ejemplo ni mayor sabiduría que la que nos legó el último dios que nos ha venido a ayudar a los mortales, ese que se llamó Iesus, que ahora es un Kristo y mora en la Gloria de la Vida Eterna. L.D.N. [Lucio Domicio Nerón]

NOTAS:

1) La tercera parte final fue escrita en viaje, en papiros livios y la fecha Está ilegible a causa de un sello de cera dura, que ha sido arrancado parcialmente. s la única parte dañada del documento, pero otras han sido muy difíciles de Leer. Pueden existir algunos errores menores, debido a la jerga militar de Nerón.

2) Como puede comprenderse cuando bebemos de las fuentes auténticas, la adulteración de la historia romana ha sido tan espantosa como casi toda la Historia mundial. De ahí las contradicciones tan groseras en toda la descripción que nos hace la historiografía oficial, llegando al límite del absurdo en las pantallas de cine y las novelas, que la gente suele tomar por hechos verídicos.

3) Este no es el único documento referido a la vida de Jesús, pero es uno de los más ricos para el análisis psicoantropológico y político, como para apreciar la adulteración de la historia, ya que nos permite conocer al hombre más calumniado de la historia antigua, de su puño y letra, en vez que por el hebreo Flavio Josefo (en realidad su nombre era Yosef bar Mattityahu) o las bellas obras De Plionio, Suetonio Tranquilo y Gayo Tácito, que fueron terriblemente adulteradas poco antes de llegar Constanstino al poder.

(*) Extraído de “La Biblia III, Testamento de todos los tiempos”. El texto completo del Evangelio de Nerón puede verse en este link: El Evangelio de Nerón

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
El horrendo destino de Jehová
La verdad sobre Sodoma y Gomorra
Las plagas de Egipto
El descenso de Jesús “a los infiernos”
Jehová es Satanás
Jehová, el dios chantajista
La farsa de las religiones judeo cristianas
La verdad sobre el aborto
Sudario de Turín, ¿verdadero o falso?
Origen de Jehová y los humanos mortales
¿Jesús es Dios?
El enigma de la combustión humana espontánea
El verdadero Santo Grial
La verdadera historia de Nerón
El Evangelio de Nerón
La iglesia del papa Francisco
El cuento de la “Transfiguración” de Jesús
La tentación de Jesús por Satanás
Jehová y la clonación de Adán y Eva
La trampa de la reencarnación
Reivindicando a Jesús
Las muertes de Jesús
Código Da Vinci, ¿ficción o realidad?
Circuncisión, ¿mutilación divina o satánica?
Ascensión, autocombustión y evolución
El enigma de la combustión humana espontánea
El Jardín del Edén existe y está ubicado
El caso de los simios humanos
El terrible secreto de François Berenger-Saunière
El secreto de los Templarios
La verdad sobre la virginidad de María
La historia adulterada de Jesús
La verdad sobre el nacimiento de Jesús
El Papa Francisco y la Iglesia Católica
Ascenso al Reino Krístico o descenso al Reino Simio
¡Ufa con la crucifixión de Jesús!
Papa Francisco, ¿comprador o vendedor de humo?

José Luis Parise ¿chanta o iluminado?
El cuento de la tumba de Jesús
La verdad sobre la homosexualidad y la poligamia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s